Los diputados han cobrado más de 5 millones de euros desde el día de las elecciones

Cuando concluya este mes de julio, el Congreso de los Diputados se habrá gastado 5,08 millones de euros en abonar los sueldos de los diputados desde el día de las elecciones. Esto es, a un ritmo de 1,65 millones de euros cada mes, según los cálculos realizados por este periódico a partir del régimen económico vigente para sus señorías ya que la Cámara se niega a ofrecer la cifra oficial. Y eso que durante dos meses no ha habido actividad parlamentaria —las comisiones no se han constituido hasta esta semana— y sigue sin haber gobierno, tras la investidura fallida de Pedro Sánchez.

Este montante se refiere únicamente a salarios ya que no incluye los complementos, gastos de representación y gastos de libre disposición de los nueve miembros de la Mesa del Congreso, los ocho portavoces parlamentarios y los veinte portavoces adjuntos de la Cámara. Unos extras que ascienden en conjunto a casi 100.000 euros mensuales. Tampoco recoge el gasto en taxis -cada diputado recibe una tarjeta cargada con 3.000 euros al año para sus desplazamientos por la capital- ni la cobertura de los desplazamientos de los parlamentarios en avión, tren, automóvil o barco o sus gastos de aparcamiento en las estaciones de tren y aeropuertos.

El desembolso en salarios de los diputados se produce cuando la investidura del candidato socialista, Pedro Sánchez, ha fracasado y la posibilidad de una repetición electoral en noviembre cobra fuerza. Durante estos dos meses, además, todos los partidos de la oposición han coincidido en denunciar la «parálisis» que vive el Congreso. Hasta esta semana, desde la constitución de las Cortes el pasado 21 de mayo, no se había celebrado ninguna sesión plenaria y no se había constituido aún la Diputación Permanente, a pesar de que el pasado 1 de julio la Cámara entró en periodo inhábil y este órgano es el único que puede ejercer las funciones del pleno.

Tampoco se habían creado hasta esta semana las comisiones parlamentarias, pese a las peticiones de comparecencia registradas por los grupos de la oposición. Y tampoco se ha debatido durante estos dos meses ninguna iniciativa legislativa bajo el argumento de que todo debía esperar hasta que se celebre el debate de investidura.

Ante esta situación, y ante la posibilidad de que no se forme gobierno durante los dos próximos meses, Vox ha pedido que se retire el sueldo a los diputados allí donde no se constituyan los ejecutivos. «Es algo que estimularía la creación de gobiernos, acortaría los plazos», defiende Iván Espinosa de los Monteros, portavoz parlamentario del grupo. «Hay muy poca gente trabajando y toda la gente está cobrando. Hasta que no haya gobierno en funcionamiento, que no cobren».

A esto hay que sumar la cuantía de 1,2 millones para el pago de indemnizaciones por cese que el Congreso ha reservado a un total de 76 diputados de la anterior legislatura que no renovaron escaño en las elecciones del pasado 28 de abril, bien porque no competían o porque sus candidaturas no obtuvieron los votos necesarios para ello.

Según el Reglamento que rige las prestaciones económicas de los exparlamentarios, los diputados con un mínimo de dos años mandato tienen derecho a esta indemnización, que en todo caso es incompatible con cualquier otra retribución, sueldo, salario, pensión, dieta, indemnización o percepción de cualquier naturaleza, sea de carácter público o privado. La cuantía de esta indemnización es el equivalente a una mensualidad del sueldo básico de los diputados (la asignación constitucional) por cada año de mandato en el Congreso o fracción superior a seis meses. Se va pagando mes a mes hasta un máximo de dos años.

Lee más: abc.es


Comparte con sus amigos!