¬ęLa rivalidad enriquece, el odio embrutece¬Ľ

La liturgia del f√ļtbol lo denomin√≥ derbi hace d√©cadas, aquellos Real Madrid – Atl√©tico de Madrid como s√≠mbolo de rivalidad m√°xima en una acepci√≥n brit√°nica del antagonismo deportivo. Con el tiempo, con los t√≠tulos y con la inmersi√≥n inevitable de la pol√≠tica, el Madrid cambi√≥ de adversario y ahora es el Barcelona el club que se ubica en el lugar que un d√≠a ocup√≥ el Atl√©tico. Pero algo no ha cambiado en el ideario de los rojiblancos, esa conciencia colectiva de grupo: a la mayor√≠a de los aficionados colchoneros les une su antimadridismo. Llega un gran partido en el Santiago Bernab√©u y el sentimiento atl√©tico permanece. Pese a que Simeone ha invertido la tendencia con su din√°mica ganadora, derrotar al Madrid supone un extra de satisfacci√≥n para las gentes del Wanda Metropolitano.

La red ofrece un curso de antimadridismo en cualquiera de sus vertientes. Desde violentas p√°ginas inspiradas por los ultras, a recopilaciones de tonadillas propagadas durante a√Īos en el Vicente Calder√≥n, a escalafones de prominentes antimadridistas, a confesiones contra el m√°ximo rival de referentes como Gabi o Futre, y tratados que intentan diseccionar los motivos de tan arraigada pasi√≥n.

El antimadridismo existe y no solo en el Atl√©tico. Para algunas voces, ese arrebato es el segundo equipo m√°s visible en el f√ļtbol, todos los aficionados que desean que el Real Madrid pierda. ¬ŅDe d√≥nde viene esa fijaci√≥n que impulsa a algunos colchoneros a afirmar: ¬ęYo gan√© todas las Champions y Copas de Europa que el Madrid no gan√≥¬Ľ?

La pregunta vuela hacia los profesionales que se dedican a conocer el temperamento y las reacciones del resto y a los especialistas que estudian las relaciones entre individuos y sus leyes con las sociedades humanas. En algunas facultades espa√Īolas se imparten conocimientos sobre sociolog√≠a del deporte.

De la emoción a la rabia

V√≠ctor Manuel Mu√Īoz-S√°nchez es doctor en sociolog√≠a, trabaja en la Universidad Pablo de Olavide de Sevilla y ha abierto una l√≠nea de investigaci√≥n inspirada en la sociolog√≠a del deporte. ¬ęEl fen√≥meno deportivo es un canalizador de actitudes intensas, bruscas y violentas que no se dan en otros escenarios sociales. En los estadios, al amparo de los grupos, el individuo tiene la sensaci√≥n de que todo est√° permitido. Se trata de una v√°lvula de escape que no se produce en el √°mbito laboral o cultural. Es la expresividad emotiva, que a veces se convierte en rabia, y se da en momentos puntuales¬Ľ.

El psic√≥logo Pablo del R√≠o cuida del alma y los miedos de los principales deportistas individuales de Espa√Īa. Han pasado por su div√°n del Centro de Alto Rendimiento de Consejo Superior de Deportes en Madrid Carolina Mar√≠n, Feliciano L√≥pez, Garbi√Īe Muguruza y m√°s de 30 atletas que participaron en los √ļltimos Juegos Ol√≠mpicos, R√≠o de Janeiro 2016. ¬ęA diferencia del ciclismo, que es √©pica, o del tenis, que transmite elegancia, el f√ļtbol es un deporte de masas. Las emociones se elevan a la s√©ptima potencia, la gente no controla y a veces el f√ļtbol termina siendo odio y embruteciendo al personal¬Ľ.

Patricia Ram√≠rez es psic√≥loga del deporte y de la salud y tiene claro que nadie nace antimadridista en el f√ļtbol. Todo se vive y se aprende. ¬ęEs una cuesti√≥n educacional, el tipo de valores que se inculcan en una familia o en un grupo. Nadie nace con una determinada animadversi√≥n, a nadie se le inculca odio al nacer. Todo procede de lo que respiras en el grupo, de los mensajes que lanzas y de la informaci√≥n que lo alimenta¬Ľ.

El antimadridismo de un amplio sector del Atl√©tico ser√≠a, por s√≠ mismo, motivo de estudio, pero a tanto no han llegado los expertos. ¬ęEl antimadridismo es la expresi√≥n del alter ego de la identidad propia -razona Mu√Īoz-S√°nchez-. Es la reafirmaci√≥n de una personalidad com√ļn a trav√©s de un contrario. Esta dualidad es la materializaci√≥n de identidades en una misma ciudad y su reflejo en el contrario. Lo mismo que un Betis-Sevilla o un Levante-Valencia¬Ľ.

Para Pablo del R√≠o el antimadridismo debe canalizarse hacia otra dimensi√≥n. ¬ęLa rivalidad deportiva debe existir porque enriquece, en el f√ļtbol y en cualquier deporte. Es importante que exprese emociones. Pero me cuesta entender a los antimadridistas. Es como ser anti-taurino. Los antis son las personas que se alegran del mal de los dem√°s. A veces es un reflejo de poca personalidad¬Ľ.

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