Los miguelianos, a juicio

josé luis jiménez santiago

Cuatro a√Īos despu√©s de la denuncia que conmocion√≥ la peque√Īa localidad pontevedresa de Oia, al sur de Vigo, y que revel√≥ las pr√°cticas de la Orden y Mandato de San Miguel Arc√°ngel, su l√≠der Miguel Rosendo y el resto de la c√ļpula de los ¬ęmiguelianos¬Ľ se sientan en el banquillo de la Audiencia de Pontevedra. En el juicio que comienza este mi√©rcoles, el fiscal solicita 66 a√Īos de c√°rcel para Rosendo por tres delitos contra la libertad sexual, cinco de coacciones, doce contra la integridad moral y uno de asociaci√≥n il√≠cita. Adem√°s de Rosendo ‚ÄĒen prisi√≥n provisional desde noviembre de 2014‚ÄĒ se juzgar√° a otras seis personas, entre ellas dos pseudomonjas o ¬ęconsagradas¬Ľ, para quienes el fiscal pide dos a√Īos de prisi√≥n por un delito de asociaci√≥n il√≠cita.

El fiscal recoge en su escrito de acusaci√≥n que Miguel Rosendo fund√≥ en 1989 una asociaci√≥n que se mantuvo en el tiempo hasta 2012 ¬ęcon el √°nimo de dominar y manipular a sus miembros para someterlos a su voluntad, garantizando su total entrega y disponibilidad¬Ľ. El escrito detalla lo que considera que era el proceso de ¬ęadoctrinamiento¬Ľ de los miembros de la orden, ¬ęun conjunto de t√©cnicas de manipulaci√≥n y de persuasi√≥n coercitiva, enmascaradas bajo actividades tan l√≠citas y neutrales como charlas, la meditaci√≥n, oraci√≥n o renacimiento espiritual¬Ľ, pero cuyo fin era ¬ęla consecuci√≥n de la anulaci√≥n de voluntades y el control del individuo¬Ľ.

A sus seguidores les impon√≠a unas estrictas normas de conducta denominadas ¬ęregla migueliana¬Ľ, que deb√≠an seguir ¬ęde manera escrupulosa bajo pena de reprobaci√≥n¬Ľ, pero de cuyo cumplimiento estaba exento el propio Miguel Rosendo. Lo hac√≠a con ¬ęel uso de violencia o intimidaci√≥n mediante t√©cnicas de adoctrinamiento basadas en la persuasi√≥n coercitiva¬Ľ para ¬ęquebrantar total o parcialmente¬Ľ la personalidad de a quienes captaba y su capacidad de discernimiento, ¬ębajo la excusa de la religi√≥n que profesaban¬Ľ.

Vigilando a los fieles

Una vez captados dentro de la orden, el fiscal destaca la existencia de un ¬ęcomplejo sistema de vigilancia del comportamiento¬Ľ entre los fieles, ideado por el propio Rosendo. Consist√≠a en refuerzos positivos para aquellos adeptos que observaban fielmente la ¬ęregla migueliana¬Ľ y la aplicaci√≥n de ¬ęinstrumentos represivos¬Ľ contra aquellos m√°s d√≠scolos. ¬ęSobre la base de este r√©gimen, conseguir√° un temor reverencial del sujeto, sustentado en el temor de quedar excluidos del grupo o de sufrir alg√ļn mal propio o ajeno¬Ľ, a√Īade.

Todo ello para ¬ęsatisfacer tanto sus deseos sexuales como ejecutar actos de beneficio personal o lucrativo¬Ľ, con la colaboraci√≥n del resto de acusados, I.L.S., M.D.E.L., I.Q.C., B.E.F., E.R.M. y J.C.A.M., a los que Rosendo design√≥ como cargos intermedios. El fiscal relata c√≥mo Rosendo comenz√≥ a captar adeptos, generalmente personas con problemas de diversa √≠ndole, desde sus negocios de herborister√≠a, en los que ejerc√≠a como curandero.

Entre los rituales que utilizaba a tal prop√≥sito hablaba en idiomas ininteligibles, simulaba entrar en trance, repart√≠a su ropa o despojos corporales como amuleto y practicaba exorcismos. Estos clientes constituyeron ¬ęel semillero¬Ľ de lo que acabar√≠a siendo la Orden y Mandato San Miguel Arc√°ngel, reconocida por la Di√≥cesis de Tui-Vigo en julio de 2009 como asociaci√≥n p√ļblica de fieles con derecho diocesano. El fiscal se√Īala a la di√≥cesis como responsable civil subsidiario de lo ocurrido.

M√°s adelante, indica el fiscal, Rosendo comenz√≥ a revelarse ante sus seguidores como el Arc√°ngel san Miguel, quien, seg√ļn les dec√≠a, entraba en su cuerpo y a trav√©s de √©l transmit√≠a mensajes de Dios, todo ello con una implicaci√≥n cada vez mayor en actividades relacionadas con la Iglesia Cat√≥lica.

La orden se instal√≥ en la denominada ¬ęcasa madre¬Ľ de Moug√°s, en Oia (Pontevedra), donde ¬ęmuchos¬Ľ adeptos se recluyeron ¬ęapartados de sus familias, abandonando tanto estudios, trabajo, amigos y vida social¬Ľ para ¬ęcircunscribir sus √°mbitos vitales¬Ľ a los de Rosendo. El l√≠der, adem√°s, ¬ęse servir√≠a de la norma migueliana para restringir la libertad personal de sus miembros¬Ľ, provocando su aislamiento respecto de sus familias. En algunos casos, el principal acusado concert√≥ matrimonios entre miembros de la orden, y en otros, los convenci√≥ para que les donaran dinero procedente del finiquito que cobraron tras dejar sus trabajos o de la venta de propiedades.

