Las batallas mentales que ganó Rory McIlroy para ser hoy un golfista mucho más grande

El festejo de McIlroy cuando conquistó The Tour Championship y ganó la FedEx Fuente: AFP

Detr√°s de esa millonada que gan√≥ Rory McIroy por su triunfo en la FedEx Cup hay una maduraci√≥n como jugador que lo convierte en el golfista m√°s exitoso de esta d√©cada, m√°s all√° de sus altibajos en algunas temporadas. La recompensa de 15 millones de d√≥lares hipnotiza, pero adem√°s se relanz√≥ con un trabajo mental muy bien perge√Īado que le dio sus frutos en la cancha. Al final, su cerebro es la verdadera m√°quina de hacer dinero.

Para un jugador, uno de los desaf√≠os m√°s dif√≠ciles es relativizar los buenos y los malos momentos que se viven durante cada vuelta de un certamen. ¬ŅC√≥mo quitarse en el siguiente hoyo la frustraci√≥n de un doble bogey o bajar la euforia de un √°guila? Lo cierto es que el norirland√©s de 30 a√Īos supo colocar los pensamientos en un congelador, aunque sin perder la ambici√≥n en cada tiro ni la pasi√≥n por el juego. Su lenguaje corporal en los √ļltimos tiempos fue elocuente: festejos medidos en la victoria y paz interior de un buda cuando la pelota esquiv√≥ el hoyo.

La mirada concentrada de Rory en el green Fuente: AFP

McIlroy es de esos alumnos que llega a clase con la lecci√≥n bien estudiada. Si se traduce la met√°fora colegial al golf, asume las semanas de torneo solo en modo competitivo y no con el prop√≥sito de seguir ajustando detalles. Es decir que cuando asoma en el tee de salida del hoyo 1, todo el trabajo t√©cnico ya est√° finiquitado y probado. Lo que se dice, el dise√Īo anticipado de un proyecto para no caer en improvisaciones ni experimentos raros a la hora de la verdad.

“Trac√© un plan a principio del a√Īo seg√ļn el cual no deb√≠a concentrarme o preocuparme del swing durante las semanas en las que estoy compitiendo. Intento hacer todo el trabajo con mi entrenador, Michael Bannon, en otras semanas. Creo que la tarea tiene que estar hecha antes de que arranque la semana del torneo. Y una vez que est√°s ah√≠, ir con lo que ten√©s”, comenta el nuevo N¬į 2 del mundo, que entiende que hay suficiente espacio para los per√≠odos espec√≠ficos de entrenamiento y pr√°cticas a conciencia, para despu√©s volcar lo asimilado en la cancha.

Su √©xito en The Tour Championship, que le vali√≥ en Atlanta la obtenci√≥n de la FedEx Cup, fue el reflejo m√°s cabal de esta idea madre, que por supuesto viene acompa√Īada de su talento innato y de sus brillantes conquistas previas, como sus cuatro majors (dos PGA Championship, un US Open y un Abierto Brit√°nico) y su total de 17 t√≠tulos solo en los Estados Unidos. Esta vez, tuvo ese segundo de calma que se necesita para no fijar su atenci√≥n en la fortuna de los 15 millones de d√≥lares, sino en el proceso. “La clave es pensar qu√© tengo que hacer ahora y qu√© necesito exactamente para alcanzar el objetivo final”, se dijo as√≠ mismo, para luego coment√°rselo al mundo en la √ļltima conferencia de prensa.

Aquel “paso a paso” tan remanido en nuestro f√ļtbol es el m√©todo que utiliz√≥ Rory para transformarse en el gran ganador de la temporada 2018/2019 del PGA Tour. Su f√≥rmula se bas√≥ en plantearse objetivos peque√Īos, para dar finalmente con la presa mayor. Se orient√≥ en lo b√°sico, en lo m√°s rudimentario del golf, como indica el reglamento: acumular la menor cantidad de golpes posibles en cada vuelta sin verse encandilado por el brillo del trofeo de la FedEx, hasta hoy m√°s asociada con los d√≥lares que con la gloria. Y supo ganar cada una de sus batallas mentales, por menores que fueran.

