La falta de Gobierno complica otra vez la viabilidad de futuro de Alcoa

Tras un mes de espera, el próximo miércoles los trabajadores de Alcoa conocerán si finalmente se cierra la operación de venta de las plantas de La Coruña y Avilés al fondo de inversión suizo Parter. A escasos días de cerrarse el plazo dado por la multinacional estadounidense para que Parter demostrarse que dispone de una liquidez de 30 millones de dólares para hacerse cargo de las factorías, la plantilla sigue en vilo. Pero aunque se cierre el trato, la «inquietud» persistirá, afirma el presidente del comité de empresa de la planta coruñesa, Juan Carlos López Corbacho. El fracaso de Pedro Sánchez en la formación de un nuevo Gobierno complica nuevamente las opciones de que la planta sea viable en el futuro.

Hasta que no se celebre el primer consejo de Ministros, el Ejecutivo no podrá aprobar el estatuto para la industria electrointensiva, un paquete de medidas de apoyo con el que se pretende abaratar la factura de la luz a las empresas grandes consumidoras de energía, como Alcoa. Con los precios actuales la planta continuará sin ser viable. La carestía eléctrica fue uno de los motivos por el que la multinacional decidió deshacerse de sus dos centros de producción. El Ejecutivo de Sánchez se había comprometido a que el estatuto entraría en vigor antes de las últimas generales. Tras un dictamen negativo de Competencia, que alertaba de que tal como estaba redactado podría tener problemas en la UE al considerar las medidas como ayudas de estado, quedó aparcado. Según López Corbacho, la propia ministra de Industria, Reyes Maroto aseguró a los trabajadores en junio que las deficiencias habían sido subsanadas y el estatuto podría aprobarse tan pronto se formase nuevo Gobierno. Pero de momento habrá que esperar ante el fracaso esta semana de las negociaciones entre el PSOE y Unidas Podemos.

Este viernes los trabajadores de Alcoa eran convocados a una reunión en el Ministerio de Industria. La cita será a las 12 de la mañana del próximo miércoles y allí esperan que se les informe de si el fondo suizo logró reunir los 30 millones de dólares de liquidez que le exige Alcoa para cederle las factorías en las que trabajan unas 700 personas. Desde la multinacional estadounidense se limitaron a informar de que «se sigue trabajando» para que Parter entregue las garantías financieras.

Aunque la venta se cierre, la preocupación de la plantilla seguirá siendo «máxima», indica López Corbacho. «Para tener una continuidad necesitamos tener precios competitivos de la electricidad y que se puedan arrancar las electrolisis», indica el presidente del comité coruñés. Alcoa apagó en enero las cubas necesarias para producir aluminio primario. Lo hizo de manera que puedan volver a reiniciarse, pero Parter ya ha avisado de que no las encenderá al menos que el precio por megavatio hora se rebaje. El Gobierno central prometió que con sus medidas, el ahorro llegaría a los 12-15 euros. En el acuerdo con Alcoa, el fondo se compromete a mantener los empleos durante dos años. Pero sin estatuto no pondrá la fábrica a pleno rendimiento y sólo la utilizaría para producir aluminio reciclado, para lo que necesita un menor número de trabajadores.

Lee más: abc.es


Comparte con sus amigos!