La transformación de Harry Styles, de héroe de una boy band a estrella de rock del siglo XXI

En viaje de Los √Āngeles a Londres, Harry Styles habla de sexo, drogas psicod√©licas y de la grabaci√≥n de su pr√≥ximo disco Fuente: RollingStone – Cr√©dito: Ryan McGinley

Harry Styles no est√° vestido como para ir a almorzar. Tiene un sombrero blanco que Diana Ross podr√≠a haberle ganado a Elton en un partido de p√≥ker en la mansi√≥n de Cher en 1974, anteojos Gucci, un su√©ter de cachemir, y jeans oxford. Tiene las u√Īas pintadas de rosa y verde menta. Tambi√©n tiene una cartera -no hay otra palabra para definirla-, un bolso de marco duro con el logo CHATEAU MORMONT. Las rigurosas se√Īoras mayores que atienden este deli en Beverly Hills lo conocen bien. Gloria y Raisa lo miman, le dicen “amor” y le traen su ensalada de at√ļn y su caf√© con hielo habituales. Llama la atenci√≥n, por decir lo m√≠nimo, pero nadie se acerca porque las mozas circulan alrededor de √©l de manera protectora.

Era apenas un muchacho brit√°nico de una ciudad peque√Īa de 16 a√Īos cuando se transform√≥ en el √≠dolo pop de su generaci√≥n con One Direction. Cuando el grupo entr√≥ en una pausa indefinida, se cort√≥ solo con su audaz debut de 2017, cuyo single principal era la balada al piano magn√≠ficamente exagerada de seis minutos “Sign of the Times”. Incluso la gente que se hab√≠a perdido One Direction estaba sorprendida: este modelito era, en su coraz√≥n, una estrella de rock.

Un r√°pido repaso a los momentos destacados de Harry en lo que va de 2019: condujo la Met Gala con Lady Gaga, Serena Williams, Alessandro Michele, y Anna Wintour con un sorprendente look con encaje negro. Es la cara oficial de una fragancia unisex de lujo, M√©moire d’une Odeur, de Gucci. Cuando James Corden organiz√≥ un partido de quemado de estrellas en The Late Late Show, Harry recibi√≥ un pelotazo de un saque de Michelle Obama, lo cual lo transform√≥ en el primer brit√°nico en haber recibido un golpe en los genitales de una primera dama en televisi√≥n.

Lo que es m√°s importante para √©l, la rompi√≥ en la ceremonia del Sal√≥n de la Fama del Rock & Roll de este a√Īo con su homenaje a su amiga e √≠dola Stevie Nicks. “Ella est√° siempre ah√≠ para uno”, dijo Harry en su discurso. “Ella sabe lo que uno necesita: consejos, algo de sabidur√≠a, una blusa, un chal”. Agreg√≥: “Ella es responsable de haber corrido m√°s maquillaje -entre ellos el m√≠o- que todas las malas citas de la historia juntas”. (En el camar√≠n, Nicks accidentalmente se refiri√≥ al antiguo grupo de Harry como “‘NSync”. Hey, a una diosa se le aceptan esas cosas).

Harry ha sido el It Boy mundial por casi diez a√Īos. ¬ŅLo m√°s raro de √©l? Le encanta serlo. Si los caminos r√°pidos hacia la fama suelen dejar secuelas implacables en la personalidad, la creatividad y la salud mental de los artistas, Harry est√° desconcertantemente tranquilo. Logr√≥ crecer en p√ļblico con su entusiasmo juvenil intacto, por no hablar de sus modales. Sali√≥ con varias mujeres de perfil alto, pero nunca lo vas a escuchar mencionando ninguno de sus nombres en p√ļblico, ni mucho menos critic√°ndolas. En lugar del derrotero t√≠pico de la superestrella de pop -productores de moda, duetos con celebridades, beats impactantes para la discoteca- hizo su propio camino, y se volvi√≥ m√°s popular que nunca. Est√° d√°ndole los √ļltimos toques a su nuevo disco, plagado de las canciones m√°s duras y conmovedoras que jam√°s haya compuesto. Como explica √©l: “Se trata sobre tener sexo y sentirse triste”.

El Encanto de Harry es una fuerza de la naturaleza, y puede ser atemorizante verlo en acci√≥n. El ejemplo m√°s impactante quiz√°s sea una foto en un backstage en febrero que se sac√≥ con uno de sus h√©roes, Van Morrison. Jam√°s viste una foto de Van como esta. Lleva 50 a√Īos posando para fotos, y en casi todas se neg√≥ a sonre√≠r. Hasta que conoci√≥ a Harry: por alguna raz√≥n, Van sonr√≠e radiante como una estudiante atolondrada. ¬ŅQu√© le hizo Harry? “Le estaba haciendo cosquillas en la espalda”, confiesa Harry. “Alguien me mand√≥ esa foto, creo que nos la sac√≥ su manager. Cuando la vi, me sent√≠ como John Travolta en Pulp Fiction abriendo la caja con el brillo dorado. Pens√©: ‘Mierda, quiz√°s no deber√≠a mostrarle esto a nadie'”.

