Hernán Gené dirige una obra poco conocida de Shakespeare

El director y clown argentino deslumbra en el Festival Internacional de Teatro Clásico de Mérida con su propia versión de Pericles, príncipe de Tiro

MÉRIDA, España.- Hasta los abanicos prestan atención. Se detienen para escuchar la invitación del narrador: “¡Imaginen!”. Falta menos de una hora para la medianoche y en esa oscuridad que calma el fuego del verano, en el colosal teatro romano del siglo I, Pericles, príncipe de Tiro, un romance poco representado de William Shakespeare, el público se traslada a un relato de naufragios por el Mediterráneo: un boat movie.

El argentino Hernán Gené, radicado en España desde hace más de dos décadas, hijo del gran Juan Carlos Gené, tenía un interés especial por llevar a escena esta pieza tardía de Shakespeare, en la línea de Cimbelino, Cuento de invierno y La tempestad. “Quería trabajar con esta obra porque tiene una estructura muy compleja y detalles que para mí son muy estimulantes: la variedad de estilos, de decorados y la cantidad de acciones que pasan: naufragios, gente que resucita, viajes por el Mediterráneo, dioses que bajan del cielo, piratas, burdeles, reyes malos, una hija perversa, vírgenes. Es como una road movie, pero en el mar: es un boat movie”.

Máscaras y técnica de clown en Pericles, príncipe de Tiro Fuente: LA NACION

Gené convocó a un elenco de seis actores, intérpretes españoles de gran trayectoria y virtuosismo, a los que se suma sobre el escenario con varios personajes en la versión que Joaquín Hinojosa realiza sobre el texto de Shakespeare. Esta puesta de Pericles, príncipe de Tiro muestra a una compañía que se dispone a montar esta misma obra, y, en esta puesta en abismo, el realizador compone a un director que marca precisamente al protagonista quien deberá interpretar a Pericles (en la piel del prestigioso Ernesto Arias). “Es un director diferente a mí, pero si nos parecemos en algo, tiene que ver con la cercanía que tengo con los actores durante los ensayos”, opina Gené.

Humor, destreza física, elementos del clown y también música integran esta historia sobre un príncipe que se enamora de una princesa bondadosa, su casamiento y un naufragio luego de que ella dé a luz en alta mar, donde sus destinos se separarán. Él cree que su amada ha muerto y luego de despedirse del cuerpo -ella logrará resucitar, pero perderá en aquel acto su memoria-, el noble marchará lejos con su hija recién nacida, a quien dejará al cuidado de un matrimonio malvado. El espectador asiste al relato de una familia que, durante 15 años, luchará por sobrevivir y reencontrarse: “Nos costó mucho el final porque tiene algo inverosímil y el epílogo es muy largo. Respetamos el texto, quizá cambiamos algunas escenas de lugar, pero es fiel al original”.

Pericles príncipe de Tiro conserva un misterio que los expertos intentan dilucidar: ¿fue escrito en su totalidad por Shakespeare? “Algunos estudiosos consideran que los dos primeros actos no los escribió él, sino George Wilkins, uno de sus colaboradores habituales. Si la leés con cierto detenimiento, a partir del tercer acto todo cambia: las escenas son mejores, el lenguaje adquiere una poesía y una dimensión que antes no había. Es una obra menor dentro del canon shakespeariano, pero es la obra menor de un genio”, explica Gené.

En su equipo, el realizador cuenta con la labor de otros dos argentinos: la actriz Georgina Rey, quien oficia como productora general y ejecutiva (cargo que comparte con Elena Martínez), y Pepe Uría, a cargo de la escenografía y el vestuario. Antes de montar la puesta en el teatro romano -con un escenario de 26 metros- Gené y su equipo lograron una residencia técnica en un teatro madrileño para lograr una auténtica coreografía de luces y sonidos (muchos de ellos, ejecutados por el propio Gené desde el escenario).

Gené estrenó su versión de esta obra tardía del bardo en el prestigioso Festival Internacional de Teatro Clásico de Mérida, único en su especie por su temática grecolatina, su convocatoria -de público y de figuras consagradas-, vigencia, y precio accesible en un marco imponente. Además del productor Jesús Cimarro, “el Carlos Rottemberg español”, José Miguel Onaindia, director del Festival Internacional de las Artes Escénicas de Uruguay (Fidae) confiaron esta idea que coproducen junto con el Estudio de Gené. Esta obra se podrá ver el 13 y 14 de agosto en El Galpón, en Montevideo. Lamentablemente, esta puesta que cruzará el Atlántico no podrá verse (al menos hasta la fecha de cierre de esta nota) en Buenos Aires ni en la Argentina. Ojalá algún productor apueste por esta pieza mágica.

Doria recorre España con dos clásicos

MADRID.- Santiago Doria viaja desde hace décadas a España -primero lo hizo como actor y en la actualidad como director- para llevar su arte y su estilo único a los escenarios españoles. Este verano europeo regresó con La discreta enamorada, de Lope de Vega, que se presentó en Oviedo y en Avilés, con Irene Almus, Ana Yovino, Gabriel Virtuoso, Mónica D’Agostino, Andrés D’Adamo, Pablo Di Felice, Francisco Pesqueira y Gabriel Virtuoso. Además, con este elenco de lujo, estrenó otro clásico en el Festival de Almagro: El lindo Don Diego, de Agustín Moreto, una obra que regresa en agosto al Centro Cultural de la Cooperación.

Lee más: lanacion.com.ar


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