Insultos, amenazas y abusos

Para el ¬ęadoctrinamiento¬Ľ de sus seguidores, el fiscal atribuye al l√≠der de la orden insultos, amenazas, revelaci√≥n de datos √≠ntimos, humillaciones en p√ļblico e incluso el uso de la fuerza f√≠sica, adem√°s de abusos sexuales. En este apartado, el fiscal relata los distintos episodios de abusos que habr√≠an sufrido tres mujeres de la orden. Su procedimiento se iniciaba con tocamientos o supuestos rituales de purificaci√≥n, segu√≠a con charlas para convencer a las v√≠ctimas de que todo formaba parte del trabajo migueliano, continuaba con masturbaciones forzosas y desembocaban en relaciones sexuales que acababan teniendo car√°cter habitual.

Algunos episodios bordean lo grotesco. Seg√ļn el fiscal, cuando abord√≥ a una de sus v√≠ctimas y la forz√≥ a tocarle los genitales, horas m√°s tarde se justific√≥ dici√©ndole que ¬ęlo que hab√≠a hecho se limitaba a hacer la voluntad de Dios¬Ľ y porque la mujer ¬ęten√≠a un c√°ncer¬Ľ, y aquella acci√≥n ten√≠a como √ļnico objetivo curarla. Le pidi√≥, eso s√≠, ¬ęque no se lo dijera a nadie porque nadie lo entender√≠a¬Ľ. Esta mujer acab√≥ aceptando un matrimonio con otro miembro de la orden, con la esperanza de que as√≠ remataran los abusos por parte del l√≠der. No fue as√≠.

Ni siquiera mientras estuvo embarazada de su marido, subraya la Fiscal√≠a. Su rechazo a mantener relaciones con Rosendo llev√≥ a esta iniciada, M. P.A., a sufrir el ostracismo y la marginaci√≥n por parte del grupo. No fue perdonada por Miguel Rosendo hasta que acept√≥ ¬ęsometerse nuevamente a toda una serie de pr√°cticas sexuales que dar√≠an rienda suelta a la voracidad sexual de su l√≠der¬Ľ, que solo remataron en 2012 cuando abandon√≥ la residencia de la secta en Moug√°s.

En el escrito tambi√©n se recogen ¬ęorg√≠as¬Ľ de Rosendo con tres de sus v√≠ctimas ¬ębajo el manto de una obediencia debida a un l√≠der espiritual en un estrato privilegiado por su ascendencia divina que quebrara la capacidad cr√≠tica y de decisi√≥n de sus v√≠ctimas, oblig√°ndoles a practicar sexo conjunto¬Ľ. Todo, como consecuencia de haber ¬ęminado gradualmente¬Ľ la ¬ęresistencia psicol√≥gica¬Ľ de estas mujeres.

A otra v√≠ctima le afe√≥ que le rechazara durante un acto sexual en un campamento de verano: ¬ęNo puedes ver esto como algo sexual, es espiritual, es un trabajo¬Ľ. De ese momento en adelante, la expresi√≥n ¬ęhacer un trabajo¬Ľ era la forma migueliana de mantener relaciones con esta mujer. Tras forzar a otras dos a practicar sexo en grupo y acabar estas llorando, les afe√≥ que lo vieran como un acto lascivo y no como un momento de espiritualidad. En total, la Fiscal√≠a le atribuye a Miguel Rosendo un delito de agresi√≥n sexual continuada y otros dos de abuso sexual continuado.

Orden jerarquizada

Dentro de la orden se estableci√≥ una jerarqu√≠a en la que hab√≠a una junta de gobierno, un grupo de consagrados, una madre y un padre general de la vida consagrada femenina, una madre y un padre de la buena huella, dos ¬ębastones¬Ľ encargadas de redactar el testimonio vital de Rosendo, y hasta una ¬ęfiscal¬Ľ.

Esta √ļltima, D.E.L., que se encuentra entre los acusados, ten√≠a facultades para impartir instrucciones y funci√≥n de direcci√≥n espiritual, proteger el ¬ęcarisma migueliano¬Ľ, velar por el cumplimiento de los estatutos de la asociaci√≥n y coordinar las actividades de apostolado, representaciones y coro.

La Orden y Mandato de San Miguel Arc√°ngel fue reconocida por la Di√≥cesis de Tui-Vigo en julio de 2009 como asociaci√≥n p√ļblica de fieles con derecho diocesano. La Di√≥cesis tuvo conocimiento de unas supuestas ¬ęirregularidades¬Ľ en diciembre de 2012 y para comprobar su veracidad nombr√≥ a un visitador can√≥nico. La Iglesia se bas√≥ en el informe del visitador para apartar cautelarmente a Miguel Rosendo por su ¬ęconducta moral¬Ľ, y no fue hasta que estall√≥ el esc√°ndalo cuando retir√≥ su apoyo a esta organizaci√≥n y a su derivada, llamada ¬ęLa Voz de Serviam¬Ľ, que se hab√≠a establecido en Madrid.

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