En entrevistas, Harry siempre tendi√≥ a aprovechar ese encanto, simplemente porque puede. Cuando era adolescente, estaba en p√ļblico absolutamente todo el tiempo, y se volvi√≥ experto en proteger su privacidad. Pero en estos d√≠as, est√° descubriendo que tiene cosas para decir. Est√° m√°s tranquilo pensando en voz alta, y viendo lo que pasa. “M√°s suelto”, seg√ļn dice. “M√°s abierto. Estoy descubriendo que me hace sentir mejor ser m√°s abierto con amigos. Sentir esa vulnerabilidad, en lugar de guard√°rmelo todo”.

Como mucha gente de su edad, est√° haci√©ndose preguntas sobre la cultura, el g√©nero, la identidad, pensando ideas nuevas sobre masculinidad y sexualidad. “Me siento afortunado de tener un grupo de amigos que pueden hablar de sus emociones y ser muy abiertos”, dice. “El pap√° de un amigo me dijo: ‘Ustedes son mucho mejores que nosotros en nuestra √©poca. Yo nunca tuve amigos con los que pudiera hablar. Es bueno que ustedes se tengan los unos a los otros, porque pueden hablar de cosas de verdad. Nosotros simplemente no lo hac√≠amos'”.

Eso cambi√≥ c√≥mo encara sus canciones. “Eso no significa que me voy a sentar a decir: ‘Esto es lo que ceno, ac√° es donde como todos los d√≠as, y esto es lo que hago antes de irme a dormir'”, dice. “Pero puedo contar que soy muy pat√©tico cuando estoy celoso. O que me siento m√°s feliz que nunca, o m√°s triste que nunca, o que tengo pena de m√≠ mismo, o que estoy enojado conmigo mismo, o que me siento ruin o despreciable. Me siento diferente cuando comparto eso”.

Por momentos, Harry suena como un tipo de 25 a√Īos cualquiera, que est√° tratando de entender qui√©n es, porque justamente eso es lo que es. (Harry y yo nos conocimos el a√Īo pasado, cuando me contact√≥ luego de leer uno de mis libros, aunque yo llevaba a√Īos escribiendo sobre su m√ļsica). Es raro escucharlo hablar acerca de desmenuzar sus ansiedades y sus dudas, puesto que siempre pareci√≥ uno de los tipos m√°s confiados del planeta. “Cuando estaba en la banda”, dice, “estaba todo el tiempo asustado de desafinar una nota. Sent√≠a mucha presi√≥n de no hacer las cosas mal. Me acuerdo cuando firm√© mi contrato discogr√°fico, y le pregunt√© a mi manager: ‘¬ŅQu√© pasa si me arrestan? ¬ŅEl contrato queda invalidado?’. Ahora siento que los fans me dieron un espacio para que yo sea yo mismo, y para que pueda madurar y crear un ambiente seguro en el que aprender y equivocarme”.

Salimos por la puerta de atr√°s, y pasamos una tarde de s√°bado paseando por Los √Āngeles en su Jaguar E-Type de 1972 plateado. La radio no funciona as√≠ que cantamos “Old Town Road”. Se sorprende: ” ‘Bullriding and boobies'[‘Monta de toros y tetas’]… esa probablemente sea la mejor letra de canci√≥n de la historia”. Harry sol√≠a ser el ni√Īo misterioso del pop, muy diplom√°tico y reservado. Pero a medida que se abre, y cuenta su historia, llega al punto de proponer titulares para su nota. El mejor: “Sopa, Sexo y Saludos al Sol”.

¬ŅC√≥mo lleg√≥ a esta nueva situaci√≥n? Parece que el viaje incluye alg√ļn coraz√≥n roto. Algunos consejos de David Bowie. Algo de Meditaci√≥n Trascendental. Y m√°s de un pu√Īado de hongos alucin√≥genos. Pero sobre todo, se trata de un chico curioso que no puede decidir si quiere ser la estrella de pop m√°s ardientemente adorada, o un artista freak. As√≠ que decide ser ambas cosas.

