Ingrid Oliveira rompe su silencio tras el escándalo sexual en los Juegos de Río

Ingrid de Oliveira es una saltadora brasileña que en los últimos Juegos Olímpicos, celebrados en su país, protagonizó un escándalo sexual con su compatriota Pedro Gonçalves, remero al que habría invitado a su habitación de la Villa Olímpica el día antes de una competición. Giovanna Pedrosa, su compañera de salto, fue quien informó al máximo organismo brasileño de lo sucedido. Dos años y medio después de aquello, Ingrid, a sus 22 años, ha roto su silencio en ‘UOL Esporte’ y ha contado su versión de los hechos.

«Fui acosada por el todo el mundo. Me han asediado. Recibí pornografía. Recibí propuestas para hacer programas sexuales, no de televisión. Y perdí trabajo. Fui atacada por medios del mundo entero. En la Wikipedia me definieron como ‘la niña que hizo pértiga’. Escribieron historias que no viví. Todo porque soy una mujer que tiene sexo. Es hora de contar quién soy yo y lo que he vivido», ha confesado.

Tal y como ha contado ahora, y contrario a lo que se dijo en su momento, no fue expulsada de la Villa Olímpica. No obstante, aquel suceso convirtió su vida en un infierno: «A veces las personas me paran y me preguntan ‘¿Eres Ingrid?’ ¿de la olimpiada?” y yo ya me imaginaba a aquella persona leyendo noticias hablando de mí: maratón de sexo salvaje, orgía, polémica. A la gente le gusta utilizar esa palabra para hablar de mí. ‘Polémica’. Eso cuando no hablan de mi culo. Pasé de 90.000 a 250.000 seguidores en Instagram».

Las redes sociales se convirtieron entonces en un foco de odio e insultos hacia su persona: «En mi Instagram, además de insultarme mucho, escribieron cosas asquerosas. Sin contar la cantidad de fotos de desnudos que me mandaban por mensaje privado. Hubo uno que hasta me preguntó: ‘¿Cuánto cobras por tener sexo conmigo?’ Qué rabia. Entraba en el Instagram de Pedro y no había ofensas. Era todo en plan: ‘Enhorabuena, eres un crack’».

Además, Ingrid ha aprovechado la ocasión para desvelar lo que realmente pasó aquella noche, desmintiendo las versiones que se dieron entonces: «Llevé a Pedro Gonçalves a mi habitación. Pero no fue en la víspera de la competición de ninguno de los dos. Y no pasó la noche conmigo. No expulsé a nadie de la habitación y no me expulsaron de los Juegos. Conocí a Pedro en los Juegos Panamericanos de Toronto pero sólo por redes sociales. En los Juegos nos encontramos y empezamos a hablar y al final quisimos algo más. Antes de la ceremonia de apertura hablé con mi compañera de habitación para ver si podía llevarle allí. Me dejó. No fui la única».

Por último, la saltadora brasileña ha hablado sobre los encuentros sexuales que ocurren durante los Juegos: «Muchos también lo han hecho en otras competiciones… Teníais que haber visto el número de preservativos que repartieron en la Villa. ¿Qué eran, para hacer globos? Bolt se llevó a una chica sin acreditación a la habitación y hubo gente que hizo Tinder para ligar. Pero esos casos no se filtraron», ha narrado. «Lo que hice estuvo mal y soy consciente de ello. Me torturé mucho pero me di cuenta de que el trato que recibía no era justo». Durante los Juegos de Río se repartieron 450.000 preservativos entre los 10.500 deportistas que acudieron a la cita.

Actualmente, Ingrid se prepara ahora para los Juegos Olímpicos de Tokio 2020. considera que el tratamiento que sufrió por parte de los medios de comunicación “no fue justo” y asegura que la historia fue “totalmente distorsionada”.

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