Las Cortes Valencianas aprueban los últimos presupuestos de la legislatura en un clima de concordia

Con una imagen poco habitual, las Cortes Valencianas han aprobado este viernes los últimos presupuestos de la legislatura con los apoyos de los grupos que sustentan al Consell (PSPV, Compromís y Podemos), los votos en contra de la oposición (PP y Ciudadanos) y la abstención de los diputados no adscritos ex de Ciudadanos.

En contraste con los recientes debates del Congreso o la tensión que se vive en Cataluña, los partidos valencianos se han puesto de acuerdo en hacer del último pleno del año una escenificación de la concordia política en un clima navideño pese a los cinco meses que quedan para elecciones.

La mayoría de los parlamentarios -entre ellos Manolo Mata (PSPV) o Mireia Mollà (Compromís)- han convertido sus pocos minutos de explicación de voto en una reivindicación del diálogo y de los consensos. Otros como David Torres (Podemos) han aprovechado para despedirse del debate presupuestario, ya que no repetirá como diputado la próxima legislatura.

Isabel Bonig, con la caja de uvas y deseos durante su discurso
Isabel Bonig, con la caja de uvas y deseos durante su discurso – EFE

Uno de los momentos más emotivos ha sido el discurso pronunciado por la líder del PP, Isabel Bonig, quien ha subido al atril con una caja de doce uvas. A ellas les acompañaban doce deseos cercanos a lo que podría ser su programa electoral (libertad en la educación, reducción de las listas de espera sanitarias, bajada de impuestos, etc).

«Cuando se tomen las uvas el 31 de diciembre recuerden que nuestro adversario político no es enemigo y tiene derecho a ser escuchado. Si lo hacemos, creo que 2019 será bueno para la Comunidad Valenciana y los valencianos. Llevamos mucho tiempo solo fijándonos en lo que nos separa y no en lo que nos une, y usando errores del adversario para destruir en lugar de para aprender», ha señalado.

Visiblemente emocionada, ha asegurado que esta legislatura ha sido «muy difícil en lo político y en lo personal». Unas palabras que han sido interpretadas como referencia a los duros momentos que el partido pasó a nivel interno por el fallecimiento de Rita Barberá. «Perdón por los errores que he cometido», ha añadido.

Poniéndose de ejemplo de vehemencia a la hora de defender sus ideas, ha remarcado que «nunca hay que negar el diálogo» y que desea «lo mejor para esta tierra».

Después de su intervención, que también ha emocionado -al igual que las anteriores- a muchos de los presentes, los diputados populares han repartido la caja de uvas a sus contrincantes políticos, que las han recibido entre abrazos dejando un cierre de sesión inusual en el Parlamento autonómico.

El pleno también ha dejado otras valoraciones. Tanto PP como Ciudadanos han criticado los presupuestos aprobados, mientras PSPV, Compromís y Podemos han defendido el trabajo realizado y han puesto de valor la alianza. Por su parte, el diputado no adscrito David de Miguel ha pedido que 2019 sea un año en el que se haga «buena política» y no se defraude a los valencianos.

La «reunión» de Morera

En el capítulo de anécdotas, la más llamativa sin duda ha sido la aprobación de forma involuntaria de una enmienda presentada por los populares. El presidente de las Cortes, Enric Morera, se ha confundido en la orden para emitir el voto. «Comienza la reunión», ha afirmado en lugar de «comienza la votación». Aunque ha acabado corrigiéndola, el lapsus y las risas en el hemiciclo han provocado despiste en la bancada del Botánico. Más de 20 diputados no han conseguido pulsar a tiempo el botón para rechazar el texto -que pedía ampliar los recursos en obstetricia y pediatría en el Hospital de Llíria- y éste ha acabado saliendo adelante.

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