La Vuelta se pone el maillot de la sostenibilidad

Este año La Vuelta tendrá un total de ocho metas en puertos de montaña y saldrá de Holanda. El recorrido de esta nueva edición, que arranca el próximo 24 de agosto en las salinas de Torrevieja y finaliza el 15 de septiembre en Madrid, transcurrirá por localidades y espacios naturales de las comunidades autónomas de Valencia, Cataluña, Aragón, Navarra, País Vasco, Cantabria, Asturias, Castilla y León, Castilla-La Mancha, la Comunidad de Madrid y los países vecinos del Principado de Andorra y Francia.

Desde La Vuelta pretende cambiar el comportamiento de la sociedad, ayudando a proteger el medio ambiente y concienciando a la gente. «Uno empieza y otro sigue. Poco a poco se va viendo cómo el resto de ciclistas se van uniendo», inauguró Carlos de Andrés.

«El ciclismo es el deporte en el que mayor diversidad de valores somos capaces de transmitir. En torno a lo que es la bicicleta somos capaces de lanzar mensajes para que tengamos una sociedad mejor. Desde La Vuelta tenemos la responsabilidad de transmitir estos valores, con el ejemplo», apuntó Javier Guillén, director general de La Vuelta.

El «Pelotón Verde» recogió la pasada edición 300 kilos de residuos, «esto es un trabajo de equipo», añadió Borja Martiarena. La gran cita del ciclismo español mueve anualmente tres millones y medio de personas, aproximadamente.

«Cuando celebras y descorchas la botella de cava lo que quieres es llevarte la botella, pero el gesto de reciclarla es muy importante. En casa todos nos fijamos en el deportista que nos gusta, por eso es muy importante. Además, el ciclismo si algo tiene es poder moverte por donde quieras sin contaminar. Nadie se puede imaginar lo guarros que somos, te encuentras de todo. ¿A alguien le gustaría llegar a los lagos de Covadonga y encontrártelos hechos una mierda? Tenemos que controloar y cuidar el medio ambiente porque nosotros los ciclistas somos los que más nos beneficiamos de todo eso», afirmó Óscar Pereiro, exciclista y ganador de un Tour de Francia.

«Yo tengo un antes y un después en mi vida, a nivel del ciclismo hace 15 años éramos un desastre, antes comías algo y lo tirabas al suelo. Todo es por gestos. Si yo hubiera visto a Perico o Induráin, mis ídolos, reciclar, yo probablemente lo hubiera hecho», sumó Pereiro. «El ciclismo se practica al cien por cien en la naturaleza y es nuestro patrimonio. Además somos el espejo de mucha gente», concluyó.

Lee más: abc.es


Comparte con sus amigos!