Hugo Varela: “La religi√≥n, el f√ļtbol y la pol√≠tica separan”

Hugo Varela, con uno de sus instrumentos fantásticos Fuente: LA NACION РCrédito: Fernando Massobrio

“Cada humorista debe ser √ļnico en su lenguaje, en su forma de conectarse con los dem√°s. Eso es lo que yo busco, la singularidad”, asegura Hugo Varela, avalado por una vasta trayectoria sobre los escenarios. El nuevo espect√°culo de este artista que ha forjado su propia personalidad a fuerza de trabajo constante e ideas se llama Humor a pedal y comienza sobre las tablas del Teatro Astral pero termina en la vereda, en plena calle Corrientes, con una celebraci√≥n en la que el p√ļblico tambi√©n es protagonista. “Salimos en trencito, la banda y la gente -cuenta Varela-. La participaci√≥n del p√ļblico es algo en lo que trabajo hace muchos a√Īos. Para m√≠, el principal foco son siempre los que me vienen a ver”.

En Humor a pedal hay entonces unos cuantos juegos con el p√ļblico, y tambi√©n mon√≥logos y canciones que Varela interpreta con el apoyo de una muy buena formaci√≥n de vientos, la Orquesta Inestable, integrada por Miguel √Āngel Tallarita, Gustavo Tejada, Iv√°n Carrera, Nelson Gesualdi y Marcelo Schinder, “una banda sin criterio musical”, bromea √©l. Su hijo Lucas tiene un rol dentro de la propuesta: “es un asistente de escenario con inquietudes”, sintetiza Varela. Y adem√°s est√°n los particulares instrumentos que Hugo, un experto luthier, suele fabricar: el saxo telesc√≥pico y la bolsa acorde√≥n, por citar dos ejemplos. Esta vez hay uno nuevo, el samb√≥fono p√©dico, cuya sonoridad conviene chequear en vivo.

-Present√°s propuestas humor√≠sticas desde la d√©cada del 80. ¬ŅC√≥mo fue evolucionando tu estilo en todos estos a√Īos?

-En los inicios de los a√Īos 70, cuando ten√≠a 24 o 25 a√Īos, laburaba con un grupo que se llamaba Los Grillos en un local de Villa Gesell donde estaba todo dado para que los artistas hicieran lo que se les d√© la gana. Eso me dio la pauta de lo bueno que es trabajar con libertad. Era una √©poca en la que hab√≠a una revoluci√≥n creativa. Empec√© haciendo m√ļsica y sum√°ndole un lenguaje humor√≠stico medio disimulado. En esos a√Īos estaban muy de moda la psicolog√≠a alternativa, las terapias experimentales. Y yo hac√≠a unos mon√≥logos inspirados en textos de Freud que me permit√≠an jugar con el p√ļblico m√°s intelectual, que sab√≠a de lo que estaba hablando, y tambi√©n con el que no ten√≠a ni idea sobre el psicoan√°lisis y los escuchaba como un palabrer√≠o rid√≠culo. Mi objetivo fue siempre evitar hacer humor para un ghetto. Busqu√© siempre un humor popular que convocara a toda la familia. Entonces fui puliendo con el paso del tiempo un lenguaje cada vez m√°s entendible para todos.

-¬ŅEs m√°s f√°cil o m√°s dif√≠cil hacer humor en √©pocas de crisis econ√≥mica y de malestar social?

-Lo más difícil para un humorista es tener que animar un carnaval en Río de Janeiro (risas). Quiero decir que las épocas de crisis, cuando la gente está apretada de plata como ahora, ofrece más posibilidades para un buen trabajo humorístico, para intentar generar un modificación en el ánimo de los demás. Aparte de hacer reír, que es mi objetivo principal, hoy busco que los que ven mi show rompan con ese estado de temor permanente que provoca la crisis. Me acuerdo que en 2001, cuando en la Argentina reinaba la incertidumbre en la Argentina, yo igual salí de gira, recorrí casi todo el país. Y me fue muy bien. Hacía un espectáculo que mezclaba sensaciones graciosas y dramáticas. La gente me lo agradecía como si hacerlos reír hubiera sido algo místico, me veía como una especie de pastor evangélico.

-¬ŅCu√°l fue la √©poca m√°s complicada para tu trabajo?