***

Hay dos cosas acerca de las estrellas de rock brit√°nicas que no cambian nunca: les encanta el sur de California, y les encantan los autos. Un par de d√≠as despu√©s de que Harry proclamara la genialidad de “Old Town Road”, estamos en otro auto -un Tesla-, atravesando la Pacific Coast Highway mientras Harry canta junto a la radio. “¬°Californiaaaaaa!'”, grita sentado al volante, mientras pasamos por Zuma Beach. “¬°Es horrible!”. Hay una sorprendente cantidad de parejas en la playa que parecen estar discutiendo. Especulamos acerca de cu√°les estan cortando y cu√°les est√°n simplemente teniendo la charla. “Ah, s√≠, la charla”, dice Harry de manera so√Īadora. “La vieja y querida charla”.

Harry hoy anda con ganas de escuchar yacht-rock de los setenta, y pone Gerry Rafferty, Pablo Cruise, Hall and Oates. Cuando le menciono que Nina Simone hizo una versi√≥n de “Rich Girl”, necesita escucharla en el momento. Responde vol√°ndome la cabeza con la versi√≥n de Donny Hathaway de “Jealous Guy”, de John Lennon.

Harry se entusiasma hablando de un fen√≥meno absolutamente californiano que acaba de probar: un “sauna fr√≠o”, un proceso que incluye que te encierren en una c√°mara de hielo. Se le congelaron las pesta√Īas. Paramos para tomar un licuado (“es b√°sicamente un helado”) y su shot preferido de hierba de trigo con pimienta. Baja como una dosis de √°cido de bater√≠a. “Eso te va a agregar a√Īos de vida”, me asegura.

Vamos de camino a los estudios Shangri-La en Malib√ļ, fundados por The Band en los setenta, y ahora propiedad de Rick Rubin. Ah√≠ es donde Harry hizo parte de su inminente nuevo disco, y cuando estamos entrando, sonr√≠e ante un recuerdo. “Ah, s√≠”, dice. “Tom√© muchos hongos ac√°”.

Las drogas psicod√©licas empezaron a jugar un papel clave en su proceso creativo. “Tom√°bamos hongos, nos acost√°bamos en el pasto, y escuch√°bamos Ram de Paul McCartney a la luz del d√≠a”, dice. “Llev√°bamos los parlantes al jard√≠n”. Guardaban chocolate con porro en la heladera del estudio, junto a la licuadora. “Escuchabas la licuadora y pensabas: ‘OK, vamos a tomar margaritas heladas a las 10 de la ma√Īana'”. Se√Īala un rinc√≥n: “Ah√≠ es donde estaba parado cuando tomamos hongos y me mord√≠ la punta de la lengua. Estaba tratando de cantar con sangre brot√°ndome de la boca. Muchos lindos recuerdos en este lugar”.

No es mero desenfreno de estrella de rock, es emblem√°tico de su nuevo estado mental. Ten√©s la sensaci√≥n de que es por eso que disfruta tanto de los estudios. Despu√©s de tantos a√Īos haciendo discos de One Direction durante las giras, siempre a las apuradas, finalmente puede tomarse su tiempo y disfrutar de la locura. “Estuvimos seis semanas ac√° en Malib√ļ, sin ir a la ciudad”, dice. “La gente tra√≠a los perros y los hijos. Hac√≠amos pausas para jugar torneos de cornhole. ¬°Valores familiares!”. Pero tambi√©n es el lugar en el que sangr√≥ orgullosamente por su arte. “ Hongos y sangre. Ah√≠ ten√©s el t√≠tulo para un disco”.

Se acercan algunos ingenieros a escuchar los chismes. Harry se√Īala por la ventana hacia las olas del Pac√≠fico, donde acaso hayan tenido lugar algunas fiestas desnudo, y donde quiz√°s se haya perdido alg√ļn pantal√≥n. “Hubo una noche en la que est√°bamos un poco de fiesta, y terminamos bajando a la playa y perd√≠ todas mis cosas, b√°sicamente”, dice. “Perd√≠ toda mi ropa. Perd√≠ la billetera. M√°s o menos un mes despu√©s, alguien la encontr√≥ y me la mand√≥ por correo, an√≥nimamente. Creo que apareci√≥ en la arena. Pero lo m√°s triste es que perd√≠ mis pantalones de corderoy color mostaza preferidos”. Hacemos un momento de silencio por sus pantalones de corderoy.

Hoy en el estudio est√° grabando Brockhampton, la autoproclamada “mejor boy band del mundo”. Harry saluda a todos los chicos de Brockhampton, lo cual toma bastante tiempo, puesto que parece haber un par de docenas de integrantes. “Estamos juntos todo el tiempo”, le dice uno a Harry en el jard√≠n. “Nos vemos todo el d√≠a, todos los d√≠as”. Hace una pausa. “Vos sab√©s c√≥mo es”.

Harry sonr√≠e con amargura. “S√≠, yo s√© c√≥mo es”.

