La esperanza de vida de los valencianos oscila hasta cinco a√Īos en funci√≥n del barrio

La Comunitat Valenciana tiene una de las esperanzas de vida de las m√°s altas de Europa, con una media de 82,3 a√Īos, 85,1 las mujeres y 79,5 los hombres. Sin embargo, en las grandes ciudades se observan diferencias de hasta cinco a√Īos en la esperanza de vida seg√ļn el barrio de residencia, lo que demuestra que las diferencias socioecon√≥micas repercuten en el nivel de salud.

As√≠, se desprende del informe ‘Desigualdades en salud en la Comunitat Valenciana’ elaborado desde la direcci√≥n general de Salud P√ļblica de la Conselleria de Sanidad para orientar las pol√≠ticas de equidad en salud y poder evaluarlas en el tiempo.

El informe toma como ejemplo un viaje de la l√≠nea 4 de Metrovalencia, y refleja una diferencia en la esperanza de vida en hombres de 5,8 a√Īos entre dos de sus paradas: La Cadena, en el Distrito Mar√≠timo, con 73,4 a√Īos, y Pont de Fusta, con 79,2 a√Īos.

No obstante desde el a√Īo 2000 ha aumentado en 3,2 a√Īos para ambos sexos la vida media. En general, las mayores esperanzas de vida se presentan en las comarcas de la costa alicantina, el interior de Castell√≥n y el Baix Maestrat. En las grandes ciudades, Elx tiene la m√°s alta para hombres (76, 98) y Alicante para mujeres (83,04).

Este primer informe del Observatorio Valenciano de Salud (OVS!)traza un an√°lisis epidemiol√≥gico de indicadores de la salud en la Comunitat entre los a√Īos 2000 y 2015 a partir de territorio, g√©nero, edad, lugar de origen, nivel de estudios y situaci√≥n laboral.

Al respecto, la consellera de Sanidad, Ana Barcel√≥, ha destacado que “el an√°lisis sistem√°tico de estos datos permitir√° evaluar en el futuro el efecto de las acciones que se impulsamos e identificar nuevas necesidades de acci√≥n”.

Entre los par√°metros que analiza, el informe apunta que el 80% de las muertes evitables prevenibles se producen en hombres. El c√°ncer de tr√°quea, bronquios o pulm√≥n, representa casi el 50% de estas defunciones en su caso. Adem√°s, los menores de 45 a√Īos que residen en zonas socioecon√≥micas menos favorecidas tienen un riesgo tres veces mayor de fallecer por causas evitables prevenibles que las residentes en las zonas m√°s favorecidas.

En la Comunitat Valenciana, el cáncer de pulmón es la primera causa de mortalidad por cáncer en los hombres y la tercera en las mujeres. La migración se considera una de las causas del aumento del riesgo de mortalidad por este cáncer en mujeres en zonas concretas.

Así, se observa mayor mortalidad por cáncer de pulmón en los municipios con mayor concentración de población de mujeres mayores, procedentes de países como Reino Unido o Alemania. La tendencia del consumo de tabaco en estas mujeres explica el mayor riesgo existente en comarcas como la Marina Baixa o el Baix-Segura.

Respecto de las enfermedades cardiovasculares, primera causa de mortalidad para ambos sexos, que llegó a provocar un fallecimiento cada 40 minutos en 2012, muestran una clara tendencia descendente (hasta un 33% menos), más marcada en zonas como Dénia, Sant Joan, Orihuela o Torrevieja.

Asimismo, hay una diferencia clara entre sexos en accidentes de tr√°fico de veh√≠culo a motor: los hombres presentan una tasa de mortalidad cinco veces mayor que las mujeres, especialmente entre los 15 y los 34 a√Īos, excepto los mayores de 65, que son precisamente el grupo de mayor mortalidad entre las mujeres.

Entre los varones, los usuarios vulnerables de la vía que más defunciones presentan son los motoristas (22%) y en las mujeres las peatonas (40%). El 85,7% de las defunciones cuya víctima es un ciclista son masculinas.

