José M. de Areilza: El error del «impeachment»

Desde hace varios años las democracias anglosajonas desafían la imaginación del más atrevido guionista de series de televisión. El inicio del juicio político o «impeachment» a Donald Trump para forzar su destitución desde el legislativo es un giro argumental que reclama toda la atención del espectador.

Es cierto que esta posibilidad existía casi desde los primeros meses de su presidencia. El estilo de poder impredecible e imprudente del neoyorkino y su entorno de asesores, poco cuidadosos a la hora de elegir sus conexiones extranjeras, facilitaba las cosas. Pero los demócratas han tenido mala suerte, porque se han equivocado en la elección del momento. Al principio del mandato, este juicio político hubiera permitido poner al presidente a la defensiva y crear un estado de opinión crítico con un político que se siente por encima de las reglas de juego. Sin embargo, a un año de las presidenciales, el ataque demócrata refuerza el mensaje populista de Trump, quien se presenta víctima de una conspiración por parte de las elites de Washington.

Es casi imposible que la destitución prospere dado el control republicano del Senado. A cambio, puede llevarse por delante al candidato demócrata favorito, Joe Biden, quien durante su vicepresidencia también sugirió cambiar al fiscal general de Ucrania, en su caso para proteger al hijo emprendedor que hacía negocios en Kiev. Por eso la presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, se ha resistido todo lo que ha podido a dar luz verde al impeachment. Los demócratas más experimentados saben que lo mejor para derrotar a Trump (aparte del colesterol…) es el castigo de los electores. Para conseguirlo, deberían proponer un candidato a la Casa Blanca moderado y que hablase al conjunto de los norteamericanos con optimismo sobre el futuro, un cruce entre F. D. Roosevelt y Ronald Reagan. Este tipo de unicornios no existen, al menos por lo que hemos visto hasta ahora entre la veintena de candidatos en las primarias. Con el impeachment, la izquierda demócrata impondrá sus tesis más radicales y allanará el camino a un segundo mandato de Donald Trump.

José M. de AreilzaArticulista de OpiniónJosé M. de Areilza

Lee más: abc.es


Comparte con sus amigos!