One Direction hizo tres de los mejores y más exitosos discos de pop de este siglo uno atrás del otro: Midnight Memories, Four y Made in the A.M. Pero grabaron esos discos durante giras, metiéndose en el estudio más cercano cada vez que tenían un día libre. 1D era una mezcla singular de cinco personalidades musicales diferentes: Harry, Niall Horan, Louis Tomlinson, Zayn Malik, y Liam Payne. Pero ese ritmo les pasó factura. Malik renunció en medio de una gira, inmediatamente después de un show en Hong Kong. El grupo anunció su hiato en agosto de 2015.

Para los cantantes de boy bands es tradici√≥n, cuando se vuelven maduros y solistas, renunciar a su pasado pop. Todo el mundo se acuerda de cuando George Michael prendi√≥ fuego su campera de cuero, o cuando Sting dej√≥ The Police para hacer discos de jazz. La mentalidad de Harry Styles no es esa. “Yo s√© que es lo mismo que pasa siempre. Cuando alguien se va de una banda, dice: ‘Ese no era yo. Me estaban limitando’. Pero yo s√≠ era ese. Y no siento que me estuvieran limitando. Fue muy divertido. Y si no lo hubiera disfrutado, no lo habr√≠a hecho. No era que estaba atado a un radiador”.

Cada vez que Harry menciona One Direction -nunca por su nombre, sino como “la banda” o “la banda en la que estaba” -, usa el tiempo pasado. Es mi obligaci√≥n preguntarle: ¬ŅPiensa que 1D ya est√° terminado? “No lo s√©”, dice. “No creo que diga que jam√°s lo har√≠a de nuevo, porque no me siento as√≠. Si hay alg√ļn momento en el que todos realmente queramos hacerlo, entonces solo ah√≠ lo har√≠amos, porque yo no creo que deba pasar por otra cosa que por decir: ‘Hey, esto era muy divertido. Deber√≠amos hacerlo de nuevo’. Pero hasta que pase eso, yo estoy disfrutando mucho de hacer m√ļsica y experimentar. Disfruto demasiado de hacer m√ļsica as√≠ como para hacer un cambio total, como para volver a hacer eso otra vez. Porque tambi√©n pienso que si volvemos a hacer las cosas del mismo modo, igual no ser√≠a lo mismo”.

Cuando el grupo par√≥, ¬Ņconserv√≥ esas amistades? “S√≠, creo que s√≠”, dice. “Definitivamente. Por sobre todas las cosas, nosotros somos las personas que atravesaron todo eso. Siempre vamos a tener eso, incluso si no somos amigos cercanos. Adem√°s, no es que por haber estado en un grupo con alguien ten√©s que ser su mejor amigo. No funciona as√≠. El hecho de que los Fleetwood Mac se pelearan no significa que no fueran maravillosos. Creo que incluso en los desacuerdos hay respeto mutuo. Hicimos algo muy bueno juntos, y siempre tendremos eso. Es demasiado importante como para que yo diga: ‘Oh, esto ya se termin√≥’. Pero si vuelve a ocurrir, tendr√° que ser por buenas razones”.

Si la intensidad del fanatismo por Harry Styles alguna vez te parece misteriosa, ten√©s que investigar un video en vivo, del verano de 2018. Busc√° la frase: “Tina, she’s gay”. En San Jos√©, una de las √ļltimas noches de su gira, Harry ve a una fan con un cartel hecho a mano que dice: “Voy a decirles a mis padres que soy gay gracias a vos”. √Čl le pregunta el nombre a la fan (ella dice que es Grace), y el nombre de la madre (Tina). Le pide silencio al p√ļblico porque tiene un anuncio importante que hacer: “¬°Tina! ¬°Ella es gaaaaay!”. Despu√©s hace que todo el p√ļblico grite la frase. Miles de extra√Īos empiezan a gritar: “Tina, ella es gay”, y todo el mundo claramente lo dice con sinceridad. Es un momento pesado, un sonido que, si lo escuch√°s, no te lo olvid√°s f√°cil. Despu√©s Harry canta “What Makes You Beautiful”. (Por supuesto, tal como funcionan las cosas ahora, el video se viraliz√≥ al instante. Al igual que una foto que le sac√≥ Grace a Tina con el pulgar arriba acerca de su hija adolescente declarada lesbiana. Grace y Tina fueron juntas al siguiente show de Harry).

