Iñaki Urdangarin, muy integrado en su nuevo «hogar»

Pilar Vidal

Iñaki Urdangarin acudía el pasado jueves por tercera vez al Hogar Don Orione de Pozuelo de Alarcón donde presta sus servicios de voluntariado mientras cumple condena en la cárcel de Brieva. En esta ocasión llamaba la atención que repetía la misma indumentaria que en su jornada del martes; un polo desgastado de color verde, unos pantalones blancos y unas zapatillas de tela negras. Este periódico ha podido descubrir que lo que lleva Iñaki en la mochila es una muda para cambiarse en el interior del centro. Tal y como muestran las imágenes que publicamos del patio tomadas este mismo jueves, Urdangarin utiliza el uniforme de voluntario (pantalón y camiseta) para llevar a cabo sus tareas de fisioterapia. En el reverso de la camiseta corporativa se puede leer un lema del Papa Francisco «¡Haz lo ordinario extraordinario!».

Urdangarin se cambia de atuendo tras su acceso al Hogar Don Orione – ABC

Allí pasa ocho horas de permiso y, a pesar de que solo ha acudido tres días, ya se le ve muy bien integrado con el resto de voluntarios y personal del centro. En las imágenes se le ve charlando con una de sus compañeras con la que parece que ha congeniado muy bien. Y es que tras 15 meses sin relacionarse a penas con nadie, es normal que el voluntariado le este sirviendo de válvula de escape y de terapia para volver a relacionarse con la gente. Son muchas las críticas recibidas por la autorización de este permiso al marido de la Infanta Cristina. Sus idas y venidas de la cárcel de Brieva (Ávila) le han puesto de nuevo en el foco de todas las miradas, que analizan exhaustivamente todos sus pasos durante el tiempo que pasa en el Hogar Don Orione, una intimidad que hasta ahora solo le daba el aislamiento en la cárcel.

Diez llamadas semanales

Ha llamado mucho la atención que utilice un reloj Garmin deportivo cuyo sistema permite recibir mensajes y WhastApp, ya que se puede sincronizar con el móvil. Sin embargo, fuentes penitenciarias aseguran que Urdangarin llama 10 veces a la semana, además de las dos visitas reglamentarias. También se había dicho que en el Hogar podría recibir visitas e incluso salir para comer, pero no es cierto. Durante el permiso no puede salir al exterior y almuerza en el comedor con el resto de voluntarios. Sale y entra con una sonrisa y saluda a los medios que hacen guardia en las puertas del centro. No obstante, esta situación podría cambiar, ya que la Fiscalía ha solicitado que se revoque la autorización del voluntariado alegando que Urdangarin no ha cumplido una cuarta parte de su condena y por lo tanto no podía recibir aún ningún beneficio. Iñaki cumple una condena de cinco años y 10 meses de cárcel y no cumplirá la cuarta parte hasta finales de noviembre.

Mientras tanto, el próximo martes se le espera en el Hogar donde se atiende a un centenar de adultos con discapacidad intelectual, física y sensorial. Como explicó el primer día su director, la presencia de Iñaki es un «regalo» para ellos y sin duda para él también.

Lee más: abc.es


Comparte con sus amigos!