La historia detrás de la remodelación de la lujosa concentración de River

La concentración de River tuvo su remodelación en medio de una serie de obras Crédito: Diego Haliasz / Prensa River

“Mi desafío permanente es más amplio que el resultado. Me gustaría que quede algo que vaya más allá de los logros deportivos. Que las demás instituciones vengan y digan ‘miren River lo que es’. Así es como quiero que se me recuerde”. Hace casi dos años, en la última entrevista exclusiva con LA NACION, el técnico Marcelo Gallardo explicaba que su sentido de pertenencia con la institución le generaba ese sentimiento de tener que ver más allá de su plantel profesional. Así, las distintas obras de expansión y crecimiento que el club ha tenido en materia infraestructura llevan su sello. Y la reciente remodelación de la lujosa concentración no es la excepción.

Gallardo lucha contra la obsesión, pero siempre busca estar en todos los detalles. Por eso, él, junto con integrantes del cuerpo técnico y médico, tuvieron asiduas reuniones con dirigentes del club y especialmente con Mariano Taratuty, Presidente del Departamento de Planeamiento, quien fue la cabeza central de las diferentes reformas que se han realizado, para pensar y diseñar la nueva concentración para el plantel profesional en el Monumental.

¿Por qué la necesidad de renovarla? Después de años de dejadez y descuidos constantes, tanto Gallardo como el presidente Rodolfo D’Onofrio coincidieron en la necesidad de brindarle a los jugadores y al cuerpo técnico diferentes espacios que estén a la altura de las mejores clubes de Sudamérica, en un camino de mejoras que se vienen realizando hace cinco años. Así, durante el parate de la Copa América entre junio y julio, se realizó un cambio total de mobiliaria: en el comedor se sumó un sector exclusivo para la comida del plantel, con una isla para autoservicio, y en la sala de recreación se sumó un proyector de última generación, más tres televisores, mesa de pool y de ping pong y diversos sillones.

El comedor y la zona de recreación de la concentración de River en el Monumental Crédito: Diego Haliasz / Prensa River

En cuanto a la decoración, habrá un ploteo en los espacios comunes, y también se llevaron a cabo remodelaciones en las habitaciones: hay un total de 12 para cuerpo técnico y jugadores, con la posibilidad de transformar algunas de dobles a triples en caso de necesitarlo (a futuro la idea es sumar nuevas habitaciones para evitar esta situación). Las mismas están equipadas con TV, aire acondicionado, escritorio y puertos USB al lado de las camas.

Pero no es el primer cambio que se hace en el sector al que se accede desde el anillo del Monumental por ascensores y donde todavía se huele ese aroma a pintura fresca. Todo comenzó en enero de 2014, en el primer año de la gestión actual, cuando Ramón Díaz todavía era DT: la cocina de la concentración estaba en condiciones deplorables y fue el primer lavado de cara que se realizó. En la reciente obra se agregaron implementos que son utilizados por los chefs y un depósito refrigerado de alimentos.

Hay 12 habitaciones en la concentración, con TV, aire acondicionado, escritorios y puertos USB al lado de las camas
Hay 12 habitaciones en la concentración, con TV, aire acondicionado, escritorios y puertos USB al lado de las camas Crédito: Diego Haliasz / Prensa River

Luego, con la llegada de Gallardo, las instalaciones del club dieron un giro: el buen vínculo con la dirigencia le permitió pensar renovaciones en conjunto, con la idea de dejar un legado mayor que el de las vitrinas. Así, en septiembre de 2015, el DT armó un “planito” en un papel y presentó su idea para remodelar el predio de Ezeiza, que se reinauguró en septiembre de 2016 como el actual River Camp.

Con más de dos millones de dólares de inversión, se incorporaron siete hectáreas nuevas, 1100 metros cuadrados de obra civil, tres canchas de fútbol con la medida del Monumental, dos canchas chicas para entrenamientos específicos, riego automático sectorizado en la totalidad de las canchas, 300 metros de cañas con riego automático, vestuarios -uno para 50 jugadores y otro para 20 integrantes del cuerpo técnico- con lockers con caja fuerte, sector de masajes y doble jacuzzi para los jugadores, nuevos departamentos de kinesiología, neurociencia, psicología y nutrición, estacionamiento exclusivo para el plantel, comedor interno para 72 personas, comedor externo para 25 personas, pararrayos en todo el predio, nuevos sectores perímetrales, generación de audio y video funcional, aire acondicionado frío/calor en todos los sectores, 8 TV LED con sonido interior y exterior, y tarima de prensa.

Al año siguiente, se apuntó a la ampliación de la concentración, poniendo en valor un espacio que no se utilizaba hace alrededor de 30 años: un viejo vestuario que utilizaban los socios. En ese lugar, en el que cuando se iniciaron las obras hasta se encontraron viejos carnets de la década del 60 y del 70 guardados en lockers, hoy existe una sala de cine con 30 asientos y equipo de audio y video para el análisis de partidos y la charla técnica del entrenador, más una sala de neurociencias donde trabaja la doctora Sandra Rossi.

A principios de 2018 fue el turno de la presentación del predio de Hurlingam, que el club utiliza para las divisiones inferiores: allí entrenan la sexta, séptima, octava y novena división durante la semana por la mañana, mientras que las categorías infantiles lo hacen por la tarde. El proyecto cuenta con siete canchas oficiales, con alambrado y banco de suplentes: cinco son de uso exclusivo de River y las dos restantes se comparten con la Municipalidad. Además, hay dos canchas de césped sintético para utilizar en días de lluvia, más una oficina administrativa, mientras que en el Club Hurling (ubicado enfrente) están los vestuarios, gimnasio, utilería, sala médica, comedor, sala de videos y oficinas para cuerpo técnico.

En tanto, en enero del presente año se realizaron trabajos en el vestuario local del Monumental, maximizando el espacio que se tenía. ¿Qué cambió? Se separaron las zonas de los jugadores y el cuerpo técnico, se renovó el sector para la entrada en calor (con imágenes de los títulos más recientes en las paredes) y se remodelaron las zonas de cambiado, duchas y jacuzzis del plantel, logrando así un espacio muy parecido al del River Camp

Además, en el receso que pasó, se finalizaron otras modificaciones: se agrandó la utilería, que ahora cuenta con un mueble con espacios destinados a cada jugador; se amplió la sala de kinesiología, con un vidrio u-glass que cuenta con camillas nuevas automáticas; se incorporó la oficina de videoanálisis; y se remodeló el consultorio médico para atender a cuatro jugadores a la vez. La última pata de una serie de obras que buscan mirar hacia el futuro para instalar a River como una de las instituciones más avanzadas de Sudamérica, por fuera de la adrenalina y el frenesí del día a día.

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