La medalla de Luca

Difícil que Luca parase quieto ante tanto revuelo alrededor de su metro de altura, su pelo negro de pincho y sus ojos atentos a quien chocara la mano con él y le pidiera que enseñara su medalla, sin entender muy bien a sus cuatro años por qué ese alboroto si «sólo» había ayudado a su madre.

Su historia se remite al 3 de septiembre desde San Miguel del Camino (León) y ha vuelto a ser oída este lunes en la Escuela Nacional de Protección Civil porque a Luca le han dado la medalla de oro con distinto rojo porque aquel día que a su madre, que padece diabetes, le falló la bomba de insulina y quedó semiinconsciente en casa con Luca y su hermanita recién nacida. El pequeño no lo dudó y llamó hasta 11 veces a los servicios de emergencias, casi todas al 112, porque su profe Elisa lo había explicado en el cole.

«A todos los alumnos les hago el juego de llamar al 112, de cómo hay que hacerlo cuando pase algo», ha dicho su profesora, tanto o más orgullosa del arrojo del niño de que a ella también le haya entregado el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, la medalla de plata con distinto azul.

Hoy los padres de Luca no han parado de recibir felicitaciones y de responder a preguntas de cómo ese «renacuajo» inquieto había cogido el móvil de su madre y llamado él solo al 112. «Yo estaba semiinconsciente, pero oía lo que decía, en veinte minutos llamó tantas veces… Les decía por qué no vienen ya, tengo la puerta abierta».

Dice su profesora que a los niños no hay que subestimarles nunca y, aunque reconoce que Luca es «muy espabilado» tendemos a pensar que los más pequeños no son capaces de muchas cosas. Son «esponjas» y si se ven en un apuro pueden sorprendernos.

«Un valiente de cuatro años y un alumno despierto y atento» le ha dicho el ministro después de entregarle la medalla que no ha tenido reparos de quitarse y de mostrarla. Misión más difícil ha sido que el pequeño contara su historia en brazos de su padre, un tanto «abrumado» por tanta repercusión.

Hasta los hijos de un bombero, también hoy galardonado, han querido saludar al pequeño héroe y regalarle dos cuentos y un caramelo que Luca no ha tardado en echarse a la boca.

El encanto del niño ha atraído a policías y guardias civiles que le han chocado «los cinco» y también al director de la Guardia Civil que le ha obsequiado con un pin de un tricornio.

Tan feliz con su pin, sus cuentos y su caramelo, Luca se ha marchado con sus padres y su hermanita, sin saber que ha recibido con 4 años uno de los galardones más importantes que concede el Ministerio del Interior.

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