-Esta que estamos atravesando es dif√≠cil por lo econ√≥mico, pero los a√Īos de la √ļltima dictadura militar fueron los m√°s duros. Yo cantaba y hac√≠a re√≠r a la gente, pero cada dos por tres ca√≠a la Polic√≠a y se llevaba a alguien. Quedaba instalado un clima de gran temor. No sab√≠amos mucho sobre lo que estaba pasando, pero s√≠ que toda reuni√≥n era considerada peligrosa en esos a√Īos. Despu√©s hab√≠a que retomar el espect√°culo, y por lo general yo lo hac√≠a cantando “Zamba de mi esperanza”, una manera un poco sat√≠rica de tratar de cambiar el humor que hab√≠a quedado flotando en el aire.

Hugo Varela con una de sus creaciones, en Humor a pedal Fuente: LA NACION РCrédito: Fernando Massobrio

-En tu humor, de todos modos, la política casi no tiene presencia.

-La actualidad ingresa, pero trato de no meterme con lo inmediato. No me meto con la religi√≥n, el f√ļtbol y la pol√≠tica porque son asuntos que separan. Y yo hablo para todos, as√≠ que prefiero esquivar esos temas. Trabajo sobre el absurdo de la vida cotidiana. Y mis personajes suelen ser cl√°sicos nacionales, como el gaucho o el guapo. Los gauchos y la gente del campo tienen un gran sentido del absurdo, son muy ingeniosos. A m√≠ me gustan mucho los personajes fronterizos: gauchos, guapos, inmigrantes, gitanos… Y prefiero sugerir, antes que ser muy directo.

-Hablabas de la importancia de la singularidad. ¬ŅQue humoristas argentinos tienen esa virtud?

-Pedro Saborido tiene una cabeza muy especial. Su dupla con Diego Capusotto es espectacular. Alfredo Casero tambi√©n tiene un talento evidente, m√°s all√° de lo que pueda opinar de pol√≠tica. Yo no s√© c√≥mo era Isaac Newton haciendo asado, o c√≥mo se llevaba con su mujer, y la verdad es que me da igual. En el √°rea en la que Casero puso la mayor parte de su energ√≠a durante a√Īos, funciona muy bien. Hay que leer eso de √©l.

-¬ŅCreciste en un ambiente donde te estimulaban para dedicarte a la actividades art√≠sticas?

-Mi madre, que tiene 100 a√Īos y conserva un humor sorprendente, era profesora superior de bellas artes. Y mi padre, un en√≥logo sanjuanino que cantaba y tocaba la guitarra. As√≠ que crec√≠ entre bastidores y escuchando m√ļsica, mayormente folkl√≥rica. No hab√≠a problema con mis deseos y mis gustos, pero tambi√©n quer√≠an que hiciera una carrera universitaria. Y me met√≠ a estudiar arquitectura. Al mismo tiempo estudiaba m√ļsica teatro y mimo. En todo lo que hac√≠a aparec√≠a el humor, que siempre fue el lenguaje con el que me sent√≠ m√°s c√≥modo. Las coplas que me cantaba mi viejo y la influencia de cierta picaresca espa√Īola fueron muy importantes para m√≠. El tango y el bolero tambi√©n. Y despu√©s viv√≠ en C√≥rdoba, donde el absurdo es moneda corriente. Ah√≠ te pueden decir cosas como “¬ŅQu√© hac√©s, cara de codo fuera de la ventanilla del √≥mnibus?”. Es el absurdo total. Eso fue una gran influencia.

-¬ŅSuele haber un eje tem√°tico que estructure tus espect√°culos?

-Si lo hubiera, est√° muy oculto (risas). Yo le rajo al “tema”. Se llama “El ventilador”, entonces hay que hablar de eso, hacer chistes con eso… Es un plomazo terrible. El humor se basa en la sorpresa. En mi caso, la vedette nunca es el tema ni el elenco ni el lugar donde hago el espect√°culo. Siempre es el p√ļblico. Me importa m√°s que nada lo que les pasa a los que vienen a vernos. Si ellos salen contentos, yo soy feliz.

Para agendar:

Humor a pedal, con Hugo Varela y la Orquesta Inestable. Viernes y s√°bados a las 21,30 en el Teatro Astral,Corrientes 1639. Entradas: de 600 a 900 pesos (2×1 con Club La Naci√≥n).

Hugo Varela, décadas de humor musical
Hugo Varela, décadas de humor musical Fuente: LA NACION РCrédito: Fernando Massobrio

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