La hazaña de Marcelinho que permite soñar con la Copa al Iberostar Tenerife

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«Ese chaval está listo». La sentencia no habría tenido tanto valor si no hubiera salido de la boca de Zeljko Obradovic, el técnico más laureado de Europa, que acababa de descubrir en Brasil un nuevo talento durante un clínic de jóvenes. Se trataba de Marcelinho Huertas (Sao Paulo, 1983), Un base que, sin un físico poderoso, era capaz de hacer jugar al equipo y de asumir el protagonismo a pesar de ser uno de los más jóvenes. Liderazgo que Huertas ha exportado a todos los equipos que han confiado en él. El último, un Iberostar Tenerife donde ha recuperado su mejor versión. A punto de cumplir 37 años, el brasileño ha conducido a los aurinegros al título en la Intercontinental y a esta Copa del Rey donde no se ponen límites. «No tenemos miedo a nadie», reconoce el base, tocado por una varita mágica esta temporada.

Quizá la mejor virtud de Huertas es que apenas ha cambiado en estos veinte años de carrera. Llegó al Joventut siendo un chaval, pero con la mentalidad de un veterano. De hecho, a pesar de su juventud ejerció de maestro para Ricky Rubio, que siempre lo ha tenido como referente. En estas dos décadas como profesional, Huertas ha pasado por once equipos y cinco países. Un trotamundos que ha sabido cumplir su papel en cada una de esas etapas. De la ACB, a la liga italiana, pasando por la NBA antes de regresar a España. «La edad es solo un número. Me siento bien, con fuerzas, para seguir jugando. Además, me gusta que el entrenador me dé ese rol de líder y poder conseguir victorias», asume el brasileño, cuya sintonía con Txus Vidorreta es total.

Ambos coincidieron doce años atrás en Bilbao en la que es, casualmente, la única temporada en la que Marcelinho ha tenido mejores números que en la actual. En la ACB, promedia casi trece puntos y 8 asistencias por encuentro, motor principal de un Iberostar Tenerife que llega a Málaga dispuesto a todo. Una estratosférica actuación del base –22 puntos, 17 asistencias y 5 robos– ante el Zaragoza situó a los canarios como cabezas de serie y el sorteo les dibujó un camino más amable hacia la final, el único lugar en el que se verían las caras con Real Madrid o Barcelona ( aunque los azulgranas, eliminados, ya no podrán luchar por el título).

Además del trofeo, Marcelinho persigue en Málaga un récord. Tras haber superado las 2.000 asistencias en la ACB, el brasileño tiene al alcance de la mano convertirse en el mejor pasador de la Copa, algo que conseguirá si reparte cuatro pases de canasta más esta noche ante el Morabanc Andorra (19.00 horas, #Vamos). Para conseguirlo, Huertas cuenta con grandes socios. El principal, sin duda, es Shermadini, referencia ofensiva de los canarios durante toda la temporada. Junto a ambos, Vidorreta ha construido un bloque sólido en el que destacan dos exmadridistas como Dani Díez y Santi Yusta. Son el equipo a seguir en la parte del cuadro que entra hoy en juego, donde también estarán Unicaja y Zaragoza, los otros dos aspirantes, que se medirán en el último duelo de la jornada (21.30 horas, #Vamos).

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