¬ę¬°La rep√ļblica no existe, idiota!¬Ľ

Hace un a√Īo escrib√≠amos sobre el golpe separatista y la proclamaci√≥n de esa rep√ļblica que es de broma o real seg√ļn convenga a sus respectivos mu√Īidores: de broma ante el juez, vigente para la ANC y los CDR. Plante√°bamos librar a Barcelona del empobrecimiento -mental, cultural y econ√≥mico- y convertirla en distrito federal o Comunidad Aut√≥noma desgajada de la ruralista ¬ęCatalu√Īa catalana¬Ľ. Un a√Īo despu√©s, la Ciudad Condal sigue secuestrada por el soviet secesionista.

Anunci√°bamos la sexta temporada del proc√©s -titulada ¬ę√Čpica sin √©tica¬Ľ- que inaugur√≥ Mas, reconvertido ahora en juicioso ordenador de huestes desbocadas. El proc√©s, advierte Jordi Amat en La conjura de los irresponsables (Anagrama) ¬ęha sido un relato, demasiado a menudo desmentido por los hechos¬Ľ. La bibliograf√≠a sobre la manipulaci√≥n del relato cuenta con m√°s testimonios: Informe sobre Catalu√Īa (Taurus) de Jos√© Enrique Ruiz-Dom√®nec, Catalanes y escoceses. Uni√≥n y discordia (Taurus) de John Elliott, Otra Catalu√Īa (Destino), de Sergio Vila-Sanju√°n y Breve historia del separatismo catal√°n de Enric Ucelay-Da Cal (Ediciones B).

Record√°bamos al fil√≥sofo Eugenio Tr√≠as en el quinto aniversario de su muerte y su calidad admonitoria en La funesta man√≠a de pensar (Galaxia Gutenberg); leamos su etopeya del Astut: ¬ęEl caudillo carism√°tico carece de dudas; todo en √©l aparenta ser certeza, evidencia. Hasta el rostro, la mirada, las mand√≠bulas salientes, el cuerpo entero se ajusta a ese personaje que se va construyendo‚Ķ Entre figurar como president de los recortes o su investidura como l√≠der visionario ha elegido, con perturbada inteligencia, la segunda opci√≥n‚Ķ Nunca como ahora reza el dicho de que entre lo sublime y lo rid√≠culo hay solo un paso¬Ľ.

La intromisi√≥n de los CDR en la vida barcelonesa, mientras Colau presid√≠a una recepci√≥n para los familiares de los pol√≠ticos presos y cuidaba con arrobo el lazo amarillo en el balc√≥n consistorial, era el rumor de fondo a finales de febrero. Mientras el ayuntamiento dilapidaba 300.000 euros en la campa√Īa publicitaria Share like follow Barcelona (Compartir, gustar, seguir Barcelona), el brazo violento del proc√©s c√≠vic i pac√≠fic amenazaba con reventar el Mobile World Congress en el Palau de la M√ļsica. Un a√Īo despu√©s, Catalu√Īa depende de c√≥mo tienen el d√≠a los comandos institucionalizados de Puigdemont y Torra.

El a√Īo 2018 es el a√Īo en que Waterloo dej√≥ de ser el top√≥nimo b√©lico de una derrota napole√≥nica o -para la mass cult- la canci√≥n de Abba en Eurovisi√≥n-74, y devino en corte del delirante Consell per la Rep√ļblica. Ep√≠gono de un pretendiente de la guerra carlista, Puigdemont regurgita arengas desde su palacete de cuatro mil euros mensuales. El Bis-president condena a sus corifeos a vivir en una nueva -otra m√°s- realidad paralela. Seguirle la corriente ha representado m√°s costes pol√≠ticos -deterioro y par√°lisis institucional-; econ√≥micos -desconfianza ante una inestabilidad cr√≥nica- y psiqui√°tricos: ¬Ņd√≥nde est√° la frontera entre lo real y lo simb√≥lico?

Fiel infanter√≠a de la quimera, el Ayuntamiento de Vic instal√≥ un altavoz desde el que el actor Llu√≠s Soler, cual muec√≠n vespertino, recordaba a los vecinos que no hay que apartarse de la senda que conduce a la mir√≠fica Rep√ļblica.

Situada con Berga y Gerona en el podio del ilusionismo separatista, la patria chica de Marta Rovira ya era as√≠ de reaccionaria cuando Miquel Llor public√≥ Laura a la ciutat dels sants (Premio Crexells,1930), novela anti-vigatana que no agrad√≥ a los antepasados de quienes hoy llenan la plaza de cruces amarillas. Las palabras del escritor en una entrevista con Merc√® Rodoreda parecen describir el presente: ¬ęEn la biblioteca se prohib√≠a a las chicas la lectura de mi libro por considerarla demasiado avanzada; y es que en el fondo, aunque tenga electricidad, y otras novedades, contin√ļa siendo lo que fue en tiempos de mi abuela. Una ciudad de falsos santos, envuelta en la niebla‚Ķ¬Ľ.

En esa falsa santidad, una porción de la iglesia catalana hizo de sus homilías mítines separatistas. Dirigirse solamente a la mitad de los creyentes tiene muy poco de evangélico.

Tampoco fue edificante releer tuits, artículos y libros de Quim Torra, invocación de las peores pesadillas del siglo XX: fascismo, etnicismo… Cuando se le acusó de supremacista, el vicario alegó que su artículo La lengua y las bestias (El Món, 19 de diciembre de 2012) adolecía de las prisas del periodismo y refería a una lectura infantil: De cuando las bestias hablaban de Folch i Torres. Pero no. Sus bestieses ya afloraban en Viatge involuntari a la Catalunya imposible (Proa, 2010).

De las bestias, a la v√≠a eslovena: el hombre que admiraba a los Bad√≠a. El nacionalismo, escribi√≥ Chaves Nogales en el 36, ¬ęconvierte a sus revolucionarios en puros s√≠mbolos ya que no puede hacer de ellos perfectos estadistas¬Ľ. Peticiones para el a√Īo 2019: responsabilidad pol√≠tica y alguna ley real en el Parlamento catal√°n. ¬ŅSeguiremos, otro a√Īo m√°s, en la Catalu√Īa virtual? ¬ę¬°La rep√ļblica no existe, idiota!¬Ľ, exclam√≥ un agente de los Mossos d‚ÄôEsquadra. La frase del a√Īo.

Sergi Doria

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