las salidas de tono de Ximo Puig con Isabel Bonig

Los encendidos debates en Cortes Valencianas -más todavía si son un cara a cara entre el presidente de la Generalitat, Ximo Puig, y la líder del PPCV, Isabel Bonig- sobrepasan en ocasiones una línea que desde la oposición se entiende como falta de respeto. El último ejemplo ha tenido lugar durante la sesión de control de este miércoles, cuando, al finalizar su intervención, el jefe del Consell tras las preguntas de la portavoz popular, ha cerrado con un: «¡Al corral!».

La afirmación se producía con el micrófono todavía abierto -sin él darse cuenta-, jugándole una mala pasada. Momentos después, Bonig ha comparecido ante los medios para denunciar la situación. «No suelo hacer estas cosas y creo que no es un buen día para él, pero no le voy a permitir que falte al respeto y la dignidad de las mujeres y de la líder del principal partido de la Comunidad Valenciana», ha señalado.

«No voy a hacer ningún símil ni a meterme en ningún charco pero hoy tiene que retractarse y pedir perdón», ha añadido Bonig, quien ha asegurado que son muchas las veces en las que por parte de algunos diputados se le falta al respeto y las que el presidente la ha tratado con «cierta superioridad moral»: «Ha sido una grosería».

Fuentes de la Generalitat han informado posteriormente de que Puig le ha pedido disculpas por whatsapp si se ha sentido ofendida.

Recientemente ya le tuvo que pedir perdón en el debate de política general, cuando parafraseando a Immanuel Kant le espetó un «atrévase a pensar». Una frase que no gustó en absoluto a Bonig ni a su bancada, que comenzó a gritarle «machista».

En otro pleno de marzo de 2018, el jefe del Consell acusó de «hembrismo» (actitud contraria a la naturaleza igualitaria del feminismo) a la portavoz del PP por no secundar las tesis de la huelga feminista en el Día de la mujer. Bonig consideró la acusación como un insulto, pero el presidente de las Cortes le negó la posibilidad de réplica al entender que Puig había utilizado «un argumento político». Durante el rifirrafe, este último le llegó a espetar: «¡Déjala que se desfogue!».

El 23 de marzo de 2017 el presidente de la Generalitat acusó a la líder popular de «estar anclada en los ataques casi homófobos». También le pidió que se retractara.

Lee más: abc.es


Comparte con sus amigos!