«La solución a la crisis de Cataluña va a durar años»

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha manifestado en una entrevista que «la Generalitat tiene que pasar de la proclama al diálogo real» y que ahora «no estamos en la misma situación» que llevó en 2017 a la aplicación del artículo 155 de la Constitución.

En una entrevista que hoy publica el diario « La Vanguardia», realizada después del Consejo de Ministros celebrado en Barcelona el pasado viernes, Sánchez afirma que quien «aplicó» ese artículo en 2017 fue el independentismo.

«Aquellos cuya única propuesta es el 155 perpetuo a lo que aspiran es a perpetuar la crisis en Cataluña. Siempre hay que recordar una cosa: el 155 se aplicó para recuperar el autogobierno en Cataluña que había sido vulnerado por el independentismo después de las leyes de desconexión del 6 y el 7 de septiembre del año pasado y el 27-O», señala el líder del PSOE.

Recuerda que «lo dije entonces, quien aplicó el 155 fueron los que violentaron el Estatut y la Constitución. Fue el independentismo, y ahora mismo no estamos en esa situación».

Sánchez reprocha «la falta de oposición de Estado de la derecha, que ha confundido el desgastar al Gobierno con desgastar al Estado. Entre el 155 perpetuo y la unilateralidad que otros proclaman hay un espacio en el que se encuentra la mayoría social de Cataluña y del conjunto del país. Y ahí queremos estar nosotros, ofreciendo diálogo, acuerdo y un compromiso que garantice la convivencia en la sociedad catalana».

Diálogo

El jefe del Ejecutivo dice que «está dispuesto a dialogar con las instituciones catalanas, pero también, y el acuerdo del jueves en Pedralbes lo recoge, que se necesita una mayoría social amplia que ahora mismo no existe en Cataluña».

«Por eso me parece una buena iniciativa el haber creado esa mesa de diálogo que trascienda la dinámica de bloques que ha imperado en Cataluña en la última década, y ahí se tiene que forjar ese acuerdo amplio al que se hace referencia en la declaración conjunta de ayer (por el jueves)», agrega.

Sánchez señala que «siempre he dicho que la solución a la crisis catalana va a durar años. Lo dije en mi discurso de la moción de censura. La tarea que tenemos para esta legislatura es intentar construir espacios de diálogo, de acuerdo y de confianza y lealtad institucional tras una crisis en la que se han alejado mucho las posiciones».

«Pero si vamos a los máximos, será difícil encontrar un mínimo común denominador que nos permita empezar a construir la solución», opina.

El presidente del Gobierno dice que «siempre hemos dicho que dentro de la Constitución podemos encontrar una solución a la crisis política en Cataluña y que, evidentemente, también tiene que pasar por el referéndum de la sociedad catalana. Pero el problema no es la independencia, es la convivencia».

«Lo primero que tenemos que hacer es articular una reforma del Estatut que podría ser la solución», manifiesta.

«Entenderse con el Partido Popular y Vox»

Preguntado por una elecciones generales que coincidieran con las locales y europeas de mayo, Sánchez contesta que «cuando se convoquen las elecciones no será por interés del partido, sino por interés general. Y mi vocación es agotar la legislatura».

Sobre la situación de los políticos encarcelados y la posibilidad de un indulto, Sánchez dice que »ni se puede judicializar la política ni politizar la justicia. No se puede indultar a quien no ha sido condenado. Respetemos el procedimiento judicial y no interfiramos».

El presidente del Gobierno declara que Susana Díaz tiene todo su apoyo para liderar la formación en Andalucía y sobre las críticas de algunos barones socialistas hacia su política respecto a Cataluña, responde que su partido «es una organización bien diversa, pero eso también obedece a la diversidad territorial de nuestro país, donde se puede tener una visión de lo que es España con matices».

Asimismo critica tanto al líder del PP, Pablo Casado, como al de Cs, Albert Rivera.

«Creo que Ciudadanos ha apostado por entenderse con el Partido Popular y con Vox, y es un error histórico porque uno no puede calificarse de europeísta poniéndose al lado de fuerzas antieuropeas como es el caso de la ultraderecha», opina.

«Escuchar algunas declaraciones del señor Casado descalificando a sus adversarios políticos, hablando de presidente ilegítimo, presidente inconstitucional, golpista o decir lo que dice sobre la guerra civil y el derramamiento de sangre son declaraciones hiperbólicas que demuestran un grado de nerviosismo muy importante del PP en relación con su competencia ideológica con Vox», considera.

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