La Argentina, Brasil y Uruguay, cuna del genio gauchesco

La Argentina, Brasil y Uruguay, cuna del genio gauchesco Crédito: Estrella Herrera

Las historias de la Argentina, Brasil y Uruguay, en donde se constituye nuestra llamada región gaucha, transitaron épocas distintas, plenas de episodios diversos. Sin embargo, existe entre ellas una estrecha relación y tienen eco en la poesía popular, denominada gauchesca, en la que reflejan la existencia de un mismo ser original y típico: el gaucho.

Esta región gaucha abarca ambas márgenes del Río de la Plata y el estado de Rio Grande do Sul donde el origen de sus pueblos posee base común: es la región en la cual se desarrolló una forma peculiar de vida, la de los gauchos, casi al mismo tiempo y con características muy similares.

Podría citar muchas coincidencias que expresen las características propias de los gauchos argentinos, riograndenses y uruguayos, pero mejor que yo lo dice el mentado payador brasileño Jayme Caetano Braun en su “Milonga de tres banderas”: Brasileño y Oriental, / Riograndense y Argentino, / Piedras de un mismo camino, / Aguas de un mismo caudal, (…)

Los rasgos distintivos del hombre de campo en la región gaucha son muy similares: el gaucho se sirve de los recursos naturales necesarios para sus actividades campesinas y usa vestimentas y elementos acordes con esa forma de vida. Lo acompaña una “prenda o china” y su infaltable guitarra, experimenta casi una identificación de amistad con su caballo y es excelente jinete. Es un ser que se siente libre y ama la naturaleza que conoce con admirable precisión. Así lo expresa el poeta uruguayo Elías Regules en “Rumbo”: Pisa lomas, cruza el llano, / Pasa el arroyo y la sierra, / Como arreglando la tierra / Con la palma de su mano. / Y es tan seguro baqueano / Aquel resuelto jinete / Que, cual si fuera un juguete, / Abras, sendas y picadas / Parece que están atadas / Al cabresto de su flete.

El gaucho cuenta con el don original de la expresión de su alma en el canto, que acompaña con la guitarra y que ejerce intuitivamente. Esta capacidad creadora fue la que dio lugar a que surgieran obras literarias originales, como el Martín Fierro de José Hernández, quien lo dice claramente en esta expresiva sextina: Cantando me he de morir / Cantando me han de enterrar, / Y cantando he de llegar / Al pié del Eterno Padre / Dende el vientre de mi madre / Vine a este mundo a cantar.

Estas obras, surgidas del genio de escritores de cultura urbana pero de auténtica prosapia gauchesca, tratan de conservar el lenguaje propio del gaucho y alcanzan su máxima expresión en el mismo momento en que el mundo que recrean artísticamente inicia su transformación.

Sin embargo, los valores que en sus páginas contienen son siempre vigentes, aún ya iniciado el siglo XXI, en el paisano de hoy, en el que vive el gaucho de ayer: la creencia y confianza en Dios, la devoción a María, el culto de la amistad, la generosa hospitalidad, la valentía ante el peligro, la seguridad en sí mismo, la sobriedad en los hábitos, la certera habilidad física para toda exigencia campestre y, como inimitable don, el genio de payador.

Estos valores, que sin duda provienen del gaucho ancestral, son los que quedaron plasmados poéticamente en obras como Martín Fierro de José Hernández (Argentina), Contos gauchescos , de João Simões Lopes Neto (Brasil) y Rumbo de Elías Regules Uriarte (Uruguay), que por ese motivo son obras siempre de permanente actualidad.

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