Las crisis de Podemos amenazan al partido de cara a las elecciones

La movilización de las primarias de Podemos revela el desplome de actividad interna del partido, los sondeos apuntan a que las confluencias se desinflan y las pugnas por el liderazgo entre los diferentes sectores debilitan a la formación de cara a las elecciones de mayo. La crisis interna a la que se enfrenta Podemos desarrolla una especie de metástasis que afecta a todo el territorio nacional. Amén de que en pleno torbellino el secretario general, Pablo Iglesias, anunció que, como es su derecho, cogerá tres meses de baja paternal.

La inestabilidad estalló esta semana en Navarra, donde el grupo parlamentario de Podemos-Orain Bai, registró un escrito en la Cámara para expulsar a los tres candidatos oficialistas (la presidenta del Parlamento Foral, Ainhoa Aznárez, y los diputados Mikel Buil y Tere Sáez). El portavoz de Orain Bai, Carlos Couso, explicó en una rueda de prensa que la crisis se desató tras un «pucherazo como la copa de un pino» donde al candidato de Podemos, Eduardo Santos, se impuso a Laura Pérez, crítica con las políticas moradas, por 28 votos. Couso sugirió que el sistema de votación, «que pasa por Madrid», puso trabas para que se pudiera votar a Pérez. «No tenemos ya nada más que compartir, aseveró el portavoz de Orain Bai. Los diputados oficialistas, por su parte insisten que «el grupo de tránsfugas» quiere «hacerse con el control económico del grupo parlamentario». Aunque esta no es la única confluencia que tambalea.

En Asturias, el portavoz parlamentario de Izquierda Unida, Gaspar Llamazares, avanza a ABC que si sale legitimado de unas primarias no contempla concurrir en confluencia con Podemos. «No voy a participar con un partido que tiene una política, respecto a Asturias, contraria a la de mi organización, por ejemplo, en materia de minería o industrial», asevera Llamazares, que siempre ha defendido un discurso crítico contra el pacto entre ambas formaciones. «Cuando no cuentas para nada con los territorios, si hay uno con identidad propia, con tradición política y con fuerza electoral, como es Asturias, pues está servida la crisis», añade.

El pulso por el liderazgo

La tesis de Llamazares, de hecho, es la clave de la crisis de liderazgo que persigue a Iglesias por toda España. Por ejemplo en Barcelona, donde Ada Colau hace pulso con un fuerte liderazgo mediante la marca En Comú Podem sin necesidad de la figura de Iglesias. También en Valencia, donde Mónica Oltra no renovará el acuerdo Compromís-Podemos porque el discurso morado les hace rotos.

Algo similar ocurrió en el Ayuntamiento de Madrid las presiones del aparato de Podemos también desataron una guerra civil en noviembre. Iglesias quería que su candidato, el exJemad Julio Rodríguez, fuese el número dos de la plataforma de Manuela Carmena, pero la regidora se negó porque le habían prometido libertad para elaborar su equipo y porque tiene la fuerza suficiente para enfrentarse a la dirección estatal. Los concejales de Ahora Madrid fieles a Carmena, entre ellos Rita Maestre, dinamitaron las primarias para elaborar la lista municipal al no presentarse a forma de protesta.

Por otro lado, en Cantabria y La Rioja Podemos tiene sus primarias paralizadas de forma cautelar. El Juzgado de Santander las suspendió después de una demanda de tres miembros inhabilitados acusados de ocultar unas supuestas denuncias de acoso laboral. El Juzgado de Logroño las paralizó por una demanda de un diputado riojano, crítico con la dirección de Podemos, que había sido apartado del proceso.

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