A Harry le gusta cultivar un aura de ambig√ľedad sexual, tan abierta como el esmalte rosa de sus u√Īas. Durante toda su vida como figura p√ļblica sali√≥ con mujeres, pero se ha negado conscientemente a ponerle cualquier clasificaci√≥n a su sexualidad. En su primera gira solista, muchas veces levantaba las banderas del orgullo gay, bi y trans, junto con la bandera de Black Lives Matter. En Filadelfia, agarr√≥ una bandera con los colores arco√≠ris de un fan en primera fila y la levant√≥; dec√≠a: “Make America Gay Again”. Uno de los temas preferidos de los fans en los recitales es “Medicine”: una zapada de guitarras que suena un poco como los Grateful Dead de Europe ’72, pero que tienen un estribillo abiertamente pansexual: “Los chicos y chicas est√°n bien/Yo juego con ellas y ellos/Y estoy bien as√≠”.

Siempre tuvo una inclinaci√≥n por arreglos as√≠, desde la √©poca de 1D. Un clip ic√≥nico de noviembre de 2014: Harry y Liam est√°n en un programa de televisi√≥n brit√°nico. El conductor hace la pregunta m√°s vieja del manual de preguntas para boy bands: “¬ŅQu√© buscan ellos en una pareja?”. “Feminidad”, bromea Liam. “Es un buen rasgo”, dice Harry despreocupado. “No es tan importante”. Liam se queda duro. El conductor se queda duro. Durante la gira por Estados Unidos ese a√Īo, se puso una remera de f√ļtbol americano de Michael Sam, en apoyo al primer jugador abiertamente gay en jugar para un equipo de la NFL. Elogi√≥ a artistas queer anteriormente desconocidos como King Princess y Muna.

¬ŅQu√© significan para √©l esas banderas en el escenario? “Quiero que la gente se sienta c√≥moda con lo que quiera ser”, dice. “Quiz√°s en un recital pod√©s tener un momento de saber que no est√°s solo. Yo soy consciente de que, como var√≥n blanco, no me pasan las mismas cosas que mucha gente que viene a los recitales. Yo no puedo decir que sepa lo que es, porque no lo s√©. As√≠ que yo trato de no decir: ‘Yo entiendo lo que es’. Lo que yo trato es que la gente se sienta incluida y vista”.

En la gira, ten√≠a una calcoman√≠a de TERMINEMOS CON LA VIOLENCIA DE ARMAS en la guitarra; agreg√≥ un sticker de BLACK LIVES MATTER, al igual que la bandera. “No pasa por m√≠ como defensor de la causa, porque yo no soy la persona para eso”, dice. “Pasa por no ignorarlo, supongo. Me daba un poco de nervios hacerlo, porque lo √ļltimo que quer√≠a era que pareciera como si yo dijera: ‘¬°M√≠renme! ¬°Soy un tipo bueno!’. No quer√≠a que ninguna persona involucrada realmente en el movimiento pensara: ‘¬ŅQu√© mierda sab√©s vos?’. Pero cuando lo hice, me di cuenta de que la gente lo entendi√≥. Todo el mundo en ese lugar est√° en la misma p√°gina, todo el mundo sabe lo que yo defiendo. No digo que entienda lo que se siente. Yo s√≥lo quiero decir: ‘Te veo'”.

***

‘No se puede vivir s√≥lo de caf√©”, dice Harry. “Pero sin dudas lo intento”. Le da un sorbo a su caf√© americano con hielo, ni el primero ni el √ļltimo de su d√≠a. Est√° manejando otra vez, camino a otro estudio, pero en este caso para trabajar. Hoy graban cuerdas. Harry est√° vestido de Gucci de pies a cabeza, excepto por un √≠tem: una remera andrajosa de los setenta que encontr√≥ orgullosamente en una tienda vintage. Dice COMMANDER QUAALUDE.

En el viaje, pone al pianista de jazz Bill Evans, “Peace Piece”, de 1959, que adem√°s es su tono de alarma en el tel√©fono. Empez√≥ a interesarse por el jazz durante un largo viaje por Jap√≥n. Le gusta encontrar lugares en los que esconderse y ser an√≥nimo: para su primer disco, se estableci√≥ en Jamaica. El √ļltimo a√Īo, pas√≥ meses recorriendo Jap√≥n.

En febrero, se pas√≥ su cumplea√Īos n√ļmero 25 sentado solo en un caf√© en Tokio, leyendo Cr√≥nica del p√°jaro que da cuerda al mundo, de Haruki Murakami. “Me encanta Murakami”, dice. “Es uno de mis preferidos. Antes leer no era lo m√≠o. Ten√≠a un rango de atenci√≥n muy corto. Pero sal√≠a con alguien que me pas√≥ algunos libros; sent√≠a que ten√≠a que leerlos porque si no los le√≠a ella iba a pensar que era un tonto”.

Una amiga le dio Norwegian Wood, de Murakami. “Fue el primer libro, quiz√°s de mi vida, en el que lo √ļnico que quer√≠a hacer era leerlo”, dice. “Tuve un cumplea√Īos muy Murakami porque termin√© qued√°ndome solo en Tokio. Desayun√© pescado a la parrilla y sopa miso, despu√©s fui a un caf√©. Me sent√© a tomar t√© y leer durante cinco horas”.

