Las agresiones sexuales suben por las «app» de citas

Las aplicaciones móviles y las webs de citas han cambiado las reglas del juego en la sociedad. Es más fácil y más rápido quedar con un extraño para conocerse, cenar, ir al cine o directamente tener un encuentro sexual. La presidenta de la Comisión de Violencia del Hospital de La Paz, Ana Martínez, explica que un porcentaje alto de las violaciones que acaban en las Urgencias están relacionadas con este tipo de reuniones. Normalmente, como narra, tanto mujeres como hombres que quedan con otros hombres, se emplazan en el domicilio de una de las partes o en un hotel. La víctima que termina en el hospital acaba forzada, «y muchas veces golpeada», para mantener relaciones sexuales.

En el protocolo que se activa con este tipo de agresiones ya han incluido la pregunta de si proceden de una cita a través de las redes sociales.

Según figura en el Informe sobre Delitos contra la Libertad e Indemnidad Sexual del Ministerio del Interior respecto a 2017, el mayor número de hechos de este tipo (4.773) se produce en viviendas y anexos como ascensores, rellanos de la escalera, garajes, portales o trasteros. Teniendo de referencia los hechos conocidos, que cifran en 11.692 casos al año en toda España, el segundo lugar donde más se producen los delitos sexuales es en espacios abiertos como descampados o parques (2.794). Le siguen las vías de comunicación, es decir, en plena calle (2.166). Después, en instalaciones y recintos (887); establecimientos (881) y medios de transporte público (191).

Una de las conclusiones que destaca el documento oficial es que la mayoría de los tipos penales por delitos sexuales experimentan un aumento en la serie histórica, sobre todo en aquellos de contacto mediante tecnología con fines sexuales con menores de 16 años. Destaca el aumento de las victimizaciones de menores (casi el 50% del total).

En la mayor parte de los casos la relación con el agresor es ninguna, es decir, es un completo desconocido. En La Paz, también atienden a muchas víctimas cuyo violador es la expareja o un conocido. Para Martínez la clave para prevenir este tipo de delitos está en la educación:«A los niños, desde pequeños, hay que enseñarles que no hay diferencias entre los sexos».

Lee más: abc.es


Comparte con sus amigos!