La verdad de un premio Nobel de la Paz

Colombia vive estos d√≠as un creciente inter√©s por saber la verdad de la financiaci√≥n de la campa√Īa electoral del presidente Santos por Odebrecht, la empresa brasile√Īa que ha tergiversado el resultado de m√ļltiples elecciones presidenciales en nuestra Am√©rica hermana. La empresa cre√≥ una contabilidad oscura para financiar a candidatos que despu√©s le devolv√≠an sus favores con grandes contrataciones de obra p√ļblica. La presencia de Odebrecht est√° probada en procesos electorales del propio Brasil, M√©xico, Panam√°, Guatemala, Rep√ļblica Dominicana, Per√ļ, Argentina, Venezuela, Ecuador y Colombia, adem√°s de los pa√≠ses lus√≥fonos de √Āfrica: Angola y Mozambique. Varios presidentes est√°n detenidos o est√°n siendo investigados. Pero hay uno que, hasta la fecha, ha conseguido zafarse de las pesquisas: Juan Manuel Santos.

La capacidad de Santos para mantener el silencio sobre este caso ha sido sorprendentemente duradera. Las fotos de directivos de Odebrecht en su avi√≥n presidencial son conocidas. Pero no ha sido hasta ahora que hemos sabido c√≥mo Santos tuvo que distraer la documentaci√≥n de la financiaci√≥n de su campa√Īa electoral. La periodista Vicky D√°vila publicaba la semana pasada en la revista Semana unas transcripciones de conversaciones entre Roberto Prieto, el tesorero, y Araceli Rojas, la auditora de las campa√Īas de Santos. En ellas se cuenta con toda claridad que las cajas con esa contabilidad fueron urgentemente removidas de la empresa de almacenaje donde estaban custodiadas y devueltas al palacio presidencial en mayo de 2017, cuando la Fiscal√≠a empez√≥ a tomarse verdadero inter√©s en el caso. Lo que se limpi√≥ all√≠ de la contabilidad no lo sabr√° nadie.

Entre tanto, el tesorero Roberto Prieto ha sido condenado ya a cinco a√Īos y dos meses de prisi√≥n por la financiaci√≥n irregular de la campa√Īa santista, lo que recuerda mucho al Caso 8.000, el de la financiaci√≥n de la campa√Īa presidencial de Ernesto Samper por el narcotr√°fico en 1994. Samper acab√≥ admitiendo que pod√≠an haber llegado esos recursos il√≠citos a su campa√Īa, pero asegur√≥ que hab√≠a sido sin su conocimiento. Lo que no legitimaba el proceso.

Ya contamos en su d√≠a c√≥mo Santos benefici√≥ a la presidenta del Comit√© Nobel de la Paz, Kathy Kulmann-Five, con concesiones petroleras cuando estaba en la compa√Ī√≠a estatal noruega de petr√≥leo. Ahora sabemos, como ha atestiguado Andr√©s Sanmiguel Casta√Īo, directivo de la compa√Ī√≠a que canaliz√≥ el dinero de Odebrecht a la campa√Īa de Santos, que los fondos de la constructora brasile√Īa fueron fundamentales para que Santos pudiera ganar la segunda vuelta de 2014 despu√©s de haber perdido la primera contra Iv√°n Zuloaga. Y el dinero de Odebrecht se emple√≥ tambi√©n en la campa√Īa por el ¬ęs√≠¬Ľ en el plebiscito sobre el acuerdo de paz con las FARC de octubre de 2016, como atestigua el ex senador Bernardo El√≠as y denuncia el gran periodista Mauricio Vargas en El Tiempo.

Cuando uno lee la auto hagiograf√≠a de Juan Manuel Santos, ¬ęLa batalla por la paz¬Ľ (Pen√≠nsula, Barcelona 2019) se sorprende de ver que de las 589 p√°ginas de un libro sobre c√≥mo hacer la paz, s√≥lo ¬°diez! est√©n dedicadas a explicar por qu√© los colombianos dijeron ¬ęno¬Ľ en un plebiscito sin medios y luchando contra todo el aparato del Estado, muy activo en la campa√Īa electoral. Ahora sabemos que, adem√°s, esta paz que ha llevado esta semana a posesionarse como senador a Israel Z√ļ√Īiga, alias Benkos Bioj√≥, un asesino de las FARC condenado a 36 a√Īos de c√°rcel por asesinar a 74 personas en Bojay√° en 2002, y que ahora tiene silla curul sin un d√≠a de prisi√≥n, es una paz financiada por la mayor trama de corrupci√≥n de Am√©rica. Y Santos sigue siendo un h√©roe fuera de Colombia.

Ramón Pérez-MauraArticulista de OpiniónRamón Pérez-Maura

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