En el estudio, est√° supervisando el cuarteto de cuerdas. Hace que los ingenieros pongan “Cosmic Dancer” de T. Rex para que la escuchen los m√ļsicos, e ilustrar el estilo que busca. Pod√©s ver que disfruta de estar de este lado del vidrio, sentado en la consola, d√°ndoles instrucciones a los m√ļsicos. Tras un par de pasadas, apreta el bot√≥n del intercomunicador y dice: “S√≠, es bastante T. Rex. Las mejores cuerdas que haya escuchado”. Lo toca de nuevo y agrega: “Y ustedes son personas maravillosas”.

Cur√≥ su propio enclave bizarro de esp√≠ritus afines con los que colaborar, como los productores Jeff Bhasker y Tyler Johnson. Su guitarrista Mitch Rowland estaba trabajando en una pizzer√≠a de Los √Āngeles cuando Harry lo conoci√≥. Uno de sus colaboradores m√°s cercanos tambi√©n es uno de sus mejores amigos: Tom Hull, tambi√©n conocido como Kid Harpoon, un viejo colaborador de Florence and the Machine. Hull es un brit√°nico efusivo con una personalidad extrovertida. Harry lo llama “mi roca emocional”. Hull le dice “Gary”.

Hull fue el que lo convenci√≥ de tomar un curso de Meditaci√≥n Trascendental en el instituto de David Lynch, empezando cada d√≠a con 20 minutos de silencio, lo cual no es para nada natural para ninguno de los dos. “√Čl tiene una gran sabidur√≠a para su edad, un car√°cter como atemporal”, dice Hull. “Es por eso que se meti√≥ en una exploraci√≥n emocional con sus canciones”. √Čl tiene 12 a√Īos m√°s, tiene esposa e hijos en Escocia, y habla sobre Harry como un hermano mayor irreverente pero complaciente.

El a√Īo pasado, Harry sali√≥ en la prensa amarilla por salir con la modelo francesa Camille Rowe; se separaron el verano pasado tras un a√Īo juntos. “Atraves√≥ una separaci√≥n que tuvo un gran impacto en √©l”, dice Hull. “Me aparec√≠ el D√≠a Uno en el estudio, y yo ten√≠a unas pantuflas muy lindas. Me las hab√≠a regalado su ex novia, por la que √©l estaba muy triste, me hab√≠a regalado pantuflas para toda mi familia. Sigo siendo muy amigo de ella. Pens√©: ‘Me gustan estas pantuflas. ¬ŅLas puedo usar? ¬ŅTe parece raro?’.

“As√≠ que me aparec√≠ en Shangri-La el primer d√≠a y literalmente en la primera media hora, me mira y me dice: ‘¬ŅDe d√≥nde sacaste esas pantuflas? Est√°n buenas’. Le tuve que decir: ‘Oh, eh, me las regal√≥ tu ex novia’. Me dijo: ‘¬ŅQu√©√©√©√©? ¬ŅC√≥mo te las vas a poner?’. Ten√≠a todo un viaje emocional con ella, con la relaci√≥n. Pero yo le dije: ‘La mejor manera de lidiar con esto es ponerlo en las canciones que est√°s componiendo'”.

Harry Styles posa para Rolling Stone Fuente: RollingStone РCrédito: Ryan McGinley

Como corresponde a su discreci√≥n galante, Harry no dice su nombre en ning√ļn momento. Pero admite que las canciones salen de un desamor personal. “No es que haya aparecido en una entrevista diciendo: ‘Estaba en una relaci√≥n y esto fue lo que pas√≥'”, dice. “Porque, para m√≠, la m√ļsica es el lugar donde dejo que eso aparezca. Es el √ļnico lugar, extra√Īamente, donde siento que est√° bien que eso aparezca”.

Las canciones nuevas est√°n claramente cargadas de dolor. “Las estrellas no estaban alineadas para que fuera una relaci√≥n para siempre”, dice Hull. “Pero yo le dije esa cita famosa de Iggy Pop, donde dice: ‘Yo s√≥lo salgo con mujeres que me van a arruinar, porque ah√≠ es donde est√°n las canciones’. Le dije: ‘Ten√©s 24, 25 a√Īos, est√°s en la categor√≠a del soltero codiciado. Sal√≠ con mujeres fant√°sticas, o con hombres, lo que sea, con gente que te vaya a arruinar, y explor√°, y ten√© aventuras, y dej√° que te afecte y escrib√≠ canciones sobre eso'”.

