La Casa Cuartel de la Guardia Civil donde puedes dormir si sabes lo que te conviene para descansar

La empresaria salmantina Sonsoles López, afincada en Canarias desde hace algunos años, se ha hecho cargo desde el pasado verano de uno de los inmuebles con más historia de las islas: la Casa Cuartel de la Guardia Civil de Teguise, en Lanzarote, que recibe el nombre de Palacio de la princesa Ico.

No solamente es un hotel. El propio establecimiento es un producto turístico canario por su historia. Es un espacio para viajeros. No para turistas al por mayor. Si la idea es dormir en un sitio en Canarias donde haya atención personal, seguridad y paz este hotel canario viene a ser perfecto.

En esta Casa Cuartel, los primeros padres de familia que trabajaron en 1924 fueron los agentes Joaquín Aguilar Ceballos (Cordoba), José Laguna Hidalgo (Ciudad Real), Miguel Recatalá Ballester (Albacete), Marcelino Cedrés Franquís (de Tetir, Lanzarote). Después, fue la casa y centro de creatividad de la artista Heidi Bucher

Para comprender la calidad de inmueble, un dato: una puerta del hotel está valorada a septiembre de 2018 en 200.000 euros por la influencia de su anterior propietaria, Heidi Bucher. En Booking.com el hotel Palacio Ico tiene una puntuación de 9,5 de nota media de los huéspedes. Es el único Hotel Emblemático de Lanzarote.

El espacio, que ofrece servicios de relajación con agua natural, vende experiencia de visitar la «Isla de los Volcanes» y hasta comprar artículos de Lanzarote como joyas de vidrio hechas a mano, sábanas, bolsos de mimbre como recuerdo de presencia en Canarias.

Heidi Bucher

Cuando la artista Heidi Bucher se estableció en la antigua Casa Cuartel de la Guardia Civil, transformado en el Palacio Princesa Ico, fue porque le inspiraba su atmósfera antes de exponer en Pompidou o el MOMA. «No eligió este lugar en Teguise, un pueblo en la lejanía isla de Lanzarote por mero impulso o capricho», sotiene López.

En las paredes de este hotel se percibe el afecto que la población de Lanzarote siempre ha sentido por la Guardia Civil. No hay que olvidar que Teguise fue quemada por los moros y todos sus vecinos secuestrados en berbería en 1586.

El hotel ha pasado de manos suizas a control nacional. La propiedad, antes de venderlo, ha querido dejarlo en poder de profesionales españoles con mucho conocimiento en el sector turísitico y el arte. Porque el propio hotel es un museo de historia. Era propiedad y espacio de trabajo de la artista suiza Adelhied Hildegar Bucher Muller, nacida en 1926 y fallecida hace 25 años.

La Casal Cuartel de la Guardia Civil de Teguise, conocida también como Palacio de la Princesa Ico, es un Bien de Interés Cultural. Y eso le ha permitido ofrecer un servicio a una clientela exquisita fuera de cualquier presión de operadores turísticos industriales.

Tiene nueve habitaciones, cinco suites y cuatro dobles de hasta 70 metros cuadrados con diseño minimalistas. Un precio lógico

María Dolores Rodríguez Armas, del Archivo Municipal Teguise, afirma que el inmueble es del Siglo XVIII y fue residencia del coronel de Fuerteventura en Lanzarote, Agustín de Cabrera y Bethencourt. Sobre el año 1900, el último propietario, Luís Beltrán Toribio y Valenciano, la vendió a Andrés Castillo Batista.

En el año 1923, Andrés Castillo Batista hizo un contrato de alquiler con el Ayuntamiento de Teguise como futura sede del Puesto de la Guardia Civil de Teguise. Índigo Bucher, hijo de la propietaria, quiso que la nueva propiedad llevase en su sangre el conocimiento de la industria de la atención a los demás.

Cuando Agustín de Cabrera era dueño del hoy hotel el recinto era un factor más en su fortuna. Era el hombre más rico de Canarias hasta el punto de controlar el 15% de la Fuerteventura hasta principios del Siglo XIX. De Cabrera exportaba a su producción agraria a Tenerife.

En 1922, se cedió a la Guardia Civil a la que se ofrecía en Teguise transporte, médico y colegio para los hijos de los agentes de la Banemérita. El Ayuntamiento de Teguise pagaba 720 pesetas al mes por alquiler para su uso gratuito por la Guardia Civil.

«Los guardias civiles se esmerarán en proteger al desvalido inspirados en los altos deberes que su sabia cartilla señala», decía el comandante Nadal en 1924

La Guardia Civil en Teguise comenzó a trabajar en esta Villa el cinco de agosto de 1923. El 16 de diciembre de 1923 se hizo entrega de una donación de los lanzaroteños: la bandera de España. La recibió en nombre del cuerpo su primer comandante, Emilio Nadal Penaudula, un cabo natural de Mahón.

Un gran coronel que tuvo la Guardia Civil en Canarias, Artemi García Robayna (1937-2012), hizo un recorrido histórico por estas instalaciones en su libro «De correrías por las Canarias Orientales. Crónica del periodo provincial (1898-1927)». En 1961, se suprimió el puesto para trasladarse a unas modernas instalaciones.

Lee más: abc.es


Comparte con sus amigos!