Por otro lado, las muertes por suicidio son tres veces m√°s frecuentes en hombres que en mujeres, si bien en el caso de las mujeres la tasa de mortalidad es ligeramente superior a la del resto de Espa√Īa. Por zonas, en ambos sexos destacan tasas m√°s elevadas de muerte por suicidio en algunos departamentos de salud de Alicante, como la zona de D√®nia. Por edades, las mayores tasas de mortalidad por suicidio se dan en varones de m√°s de 65 a√Īos y en mujeres de 45 a 64 a√Īos.

Por otro lado, las tasas de tuberculosis en personas extranjeras son siempre superiores a las de la poblaci√≥n aut√≥ctona. Dentro del colectivo inmigrante, el mayor n√ļmero de casos se da en personas procedentes de Ruman√≠a, Marruecos, Bolivia, Ecuador y Pakist√°n. Y con relaci√≥n al abandono prematuro del tratamiento, se identifican como factores asociados la marginaci√≥n social, el abuso de alcohol y el antecedente de abandono previo.

El informe refleja tambi√©n la brecha de g√©nero en la salud percibida. As√≠, seg√ļn se desciende en la clase social, disminuye la valoraci√≥n positiva del propio estado de salud, siendo este efecto m√°s acusado en las mujeres.

De este modo, la ventaja biológica de ser mujer y disfrutar de mayor longevidad tiene como contrapartida la mayor probabilidad de sufrir mayor carga por enfermedades crónicas. Las mujeres de la Comunitat refieren con mayor frecuencia que los hombres padecer dolores, malestar, depresión, ansiedad y problemas para caminar.

Dos de cada diez mujeres menores de 21 a√Īos no utiliza habitualmente un m√©todo anticonceptivo correcto. Factores socio-culturales como la nacionalidad influyen en las pautas de salud sexual; de hecho, las inmigrantes siguen con mayor frecuencia pautas incorrectas.

Otro dato del informe es la mortalidad perinatal seg√ļn el pa√≠s de origen. En concreto, en la Comunitat Valenciana los hijos de mujeres extranjeras tienen un riesgo un 44% superior de fallecer por muerte perinatal que los hijos de madres espa√Īolas. Por pa√≠ses, las mujeres procedentes de Europa oriental y de √Āfrica presentan los peores resultados en mortalidad fetal. Esta desigualdad podr√≠a estar relacionada con un inadecuado control del embarazo.

Respecto a la Interrupci√≥n Voluntaria del Embarazo, las tasas m√°s elevadas las presentan las mujeres de 20 a 24 a√Īos. Las inmigrantes presentan tasas m√°s altas que las espa√Īolas, sobre todo las africanas y lationamericanas. La falta de acceso a recursos (vivienda, trabajo, educaci√≥n, alimentaci√≥n saludable) explica algunas causas de enfermedad o mala salud. En este sentido, el informe considera que el estudio de las desigualdades permite detectar zonas o colectivos que requieren intervenciones m√°s intensas o focalizadas.

En la poblaci√≥n m√°s joven, el consumo de tabaco ha descendido en todos los niveles de educaci√≥n y clase social, pero en las edades intermedias, el tabaquismo ha aumentado en las mujeres con menor nivel de estudios y en los estratos sociales m√°s desfavorecidos, lo que acent√ļa las desigualdades.

Además, el consumo de alcohol se está feminizando. Así, entre los jóvenes, la proporción de chicas que consumen alcohol de forma intensiva es superior a la de los chicos (20,3% frente al 14,5%).

Otro factor analizado, la obesidad, refleja el reemplazo de la dieta tradicional por una mayor consumo de grasa animal y az√ļcares, y sobre todo que la evoluci√≥n positiva hacia el mayor consumo de fruta y verdura ha tenido mayor reflejo entre la poblaci√≥n m√°s favorecida, no en todos los grupos sociales.

Por otro lado, la probabilidad de participar en programas preventivos como el cribado del cáncer colorrectal son menores en hombres inmigrantes, especialmente los procedentes de Asia y Oriente Próximo, los magrebíes y la población gitana, lo que determina la necesidad de programas dirigidos específicamente a ellos.

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