Su banda est√° repleta de rockeros independientes barridos por el Hurac√°n Harry. Antes de transformarse en su diosa baterista ic√≥nica, Sarah Jones tocaba en New Young Pony Club, un grupo londinense recordado con cari√Īo por una docena de personas. Rowland y Jones no sab√≠an nada sobre One Direction antes de conocer a Harry. La primera vez que escucharon “Story of My Life” fue cuando √©l les pidi√≥ que la tocaran. Sus conversaciones est√°n llenas de referencias a Big Star o Guided by Voices o el solo de guitarra de Nils Lofgren en “Speakin’ Out” de Neil Young. Es un grupo de desvergonzados nerds del rock, a salvo del profesionalismo de la industria.

En el estudio, mientras hac√≠a el disco, Harry no paraba de mirar un viejo video de Bowie en el tel√©fono, una entrevista de fines de los noventa que yo no hab√≠a visto antes. Cuando me la muestra, la recita de memoria. “No seas presumido”, aconseja Bowie. “Nunca trabajes para otras personas en lo que vos hac√©s”. Para Harry, esta fue una charla inspiradora, un recordatorio de no ir siempre a lo seguro. Como dice Bowie: “Si te sent√≠s c√≥modo en el √°rea en la que trabaj√°s, no est√°s trabajando en el √°rea adecuada. Siempre and√° m√°s profundo de lo que te sientas c√≥modo. Sal√≠ un poco de donde hac√©s pie. Y cuando sent√≠s que tus pies no tocan el fondo, ah√≠ est√°s en el lugar adecuado para hacer algo estimulante”.

Tras un par de horas, se abre una botella de tequila Casamigos. El Commander Quaalude sirve los tragos, despu√©s decide que lo que la canci√≥n necesita ahora son un par de cantantes no profesionales gritando el estribillo. “Voces estilo Muppets” es como lo describe. Re√ļne a todo el mundo a amucharse alrededor de los micr√≥fonos. Entre tomas, se pasa al piano a tocar “Gotta Get Up”. Uno de los miembros del coro, la directora creativa Molly Hawkins, es la amiga que le dio la novela de Murakami. “Creo que todos los hombres deber√≠an leer Norwegian Wood“, dice. “Harry es el √ļnico hombre al que se la pas√© y la ley√≥”.

Es el anochecer de un d√≠a agitado en el estudio, pero al final, todos se dirigen a un bar al otro lado de la ciudad para ver a Rowland tocar en vivo. Toca el bajo junto a un grupo local. Harry da vueltas en el auto buscando el lugar, disfrutando los paisajes del downtown de Los √Āngeles. (“S√≥lo una ciudad tan narcisista como Los √Āngeles puede tener una calle llamada Los Angeles Street”, dice). Entra y se apoya en la barra del fondo del lugar. Es un p√ļblico m√°s viejo, y nadie tiene idea de qui√©n es √©l. Est√° totalmente c√≥modo dando vueltas de inc√≥gnito en un bar con luz tenue. Despu√©s del recital, cuando la banda hace un brindis con cervezas PBR, se acerca un tipo con una gorra de baseball y le da un abrazo de oso a Rowland. Es su jefe de la pizzer√≠a.

***

Un par de d√≠as despu√©s, estamos al otro lado del mundo: el departamento de Harry en Londres es lujoso, pero tambi√©n como la guarida de cualquier tipo soltero. Por ac√°: la tapa de un disco de los Sex Pistols enmarcada en tama√Īo gigante. Por all√°: una copia en vinilo de The Other Side of the Mirror, de Stevie Nicks, apoyado en el piso. Est√° tomando un t√© con su mam√°, Anne, la viva imagen de su hijo, pura gracia y elegancia. “Vamos al bar”, le dice √©l. “Vamos a hablar de trabajo”. Ella sonr√≠e con dulzura. “Van a hablar mierda, probablemente”, dice Anne.

Nos vamos a su bar local, chapoteando bajo la lluvia. √Čl tiene un buzo con capucha de Spice World y disfruta el aspecto londinense del d√≠a. “Ah, ¬°Londres!”, dice con grandilocuencia. “Extra√Īaba este lugar”. Quiere sentarse en una mesa afuera, aunque llueva a c√°ntaros, y hablamos toda la tarde con un pote de t√© de menta y un enorme plato de pescado y papas fritas. Cuando pido el tostado, la moza me trae un pedazo de pan del tama√Īo de una carretilla. “Bienvenido a Inglaterra”, dice Harry.

