La vejación perpetuada

Resulta inverosímil que un régimen como el castrista haya podido llegar hasta aquí. Pero ahí continúa. Y acaban de reiterar que seguirá definiéndose como un estado comunista. El único estado comunista del mundo en el que la economía ha funcionado alguna vez es la República Popular China de la hora presente. Y allí funciona porque han derivado a ser el estado que practica el capitalismo más salvaje del mundo. Pero Cuba prefiere estar en la liga de los comunistas norcoreanos. La economía sigue intervenida como lo estaba hace medio siglo. La decadencia continúa por todas partes y en ocasiones es preferible a la alternativa. Cualquiera que vea el Hotel Nacional de La Habana después de su renovación admitirá que era preferible su estado decadente de hace unos años a esta horterada en que lo han convertido hoy en día. Y eso no ayuda a la principal industria cubana, la del turismo No hay ninguna otra dictadura en el mundo que haya sobrevivido a tantas y tan denunciadas violaciones de los Derechos Humanos. Testimonios como el de Armando Valladares es su espeluznante obra «Contra toda esperanza. 22 años en el Gulag de Las Américas» (Plaza & Janés. Barcelona, 1985) hubieran generado una presión internacional insoportable en cualquier otro país. Pero el castrismo, prolongado hoy en Miguel Díaz-Canel, cuenta siempre con la benevolencia de una progresía Occidental, heredera de quienes creyeron en la revolución y la jalearon como sólo se puede hacer cuando las consecuencias del experimento no te van a salpicar. Cuba tiene ya tres generaciones que sólo han vivido bajo el comunismo. El régimen ha sobrevivido a doce presidentes de los Estados Unidos. Hubo quien le hizo frente militarmente, como Kennedy, en uno de los mayores descalabros de su Presidencia, el de Bahía de Cochinos en abril de 1961. Hubo quien lo enfrentó diplomáticamente, como Ronald Reagan, que nombró embajador de Estados Unidos en la Comisión de Derechos Humanos de la ONU al propio Armando Valladares. Y ha habido, finalmente, quien ha puesto fin al enfrentamiento con Cuba, Barack Obama, dando así al comunismo su mayor victoria en América. El viaje de la familia Obama a Cuba fue la confirmación de que las violaciones de los Derechos Humanos estaban perdonadas y que la Administración Obama no miraría atrás sino al frente perpetuando la vejación de los Derechos Humanos sin consecuencias para quienes la perpetran. El régimen cubano llega a este 60 aniversario del triunfo de su revolución con razones para estar satisfecho. La atención internacional en el hemisferio está más fijada en Caracas -cuya ingente ayuda en petróleo barato que dio a Castro ya no existe- y Managua que en La Habana. Probablemente porque todavía hay expectativas de un cambio posible en ambas dictaduras. Las nuevas generaciones del exilio cubano en Miami ya no piensan en volver a Cuba. Están asentados en Estados Unidos y su futuro pasa por el éxito de su nación de acogida. El enorme peso que tuvo esa comunidad en la política norteamericana hacia Cuba en las administraciones republicanas brilla hoy por su ausencia. El régimen comunista de La Habana ha logrado que Cuba ya no sea noticia.

Lee más: abc.es


Comparte con sus amigos!