la solución desde el arte para curar los problemas de salud mental

La salud mental, cada vez más, empieza a ocupar la agenda política de los gobiernos. Según la OMS, en 2017 la depresión afectaba a 300 millones de personas en todo el mundo, mientras que los trastornos por ansiedad atañían a 260 millones. Con esta idea en mente, la administración danesa ha publicado el programa «Kulturvitaminer» («vitaminas culturales»), con la intención de ayudar a personas que, por padecer algún trastorno psicológico, habían perdido su puesto de trabajo y eran incapaces de llevar una vida normal.

La iniciativa fue puesta en marcha en el norte de Dinamarca, concretamente en Aalborg, Silkeborg, Nyborg y Vordingborg, aunque la administración central es la que lleva a cabo el proyecto piloto, junto a los centros de trabajo locales. Por el momento, los testimonios de las personas que han participado son positivos y muchos de ellos vuelven a reinsertarse en el mundo laboral, el objetivo de las instituciones.

Uno de ellos es Jonas Thrysøe, de 36 años de edad. Thrysøe padece agorafobia, un tipo de trastorno que impide a la persona que lo sufre salir al exterior, que termina encerrado en su propia casa. Además, padece ansiedad y ataques de pánico, por lo que para él era una odisea participar en este programa.

«Evitaba situaciones en las que creía que podría tener un ataque de ansiedad, hasta que acabé por esquivarlas todas. Se convirtió en un círculo vicioso», confesó Thrysøe a The Guardian. Él mismo había perdido su puesto de trabajo por este motivo y luchaba desde hacía dos años contra el trastorno. Con un máster en estudios europeos, el sueño de Thrysøe era hacer carrera de funcionario en Bruselas o el propio gobierno de Dinamarca, pero la ansiedad y el pánico se lo impidieron: «Las cosas fueron muy mal y yo apenas podía salir de casa. Era…, como una patada en la entrepierna».

Teatro, lectura…

El programa tiene una duración de diez semanas, con dos o tres excursiones culturales en cada una de ellas. Los participantes realizan actividades de todo tipo: visitas al teatro para ver obras nuevas; entrevistas con los propios actores… E incluso sesiones en las que los participantes se recuestan bajo las sábanas en una cama, en la librería de Aalborg, y los libreros leen para ellos durante dos horas. Además, el programa llegó a un acuerdo con la orquesta sinfónica del lugar para que los asistentes pudieran ver sus ensayos y actuaciones. Un verdadero reto para la imaginación visualizar esto en el Auditorio Nacional.

«Vitaminas culturales» no es una idea propia de Dinamarca. Con algunas diferencias, ya se ha llevado a cabo en otros países. Reino Unido ya propuso la importancia de la cultura para una buena salud mental a través del Real Colegio de Psiquiatras en 2008; Australia lo puso en práctica en 2013, y Suecia es el líder en este tema en los países escandinavos. Sin lugar a dudas, una medida que a los países mediterráneos les podría interesar.

Lee más: abc.es


Comparte con sus amigos!