«He engordado seis kilos, pero no estoy embarazada»

A. C

Dice Paula Echevarría que, como muchas otras mujeres, no tiene límites. La fórmula consiste en no querer perderse nada, ser un poco cuadriculada algunas veces y organizarse bien. No tiene el don de la bilocación, pero puede estar a punto para ir a una fiesta, tener la casa perfecta, llevar a su hija al colegio y bailar hasta altas horas cambiando sus zapatos de tacón por unas zapatillas de deporte. Y todo eso casi sin despeinarse.

Por eso forma parte desde hace tres años de la comunidad SmartGirl de Samsung, porque no se pierde nada y puede con todo. Ayer, durante la presentación de los nuevos dispositivos de Samsung, la actriz comentó a un grupo de periodistas que ya está completamente instalada en su nueva casa de Villafranca del Castillo, a las afueras de Madrid. Allí vive con su hija Daniella, fruto de matrimonio con David Bustamante, y con Miguel Torres, su novio desde hace un par de años, quien se instaló en el chalet a principios de verano.

Tras cerrar su etapa como futbolista en Málaga, Torres volvió a Madrid para estar más cerca de Paula. La convivencia no les ha costado nada, y «de momento, es todo perfecto»: «La verdad es que da gusto. Él vino cuando terminó la temporada, que coincidió con las vacaciones del colegio, hemos estado viajando, volviendo a casa… Y ahora es cuando nos estamos realmente situando». Antes de que Miguel apareciera en su vida, Paula llevaba más de dos años viviendo sola. Aún así, la convivencia con él no le daba miedo. «El año y medio que estuvimos a distancia, supuso un proceso de adaptación para todos. Entonces, cuando se vino a casa, las relaciones estaban más que establecidas». Además, según contó, Miguel «cocina de lujo».

Hace unos días, su hija Daniella comenzó el colegio y fueron los dos a llevarla a su primer día de clase. Las imágenes de aquel día, donde la actriz llevaba un vestido drapeado en la cintura, hicieron saltar la pregunta sobre si Paula estaba embarazada, algo que ayer se encargó de desmentir. « No estoy embarazada, más bien es que este verano me lo he comido todo. Todo Asturias, todo Italia…», comentó la actriz. Y añadió: «También hace un año que dejé de fumar, y eso se ha notado. Desde entonces he engordado 6 kilos. Aún así, lo volvería a dejar mañana mismo otra vez».

¿Le está costando mucho quitarse esos kilos?

Todavía no he empezado. (Risas). Cuando me quedé embarazada engordé 21 kilos y me los quité poco a poco, así que, ya caerán. Hago deporte cuatro o cinco horas a la semana con un entrenador personal. Sobre todo hago cardio, además estoy intentando comer sano.

¿Y le gustaría volver a ser madre?

No me lo planteo ni me lo he planteado durante este tiempo. Eso no quiere decir que a lo mejor pase sin planteármelo, y si viene será genial. Pero en principio no entra dentro de mis planes.

Su compañero en la serie «Velvet», Miguel Ángel Silvestre, comentó hace un año, que él para afrontar la fama seguía con un psicólogo. ¿A usted le ha hecho falta?

No. El año que me separé perdí diez kilos, en ese sentido sí que me ha desestabilizado, pero no fui al psicólogo.

Precisamente la semana pasada, Paula Echevarría volvió a protagonizar algunos titulares por haber publicado una imagen en Instagram, que borró pocos segundos después, donde aparecía la marca de agua de un editor de imágenes para retoques en el cuerpo. La actriz le quitó importancia al tema. «Fue muy gracioso. Cogí una foto y empecé a jugar con una aplicación para retocar la luz y la colgué. Cuando me di cuenta de que había subido una foto donde mis piernas eran dos espaguetis, la borré y publiqué la original. Y ya todo el mundo empezó a decir que retocaba mis fotos», afirmó. Y defendió: «En cualquier caso, no sería ni la primera ni la última que lo hiciera. Y en todas las campañas se utilizan programas para retoques de luz. Pero es que esa foto además, se notaba que no era normal, parecía salida de un desfile de gigantes y cabezudos, no tenía ningún sentido».

Y, hablando de móviles, ¿mira el teléfono de Miguel?

Dios me libre. Es una cosa muy fea y una falta de respeto muy grande. Si se lo miro un día, será porque algo va mal. A mí no me importa que él me coja el móvil si estoy delante, y lo mismo al revés. Pero algo mal si vas a escondidas a mirarlo.

¿Y el de Daniella lo mira para vigilarla?

Sí, pero se lo digo. No me gusta hurgar.

¿Es celosa?

No, muy poco. Tienen que darme motivos para serlo. Cuando lo he sido es porque me han dado razones.

¿Y cómo controla los ataques de celos?

¿Quién te dice que las haya controlado? (Risas). No me gustan las escenitas. A mí no me gusta llamarlo «celos», más bien «confianza». Si no hay confianza con tu pareja, si la pierdes, no hay nada que hacer, todo da igual.

Pero ahora está contenta y feliz, ¿no?

Mucho.

¿Qué tal el verano?

Muy bien. Estuve en Italia una semanita. Me ha dado tiempo a descansar mucho, he estado rodando Velvet en junio y julio, pero también he descansado y he estado con Daniella. He tenido tiempo para disfrutar de mi casa nueva, he viajado a Asturias para estar con mi familia…

¿Era la primera vez que Miguel estaba en Asturias contigo?

No, Miguel ya estuvo el año pasado en verano.

¿Y ahora Miguel qué va a hacer en Madrid?

Pues lleva desde los siete años jugando al fútbol y ahora es cuando puede descansar. Miguel es una persona a la que le gusta mucho aprender, entonces se interesa mucho por aprender y está siempre ocupado.

¿Qué es más factible con él: una boda o tener hijos?

No me planteo ni boda ni hijos.

Lee más: abc.es


Comparte con sus amigos!