El swing del norirlandés, que concluyó primero en la estadística del score por vuelta
El swing del norirlandés, que concluyó primero en la estadística del score por vuelta Fuente: AFP

Dentro de esta serie de metas concretas, al noriland√©s le dieron vueltas por la cabeza algunos n√ļmeros que √©l consider√≥ importantes para cumplir a nivel anual. El PGA Tour est√° colmado de estad√≠sticas, y el campe√≥n le dio mucho √©nfasis al √≠tem del promedio de golpes (scoring average). En el total de la temporada, consigui√≥ figurar al tope de este listado con un promedio de 69,057 por vuelta. As√≠, justo en el √ļltimo torneo del calendario logr√≥ arrebatarle el primer lugar en este rubro a Patrick Cantlay, segundo con 69,306. ¬ŅEn d√≥nde qued√≥ Emiliano Grillo en esta estad√≠stica? Culmin√≥ en el puesto 71¬į, con un promedio de 70,814. “Para m√≠, la media de golpes dice mucho, es importante y quer√≠a ganarla. Es otro de esos factores que dicen que est√°s donde necesit√°s para ganar en pos de lograr otros objetivos”, coment√≥ McIlroy.

Una sacada del norirland√©s desde el b√ļnker
Una sacada del norirland√©s desde el b√ļnker Fuente: AFP

M√°s cifras. Como los “strokes gained”, la medida total de golpes ganada respecto del resto de los participantes del torneo. Valga un ejemplo para que se comprenda mejor este √≠tem: un jugador ganar√° tres golpes en el campo si firmara 69 golpes en un d√≠a en que el field de jugadores promediara los 72. Caso contrario: si un golfista empleara 74 en esa misma jornada, perder√≠a dos golpes en el campo. Para Rory, estos √≠ndices representan una obsesi√≥n; lo bueno para √©l es que tambi√©n concluy√≥ primero en este rubro con 2,551 golpes y volvi√≥ a superar a Cantlay (1,857). Pero m√°s all√° de que se trat√≥ de su mejor registro hist√≥rico, no se qued√≥ satisfecho y ahora pide m√°s: “El Santo Grial es tres. No voy a parar hasta que pueda sacar tres golpes de media al resto. Tiger lo ha hecho en varias temporadas. Tengo claro que cuando lleg√°s a tres est√°s en otra liga”, afirm√≥.

El saludo del campe√≥n con Brooks Koepka, el √ļltimo campe√≥n del PGA Championship y rival a batir
El saludo del campe√≥n con Brooks Koepka, el √ļltimo campe√≥n del PGA Championship y rival a batir Fuente: AFP

Lo meritorio de McIrloy es que no mira su propio ombligo, sino que se permite tomar el ejemplo de otras estrellas del circuito. Un gran referente es Brooks Koepka, que este a√Īo triunf√≥ en el PGA Championship y lleva la impresionante cosecha de cuatro Majors en apenas dos a√Īos. El norirland√©s admiti√≥ que sinti√≥ una motivaci√≥n extra al protagonizar con √©l la √ļltima salida de la vuelta decisiva: “Hace unas pocas semanas jugu√© tambi√©n con √©l en Memphis y no s√≥lo gan√≥, sino que me domin√≥ de principio a fin. Aquel domingo, en el World Golf Championships de St. Jude, aprend√≠ varias lecciones. La m√°s importante es que el domingo no pod√©s jugar al golf como si fuera el jueves o el viernes. Hay que jugar de otra manera. Concretamente, hay que jugar como lo hace Koepka. Estoy especialmente orgulloso de haber vuelto a jugar con √©l un domingo, haber firmado una tarjeta de 66 y superarlo. S√≠, quer√≠a ser como √©l, y es el √ļltimo cumplido que voy a dedicarle hoy a Brooks”, sentenci√≥ con una sonrisa.

Rory McIlroy, con el trofeo de la FedEx Cup
Rory McIlroy, con el trofeo de la FedEx Cup Fuente: AFP

En estas batallas mentales que se plante√≥ el oriundo de Holywood figur√≥ tambi√©n no repetir la vivencia de The Tour Championship de 2018, que signific√≥ la vuelta al triunfo de Tiger Woods luego de 5 a√Īos. En aquella oportunidad en East Lake, McIlroy comparti√≥ la √ļltima salida con el crack de California, pero cerr√≥ con un score de 74 (+4) y cay√≥ al s√©ptimo lugar. “Fue muy emocionante ver ganar a Tiger Woods, pero desde luego no quer√≠a repetir una escena igual. Lo coment√© con mi caddie (Harry Diamond). Sal√≠amos otra vez en el partido estelar (con Koepka), pero esta vez la historia deb√≠a ser distinta. Hace un a√Īo fui casi engullido, as√≠ que esta vez nos tocaba disfrutar”.

En 2020, el reto de máxima para McIlroy es volver a festejar en los Majors, y allí aparece el Masters como su gran cuenta pendiente. No gana un título de Grand Slam desde 2014, y para él ya es un eternidad.

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