Jaguares crece con bases sólidas

Arranque de Pablo Matera, con apoyo de Guido Petti Pagadizábal; Jaguares entrega señales positivas en el comienzo de su cuarta temporada. Fuente: LA NACION – Crédito: Rodrigo Néspolo

Todavía lejos del andar avasallante que prodigó durante buena parte de 2018, lo exhibido por Jaguares en la victoria sobre Bulls endereza un rumbo que había comenzado algo torcido en este Súper Rugby. Más allá del resultado positivo, que siempre imprime un plus anímico, se empieza a observar de qué están hechas las bases sobre las cuales el staff encabezado por Gonzalo Quesada se propuso edificar este equipo.

La defensa fue implacable y más allá del in-goal invicto, frente a un equipo venía de hacerle 40 puntos a Stormers y había llegado con un arsenal potente en forwards y backs, sirvió para gestar situaciones de ataque, incluido el primer try. Ante un pack pesado y frontal, los argentinos se impusieron en el punto de contacto y así favorecieron varios quiebres de la defensa rival. El maul, tanto el ofensivo como el defensivo, resultó un arma letal, revirtiendo el mal rendimiento en esa formación en el debut. El scrum alternó buenas y malas, pero ya se observa una mejoría respecto de 2018.

Además, Jaguares tuvo actitud para jugar con inteligencia en los últimos 20 minutos, cuando una serie de infracciones innecesarios lo habían puesto contra las cuerdas y el conjunto de la UAR pasó a estar abajo por 12-10. Pero un try en una jugada rápida de line-out y maul, un penal y un try gestado por los backs coronaron los mejores 10 minutos de los argentinos y sellaron el triunfo.

Una montonera de festejo delante de Tomás Cubelli, medio-scrum de buen estreno con la camiseta de la franquicia de la UAR. Fuente: LA NACION – Crédito: Rodrigo Néspolo

“La gran satisfacción es que el equipo mejoró claramente de una semana a la otra y mostró gran carácter para resolver un partido complicado”, afirmó Quesada en la conferencia de prensa. “Tuvimos seis o siete semanas de pretemporada; había que planificar las prioridades y decidimos trabajar en llegar con las bases: obtención y una defensa muy sólida. Es algo en lo que estamos trabajando. Más que una estrategia, fue seguir creciendo”, detalló el entrenador.

La victoria era necesaria para no perder rápidamente el tren. Claro que esto recién empieza y repetir una incursión por los playoffs está lejos de ser un objetivo prioritario. Pero siempre se trabaja mejor cuando los resultados subrayan actuaciones positivas y sirven para reafirmar el camino elegido.

En este trayecto que tiene como fin último el Mundial de Japón, hay muchas metas intermedias por alcanzar, entre las cuales está la parte anímica, y para eso los resultados son importantes. Ya se sabe que las derrotas alimentan solamente más derrotas.

Otra misión es la de formar una base amplia, y los 6200 espectadores que desafiaron a la lluvia en Vélez se llevaron una grata impresión de los más nuevos. Joaquín Díaz Bonilla tuvo una gran actuación, siendo incisivo en sus corridas, cortando un par de veces la línea de ventaja, distribuyendo con acierto y poniendo bien el juego en el campo ajeno con el pie; como deuda, solamente falló un envío factible a los palos (5 de 7 en total). El recambio en el segundo tiempo fue clave para dar vuelta el partido. Juan Cruz Mallía, esta vez como fullback, tuvo una gran actuación, tomando pelotas aéreas y contraatacando. El recambio íntegro de la primera línea, producido tempranamente (50 minutos), resultó efectivo. Así, jugadores como Agustín Creevy, Pablo Matera y Joaquín Tuculet, que antes jugaban no menos de 70 minutos por partido, ven bien cubiertas sus espaldas y pueden guardar energías para desafíos mayores.

“Uno de los grandes objetivos que teníamos era darles una oportunidad a jugadores que habían jugado poco, para tener un equipo competitivo en el Súper Rugby en el corto plazo, con jugadores experimentados que no tuvieron que jugar todos los partidos, cada fin de semana”, agregó Quesada. “Es muy temprano como para sacar conclusiones, pero es una de las grandes satisfacciones ver que hay muchos jugadores que están en nivel y que hay muchos más que van a tener su oportunidad. Por la integridad de Jaguares y de los Pumas, también”, se complació el exapertura.

El apertura Díaz Bonilla progresó notoriamente respecto a su debut como titular.
El apertura Díaz Bonilla progresó notoriamente respecto a su debut como titular. Fuente: LA NACION – Crédito: Rodrigo Néspolo

En la columna del debe queda marcado en rojo, como en el debut, contra Lions, la falta de efectividad en los últimos metros y el exceso de infracciones evitables. Aunque dos puntos deficitarios, hubo mejoría respecto al partido anterior.

Un desafío muy distinto espera a los argentinos el sábado próximo: Blues, que llegará por primera vez al país. Las dos derrotas que arrastra el equipo de Auckland son un registro que no debe empañar la visión: como todo neozelandés, tiene armas de todos los calibres y se reforzó bien para esta temporada. Un nuevo reto para Jaguares, una nueva posibilidad de seguir construyendo su camino hacia Japón 2019.

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