Garrido apura el paso en la carrera interna para ser número uno de la lista regional

El presidente regional Ángel Garrido juega sus últimas cartas para ser elegido candidato a la Presidencia de la Comunidad de Madrid. Ante la inminencia del anuncio, incrementa su presencia pública y trata de aumentar su proyección nacional. Sabe que el tiempo corre siempre a favor de quien ocupa el poder, así que espera, con actitud proactiva, la decisión que tomen los órganos de dirección de su partido a nivel nacional.

Es el presidente del PP, Pablo Casado, quien en último término decidirá a quién se nombra como cabeza de lista a la Comunidad de Madrid. Como fecha tope las propias fuentes populares han fijado la convención nacional que tendrá lugar el 1 y 2 de diciembre, aunque la persona elegida podría conocerse antes, en pocas semanas. No en vano, los plazos apremian: apenas quedan 7 meses y medio para que dé comienzo la campaña electoral.

Mensajes en clave nacional

Mientras, Garrido ha puesto en marcha su propia estrategia: ya no oculta su deseo de continuar en el cargo, algo que ha reconocido públicamente en varias ocasiones. En su entorno le han diseñado un programa que incluye incrementar su visibilidad, con una mayor exposición mediática y frecuentes apariciones en radio y televisión.

También se tiene en cuenta otro factor: la conveniencia de aumentar su proyección nacional. En sus intervenciones públicas, y también en su actividad en redes sociales, es cada vez más frecuente la alusión a asuntos de calado nacional: la situación en Cataluña, los «decretazos» del presidente Pedro Sánchez, la defensa del juez Llanera, la exhumación de Franco, o el «atajo» tomado por el Gobierno de la nación para intentar aprobar los presupuestos.

Ha cuidado además la relación con el presidente de su partido, Pablo Casado, viejo conocido de Garrido ante el que debe hacerse «perdonar» el pecado de haber apoyado a Cospedal primero y a Sáenz de Santamaría después en las primarias del PP nacional.

Entre sus compañeros de filas con más experiencia, entienden que la decisión se tomará sopesando dos criterios: «O experiencia en la gestión, y en ese caso gana Garrido, o conocimiento público, y ahí podrían buscar a alguien con más «tirón»».

«Nadie sabe nada a ciencia cierta, y quien te diga lo contrario, miente»

Los propios populares viven en un mar de dudas. «Nadie sabe nada a ciencia cierta, y quien te diga lo contrario, miente», afirma un veterano diputado. Sí señalan que cuanto más se demore el anuncio, más puntos gana Garrido, a quien le quedan aún varios meses de legislatura: aquellos en que muchos proyectos toman cuerpo y llega la hora de cortar la cinta.

Mientras, el partido cruza nombres en sus encuestas internas, midiendo las posibilidades del actual presidente y las de otros posibles candidatos: las ex ministras Isabel García Tejerina y Fátima Báñez, el ex diputado y economista Manuel Pizarro o el diputado y ex alcalde de Vitoria Javier Maroto. La quiniela también incluye al alcalde de Boadilla, Antonio González Terol, diputado nacional y cercano a Pablo Casado, que ha redoblado su presencia pública desde el verano. Su hándicap es que el grado de conocimiento popular que alcanza está incluso por debajo del de Garrido.

Bien posicionados

En todo caso, en el PP madrileño crece la inquietud: muchos quieren colocarse en una buena posición de cara a la otra carrera pendiente, después de las elecciones de mayo: la de elegir quién ocupa la presidencia regional del partido. En este momento, es Pío García-Escudero, el presidente del Senado, quien dirige la formación como cabeza de una estructura provisional que no quieren llamar gestora pero que se le parece mucho.

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