Iglesias renuncia desde el estrado a Trabajo a cambio de la competencia de políticas activas de empleo

Intento de giro final en el tiempo de descuento. O de espectáculo, a ojos del PSOE. El secretario general de Podemos, Pablo Iglesias, ha trasladado una nueva oferta desde la tribuna de oradores al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, a escasos minutos de que comience la votación.

Ante el asombro de la Cámara baja, Iglesias ha renunciado, desde el estrado, al ministerio de Trabajo a cambio de obtener las políticas activas de empleo, para salvar la investidura «in extremis». Lo ha hecho, ha asegurado, siguiendo el consejo de una personalidad con gran autoridad moral dentro del PSOE. Esta persona, ha explicado Iglesias, se ha puesto en contacto con él al escuchar el discurso de Sánchez.

Sin embargo, el candidato socialista ha negado con la cabeza desde su escaño al escuchar la oferta de Iglesias, reafirmándose así en la última oferta que él mismo trasladó en la tarde de ayer al líder morado.

No habrá más gestos por parte de la formación morada ya que Iglesias ha cerrado su discurso pidiendo a Sánchez que si no acepta esta última propuesta «no lleve a elecciones, negocie con nosotros desde el respeto».

Aludía así a la posibilidad de iniciar nuevamente conversaciones después de hoy y culminarlas antes de los dos meses que establece la Constitución antes de la disolución de Las Cortes y la repetición de comicios.

Una posibilidad que tanto el PSOE como los partidos independentistas han dicho que ven difícil. No en vano, en septiembre se celebra la Diada en Cataluña y a partir de ese mes se conocerá la sentencia del juicio por el procès.

Iglesias no ha ahorrado en reproches hacia Sánchez y le ha pedido que reflexione sobre si ha tratado a Podemos en las última semanas con el «respeto» que merecer un socio. «Les apoyamos a cambio de nada para hacer un gobierno en este país. Al menos por eso mereceríamos en sus palabras y en su tono hacia nosotros, respeto».

Ha criticado las filtraciones del PSOE hacia los medios de comunicacion y las negociaciones a contrarreloj de las últimas horas. Y ha acusado a los socialistas de modificar el documento morado de «propuestas» para sustituir esta palabra por «exigencias» antes de enviarlo a la prensa.

«Es evidente que las cosas no se pueden hacer así», ha cargado, justificando el descarrilamiento de las negociaciones en que «es muy difícil negociar en 48 horas, lo que no se ha querido negociar en 80 días»

Lee más: abc.es


Comparte con sus amigos!