La flota gallega mantiene su cuota de merluza pese al recorte del 14% que demandaba la UE

La flota gallega obtiene una de cal y otra de arena tras la negociación de los ministros de Pesca de la Unión Europea en Bruselas para acordar el reparto de cuotas de cara a 2019. Entre los acuerdos beneficiosos para la Comunidad destaca el de mantener la cuota de este año para las capturas de merluza sur de la flota española, frente a la reducción del 14% que planteaba inicialmente la Comisión Europea. Sin embargo, entre los puntos más negativos del encuentro destaca la imposibilidad de abrir por más tiempo la pesquería de cigala del sur y la reducción de un 20% en la cuota de caballa.

La conselleira do Mar, Rosa Quintana, una de las participantes en el encuentro, se mostró moderadamente satisfecha al término de la reunión por haber podido «salvar» las posibilidades de pesca de merluza para los barcos gallegos, sobre todo teniendo el cuenta el importante recorte que planteaba en un principio la UE. Además, Quntana explicó que este Consejo de Ministros de Pesca se celebraba en un escenario de «muchas novedades», en el que se abordaron cuestiones que «preocupaban» enormemente al Gobierno gallego y al sector, como la necesidad de alcanzar el «rendimiento máximo sostenible y acabar con los descartes».

Este ha sido uno de los temas que ha centrado el debate entre los países miembros, ya que los veintiocho debían pactar una solución para que la flota comunitaria pudiese desarrollar su actividad pese a la entrada el próximo 1 de enero de la llamada obligación de desembarque, una norma que prohíbe a los barcos devolver al mar las capturas lo deseadas (descartes).

Con la aplicación de esta nueva norma, parte de la flota española y gallega, en especial un centenar de buques que faenan en aguas del Gran Sol, corrían el riesgo de tener que amarrar ante la posibilidad de pescar especies para las que no disponen de cuotas. Para salvar esta dificultad, se ha acordado la creación de una bolsa de capturas accesorias a la que podrá recurrir España para realizar intercambios de especies con otros países. «Se da solución a los descartes y habrá flexibilidades para el intercambio de zonas y especies», resumió Rosa Quintana.

Acuerdo

Así, las posibilidades para la flota española de pesca de merluza en el Cantábrico y Golfo de Cádiz, de gran valor comercial, permanecerán en las 5.924 toneladas, el mismo nivel que en 2018, terminando así con cuatro años consecutivos de reducciones por su mal estado. A su vez, las capturas de esta especie en el Golfo de Vizcaya se i

También aumentan las posibilidades de pesca de gallo en caladeros nacionales (+35%), aguas del Gran Sol (47,3%) y en el Golfo de Vizcaya (+40%), así como de jurel en el Cantábrico (+18%) y frente a aguas portuguesas y en el Golfo de Cádiz (+69,2%). El acuerdo también mantiene las posibilidades de pesca para anchoa o boquerón del Cantábrico (29.770 toneladas).

De la misma forma, se incrementará la cuota española de capturas de rape en aguas ibéricas (un 5,3%), pero se recortarán las posibilidades de pesca de esta especie en el Gran Sol (-1,5%) y en el Golfo de Vizcaya (-6,8%).

Por otro lado, la pesquería de cigala en el Cantábrico permanecerá cerrada en 2019 por tercer año consecutivo, aunque se podrán capturar 2.000 kilogramos de este stock con fines científicos. Las capturas de cigala en el Golfo de Cádiz y en aguas portuguesas, en cambio, aumentarán un 5,2%.

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