Hallan restos del Concejo de la Villa, el primer «Ayuntamiento» de Madrid

Las obras que realiza el área de Economía y Hacienda en la Casa de la Villa para redistribuir espacios y acondicionar el interior del edificio de la Plaza de la Villa 5 han dado con un auténtico tesoro, relacionado con los orígenes del municipalismo madrileño: los restos de la sala de audiencias que, según los expertos, pudo ser la que utilizaba el Concejo de Madrid para impartir justicia, en el siglo XV. Ahora, la zona se va a recuperar y podrá ser contemplada por los madrileños durante las visitas guiadas por la Casa de la Villa.

Este espacio de audiencias del Concejo es una sala con empaque, según la describen los arqueólogos, donde las losas de cerámica del suelo presentaban una disposición decorativa, y que contaba incluso con un sistema de calefacción, la «gloria», bajo el solado.

«Escuchar y juzgar»

Los trabajos se estaban desarrollando en la Casa de la Villa –que dependen del área de Economía y Hacienda que dirige Jorge García Castaño– sin sospechar que encontrarían un vestigio tan importante de los orígenes, hace más de 500 años, del primer «ayuntamiento» madrileño. Pero bajo la zona sur del edificio del número 5, se descubrió una sala que, de acuerdo con el informe de los arqueólogos, podría ser lo que queda de «la antigua sala de justicia donde los corregidores» tenían sus audiencias públicas para «escuchar y juzgar».

«Cuando salieron los restos, al levantar una capa de solado, vimos indicios de la sala inferior, y se hicieron catas. Rápidamente, entró el equipo de arqueólogos, como es preceptivo», explica Clero Barreiro, arquitecto del Ayuntamiento de Madrid.

El hallazgo coincide con lo mencionado por varios estudiosos de la historia de Madrid, respecto a la ubicación de esta sala en la que entonces era plaza de San Salvador. Este emplazamiento era, recuerdan, en los siglos XIV y XV la plaza principal de Madrid, y contaba con varios edificios de interés: algunos aún se mantienen, como las Casas de los Lujanes, construidas por orden de Álvaro de Luján. Son tres: la Casa y la Torre de los Lujanes, de los años 1460 y 1490, en el número 2 de la plaza, y la Casa de Álvaro de Luján, en el número 3, que data de 1494.

Por estas fechas, la Casa de la Villa no existía, y el Concejo se reunía en la cercana Iglesia de San Salvador. Este edificio –que aparece con su nombre en el plano de Teixeira– estaba en la esquina con la que ahora es calle Mayor, y una placa recuerda la que fue su ubicación. A esas reuniones al parecer acudía el propio Álvaro de Luján como representante de los Caballeros, relatan los arqueólogos en su informe.

Será visitable

Los responsables municipales quedaron muy impresionados por el hallazgo, dado que es «muy anterior al Ayuntamiento actual». De hecho, recuerda Barreiro, «podría datarse en torno a 1490, antes del descubrimiento de América o de la conquista de Granada».

Detalle del suelo de la sala de audiencias del Consejo
Detalle del suelo de la sala de audiencias del Consejo – AYUNTAMIENTO

Es intención municipal que ahora este hallazgo pueda ser disfrutado por los madrileños. Para ello, explica el arquitecto, se ha proyectado incluirlo en las visitas guiadas que se hacen a la Casa de la Villa.La sala será dotada de la iluminación y la ventilación precisa, y se podrá contemplar a través de cristales, según el proyecto que se ha presentado a la Comisión Local de Patrimonio y que ha sido validado por la misma.

Control arqueológico

La directora general de Patrimonio de la Comunidad de Madrid, Paloma Sobrini, apoya la musealización de estos restos porque «es muy importante dar a conocer con rigor la historia y nuestro patrimonio». Y ha insistido en la importancia del control arqueológico «cuando se realizan intervenciones en el centro de Madrid», como ocurrió en este caso.

En la plaza de la Villa, en la fachada oeste, frente a las Casas de los Lujanes, había entonces –añaden los arqueólogos en su informe– un conjunto de edificaciones entre las que estaban la Cárcel de Villa, la Casa del Corregidor, la bodega de los cueros, la Alhóndiga del Trigo, la Carnicería y alguna vivienda.

«Según la documentación consultada, parece que a finales del siglo XV es cuando se pudo construir ese nuevo auditorio o sala de audiencias en la esquina de la plaza» con la antigua calle Madrid, concluyen. La sala localizada pudo tener, en origen, un primer uso como almacén de alimentos. Más tarde, pierde las bóvedas, se losa el suelo con cerámica y se instala bajo el mismo una «gloria», un sistema de calefacción. Los expertos indican que puede tratarse de la sala de audiencia del concejo de Madrid, donde los corregidores impartían justicia.

Almacén de alimentos

Los arqueólogos han documentado cuatro fases constructivas diferentes en la sala. La más antigua es de comienzos del siglo XV: una sala rectangular posiblemente con techos abovedados y que podría ser utilizada para el «almacenamiento de productos alimenticios (grano, carnes, pescado) o de otro tipo, como cueros».

En una segunda fase, «en algún momento del siglo XV, el lugar cambia de uso y sufre una transformación»: la techumbre abovedada se derriba, y se instala el nuevo suelo y la calefacción para aumentar la comodidad. De hecho, según recogen los arqueólogos, «en el suelo de losas se han documentado varias salidas de calor formadas por tubos de cerámica, y un conjunto de tejas curvas formando conductos por los que pasa el aire caliente».

La tercera fase constructiva data del final del siglo XV y el siglo XVI. De nuevo aquí se producen reformas en el espacio, que alteran su aspecto: «En el extremo este de la sala se construye un muro en forma de ábside», sobre el suelo de losas, y a un metro de él, otro muro «en ábside de mayor envergadura y de luz más abierta que el anterior».

En opinión de los expertos, aunque continuaría siendo la sala de audiencias, «parece que se le ha dado otra disposición construyendo una especie de estrado o zona donde se pondría el presidente de la reunión, o quizá sus ayudantes, separándolo de la zona o pasillo donde se situarían los participantes en los juicios» y «posiblemente detrás del muro en ábside grande se situaría el público o los asistentes a los juicios». La última de las etapas constructivas es la que se inicia en el siglo XVII, cuando se derriba el edificio de audiencias.

Lee más: abc.es


Comparte con sus amigos!