Siempre tuvo una apasionada base de fans mujeres y, admirablemente, nunca sinti√≥ la necesidad de simular que no le gusta. “Son las m√°s honestas. Especialmente las adolescentes, pero las m√°s grandes tambi√©n”, dice. “Tienen un detector de boludeces. Yo quiero que el p√ļblico sea honesto. Hace mucho tiempo que ya pas√≥ esa vieja narrativa est√ļpida de decir: ‘Oh, son chicas, as√≠ que no saben de lo que hablan’. Ellas son las que mejor saben de lo que hablan. Son las que escuchan con obsesi√≥n. Ellas son las due√Īas de esta mierda. Ellas son las amas”.

√Čl no tiene el aspecto nervioso que tiene otra gente acerca de la pol√≠tica de g√©nero, o acerca de identificarse como feminista. “Creo que al fin de cuentas el feminismo es pensar que los hombres y las mujeres deber√≠an ser iguales, ¬Ņno? La gente piensa que si dec√≠s: ‘Soy feminista’, significa que pens√°s que los hombres deben arder en el infierno y las mujeres deben pisarles el cuello. No, es que pens√°s que las mujeres deben ser iguales. Eso no me parece algo loco. Yo me cri√© con mi mam√° y mi hermana. Cuando te cri√°s entre mujeres, tu influencia femenina es mayor. Por supuesto que los hombres y las mujeres deben ser iguales. Yo no quiero que me den cr√©dito por ser feminista. Es simple. Creo que los ideales del feminismo son bastante directos”.

Su p√ļblico tiene la reputaci√≥n de ser intenso, y es una reputaci√≥n merecida. En el show del verano pasado en el Madison Square Garden, el piso tembl√≥ durante “Kiwi”. Veo recitales ah√≠ desde los 80, pero nunca hab√≠a visto eso. (¬ŅLa otra vez que pas√≥? Su segunda noche). Los miembros de la banda admiten que temieron por sus vidas, pero Harry lo disfrut√≥. “Para m√≠, lo mejor del show es que el lugar se volvi√≥ el show”, dice. “No soy solo yo”. Sorbe el t√©. “Yo soy simplemente un muchacho, parado frente a una sala, pidiendo que le tengan paciencia”.

Esa noche, Fleetwood Mac toca en vivo en Londres, un recital con entradas agotadas en el Estadio Wembley, el √ļltimo show brit√°nico de su gira. Obviamente, Harry, su fan m√°s devoto, va a verlos. Harry llev√≥ a una acompa√Īante: su madre, el primer show de Fleetwood Mac de ella. Tambi√©n est√° su hermana mayor Gemma, los compa√Īeros de banda Rowland y Jones, y un par de amigos.

√Čl est√° en modo anfitri√≥n h√≠per activo, dando vueltas por su cabina VIP, asegur√°ndose de que todas las copas de champagne est√©n llenas. Cuando empieza el recital, Harry se pone de pie, canta (“tell me lieeeees!”) y hace chistes. Pod√©s darte cuenta de que se siente libre, como si su radar le dijera que no hay paparazzi mir√°ndolo. (Tiene raz√≥n. Esta es una extra√Īa aparici√≥n p√ļblica en la que nadie lo ve ni se filtra ninguna foto en Internet). Es una noche en familia. Su amigo Mick Fleetwood se vuelve loco en el solo de bater√≠a. “Imaginate ser as√≠ de cool”, dice Gemma.

En la mitad del show, el comportamiento de Harry cambia de repente. Se pone extra√Īamente solemne y silencioso, sentado solo, enfoc√°ndose de lleno en el escenario. Es la primera vez en toda la noche en la que se sienta. Est√° en otro lugar que hace un par de minutos. Pero √©l ha visto varios shows de Fleetwood Mac, y sabe d√≥nde est√°n en el set. Es hora de “Landslide”. Est√° sentado con el pu√Īo en el ment√≥n, y los ojos apuntando a Stevie Nicks. Como es habitual, ella introduce su canci√≥n m√°s famosa con la historia de c√≥mo la compuso cuando era una muchacha de 27 a√Īos.

Pero Nicks tiene otra cosa que quiere compartir. Le dice al p√ļblico del estadio: “Me gustar√≠a dedicarle esto a mi peque√Īa musa, Harry Styles, que trajo a su mam√° esta noche. Su nombre es Anne. Y yo creo que hiciste un gran trabajo criando a Harry, Anne. Porque √©l es un verdadero caballero, dulce y talentoso, y eso me gusta. As√≠ que esto es para todos ustedes”.

Cuando Nicks empieza a cantar “Landslide” – “tuve miedo de cambiar, porque constru√≠ mi vida alrededor de vos” – Anne se acerca a donde est√° sentado Harry. Se agacha atr√°s de √©l, y lo abraza fuerte. Ninguno de los dos dice una palabra. Escuchan la canci√≥n juntos, abrazados hasta el final. Todo el mundo en Wembley canta con Stevie, pero estos dos est√°n en su propio mundo.

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