La Infanta Cristina, del veraneo en Bidart a vacacionar en Los Ángeles

El refugio estival de los Urdangarin en Bidart ha permanecido cerrado durante todas las vacaciones. Ni rastro de Claire Libaert, la suegra de la Infanta Cristina, ni de sus hijos, ni nietos. Este año querían huir de los focos y de la presión mediática que supone la reunión familiar en esta localidad de la costa vasco-francesa, desde que Iñaki entrara en prisión hace ahora justo un año. Así que la Infanta Cristina y tres de sus hijos –Juan, Miguel e Irene-, junto a sus cuñados, sobrinos e incluso su suegra, viajaron hasta Los Ángeles.

Primero cumplían con un compromiso familiar al asistir a la boda de Eamonn Patrick Flood, sobrino de Iñaki, celebrada en Malibú (California). Luego aprovecharon para quedarse unos días más y hacer turismo. La familia, tal y como ha podido comprobar la revista «Corazón», inmortalizó sus visitas a las playas de Santa Mónica o Venice, y el Paseo de la Fama de Hollywood, donde se hicieron fotos en algunas de las 2.000 estrellas con los nombres de los principales iconos del celuloide. E incluso pasearon por Bervely Hills y acudieron a un parque de atracciones. Allí, entre la multitud de turistas, pasaron totalmente desapercibidos y pudieron disfrutar de unas vacaciones diferentes en familia y muy divertidas a juzgar por las instantáneas que han colgado algunos miembros de la familia en sus redes sociales.

Para su estancia, alquilaron una villa con piscina privada situada en la parte alta de la ciudad y que, dadas sus dimensiones, les permitió estar todos juntos allí alojados.

Finalmente no se han cumplido las quinielas que hablaban de que la Infanta Cristina y sus hijos, ya reintegrada totalmente en la Familia Real, pasarían algunos días en el Palacio de Marivent. Sí lo han hecho sus dos hijos, Miguel e Irene, que disfrutaron de unos días en Palma de Mallorca junto a sus primos y su abuela Doña Sofía. Sus otros dos hijos optaron por Lisboa y Nantes. Ha sido la revista portuguesa «Nova Gente» la que en su portada habla de las solitarias vacaciones del joven Juan, que se habría alojado en un apartamento de una zona residencial de lujo en la capital lusa cercana a la Fundación Aga Khan, para la que trabaja su madre. Al parecer, ha seguido una rutina diaria alejada del turismo y tampoco se le ha visto acompañado por nadie. Mientras que Pablo esta en Nantes, donde este año compatibilizará sus estudios con su carrera profesional como jugador de balonmano en el HBC local.

De Madrid a Brieva

Tras el periplo americano, la Infanta Cristina regresó a Madrid donde acudió primero sola y luego con tres de sus hijos a visitar a su padre, Don Juan Carlos, al hospital Quirón Salud de Pozuelo de Alarcón de Madrid, donde se recupera satisfactoriamente de la operación a la que sometía esta semana. Es más que probable que la siguiente visita de la Infanta fuera a la prisión de Brieva (Ávila), donde su marido Iñaki cumple condena por el «Caso Nóos». La Junta de Tratamiento de este centro penitenciario de mujeres desestimó concederle el tercer grado en julio, por lo que no podrá solicitar permisos de salida hasta diciembre, cuando ya habrá cumplido una cuarta parte de su condena.

Mientras llega ese momento, toda su familia hace piña.

Lee más: abc.es


Comparte con sus amigos!