«Hay radón en casi todas las casas gallegas, en torno al 80 por ciento»

Se lo conoce como el enemigo invisible, pero los efectos del gas radón en la salud de quienes a diario están expuestos a él son más que evidentes. En la Comunidad gallega —una de las zonas de la Penísula más proclives a estas emanaciones resultantes de la desintegración de radio y uranio— los datos hablan por sí solos y demuestran que en el caso de la población no fumadora de Galicia, este gas radioactivo es el primer causante de los tumores de pulmón. Entre los fumadores, es la segunda causa de cáncer. Además, las estadísticas que maneja la USC también revelan que, unidos, el tabaco y el radón están tras el 45 por ciento de los cánceres pulmonares. De ahí que los expertos animen a hacer mediciones en los hogares para saber a qué nos enfrentamos.

«Lo más aconsejable es llamar a un laboratorio certificado y que se mida, y, por supuesto, no alarmarse, ya que los efectos del radón tardan años en producirse y mientras no haya unas mediciones exactas tampoco se puede saber si hay radón en ese edificio», indicó a Efe el director del Laboratorio del Radón en Galicia, Xoán Miguel Barros. Según el experto, este gas «se encuentra en casi todas las viviendas gallegas, en torno al 80 por ciento, es decir, que probablemente tenga radón cada uno en la suya».

El siguiente paso para frenar al enemigo en casa es dotar a la vivienda de un sistema de autoprotección que ayude a desalojar el gas del ambiente que sus habitantes respiran. Dentro de las conocidas como «medidas anti-radón», existe un primer tipo que son las preventivas y que se realizan en las nuevas construcciones para frenar el problema de raíz. En el caso de que la edificación ya se haya realizado hay medidas mitigadoras. Sobre cómo funcionan, Barros indica que en el primero de los casos y, durante el proceso de de construcción se puede instalar una «barrera» previa a la capa de hormigón.

Se trata, incide, de instalar una capa de áridos de un espesor mínimo de 10 centímetros sobre el sustrato de tierra. En ella se coloca una membrana geotextil y a continuación una membrana de polietileno de 0,4 milímetros como mínimo. En cuanto a las medidas mitigadoras, lo que mejor funciona es tener un buen sistema de ventilación, ya sea natural abriendo puertas y ventanas por las mañanas; o mecánico, que consiste en un sistema de ventiladores con extractor de aire.

Comarcas más afectadas

Por provincias y — atendiendo a las pruebas realizadas en 2014— Orense encabeza la lista de áreas más afectadas por esta radiación. De 428 mediciones realizadas en esta provincia, un 25,47 por ciento dieron positivo por encima de los 200 bequerelios. En Pontevedra, con 714 domicilios inspeccionados, el tanto por ciento de afectación fue del 22,41 por ciento. En el caso de la provincia de La Coruña, el porcentaje baja al 16,34 por ciento y en Lugo al 11,58. Por comarcas, entre aquellas en las que los niveles de radiación se disparan están A Barcala, Muros, Santiago, Quiroga, Allariz, Baixa Limia, Terra de Caldelas, Verín, Viana, O Condado y O Salnés.

Lee más: abc.es


Comparte con sus amigos!