Los nacionalistas ven «insostenible» la situación de Delgado

Los grupos nacionalistas del Congreso creen que la situación de la ministra de Justicia «es insostenible» y que, como fruta madura, terminará cayendo. Quienes son los socios potenciales del Gobierno, además de Podemos, destacan la «extrema debilidad» de Pedro Sánchez y aunque ninguno de ellos desea precipitar su salida de La Moncloa, consideran que el presidente deberá terminar cesando a Dolores Delgado si quiere sobrevivir.

Incluso el PNV, hasta ahora el sostén más firme -fue el único que apoyó el techo de gasto en la votación fallida de julio-, debate internamente si debe modular su discurso y tomar cierta distancia de seguridad para que los líos del Gobierno socialista no le acaben dañando. Los nacionalistas vascos celebran el domingo el «Alderdi Eguna» y aunque desde Sabin Etxea aseguran que no entrarán en el «fango», internamente hay quien pide extremar precauciones. «Este asunto es demasiado delicado, son las cloacas del Estado y, como siempre, si apoyamos al Gobierno tenemos que poder explicárselo bien a nuestra gente», opina un dirigente vasco.

Oficialmente, seguirán sin dar «relevancia política» a la polémica de Dolores Delgado y Villarejo. «No vamos a entrar en el circo, ni en los másteres ni en lo de la ministra de Justicia», corrigen desde la sede del PNV en Bilbao, donde aseguran que su mayor afán sigue siendo dar estabilidad a la legislatura y al Gobierno del PSOE.

«Compinche de Villarejo»

Carles Mulet, senador de Compromís, resumió el martes el sentir de los grupos soberanistas del Parlamento ante la delicada situación de la titular de Justicia, acorralada. «No tengo estómago para defender a una ministra que ha estado navegando por las alcantarillas del Estado», afirmó Mulet dejando claro que si su grupo no apoyó esta semana su reprobación no fue por falta de ganas ni motivos. Al contrario. A Delgado le salvó que el PP promoviera su censura política por hacer una defensa demasiado tibia del juez Pablo Llarena en el contencioso con los independentistas.

La postura de ERC, PNV y PDECat es la opuesta: reprochan al Gobierno que claudicara a la «presión» de la judicatura, de PP y Ciudadanos, y contratase finalmente un abogado belga para defenderle frente a Carles Puigdemont. ERC y Bildu se ausentaron de la votación. El resto votó en contra pero advirtiendo de que tenían motivos para reprobarle. «Si hubiera sido por su relación con las cloacas, habríamos ido todos», advierten los partidos catalanes. Gabriel Rufián fue el más contundente ayer pidiendo el cese de Delgado «como cualquier compinche de Villarejo».

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