Ganancias. Cómo impacta el impuesto en el aguinaldo

La carga fiscal se reparte a lo largo de todo el año Crédito: Pixabay

¿Cómo impacta el impuesto a las ganancias en el medio aguinaldo que se cobra o se debería cobrar en esta época del año? ¿Y qué pasa este año con situaciones particulares, como las de los trabajadores afectados por suspensiones?

Desde 2017, el impuesto que corresponde al salario anual complementario (SAC) se va descontando mes a mes desde que comienza el año; es decir que la carga fiscal sobre esa parte del ingreso se distribuye a lo largo de 12 meses. Para lograr eso, al hacer la liquidación de cada remuneración mensual se le adiciona al monto un 8,33% (una doceava parte del salario). Esta práctica se traduce en que, a esta altura del año, ya se le aportó al fisco parte del impuesto a las ganancias, de manera anticipada.

El medio aguinaldo se calcula como el 50% de la mayor remuneración mensual del período al que corresponde. En los últimos años, como por lo general los salarios tenían recomposiciones (en muchos casos en marzo o en abril, según una práctica bastante extendida en las empresas), el ingreso sobre el que se estimaba ese 8,33% en los primeros meses del año resultaba inferior al monto sobre el cual efectivamente luego se calculaba el SAC, y eso provocaba la necesidad de hacer un ajuste de la carga fiscal. Este año hubo, en muchos casos, una suspensión de los planes de las empresas de otorgar aumentos salariales, pero de todas maneras pueden existir diferencias entre lo ya descontado y lo que efectivamente corresponde tributar por el aguinaldo.

Más allá de esas consideraciones, también es una realidad de este año de pandemia y aislamiento social dispuesto por decreto que muchos empleadores tienen problemas para hacer frente a esta obligación.

En la actividad de comercio, que es la que tiene mayor cantidad de trabajadores convencionados, se intentó hasta la semana pasada firmar un acuerdo entre las cámaras empresarias y el sindicato, para disponer un pago en cuotas. El pacto no se logró, pero desde el sector empresario se le avisó al gremio que, de todas formas, los comercios afectados por la cuarentena acordarán con sus empleados el pago en varias partes, según contó Mario Grinman, secretario general de la Cámara Argentina de Comercio (CAC).

Una encuesta hecha en los últimos días por esa entidad reveló que casi ocho de cada diez empresas tienen problemas para hacer frente a esa obligación: el 49,3% dijo que podrá pagarlo parcialmente o en cuotas y el 29,5% afirmó que directamente no podrá abonarlo.

En los casos en que se abona el SAC y hay diferencias entre lo descontado ya por Ganancias y lo que efectivamente resulta del calcular, a esta altura del año, cuánto da el impuesto, “la norma le da al empleador dos opciones: cuando paga el medio aguinaldo en junio (o en diciembre) puede hacer el ajuste necesario, con lo cual el número quedaría compensado y, si corresponde, se generaría una devolución o una retención adicional por la diferencia; o bien se puede no hacer ningún ajuste en esos momentos y seguir usando el método de adicional el 8,33% de la remuneración, para hacer luego un recálculo de las retenciones en la liquidación anual”, explica la contadora Florencia Fernández Sabella. Esa liquidación anual se hace en el ejercicio siguiente; en este caso, en 2021.

¿Y qué pasa con quienes están ahora en una situación diferente en cuanto a sus ingresos, cobrando un monto inferior al que venían percibiendo hasta antes de la cuarentena? En los últimos meses hubo acuerdos de suspensiones laborales firmados en el marco del artículo 223 de la ley de Contrato de Trabajo; algunos acuerdos abarcan a todo un sector y otros, a una empresa en particular. En estos casos se pacta que el salario habitual sea reemplazado por una asignación no remunerativa, que por lo general es de 70% o 75% del sueldo.

Ese pago en particular sí tiene un descuento de Ganancias, en caso de corresponder (es decir, según el monto de lo percibido que se acumuló desde principio de año). Pero no se le agrega el 8,33% adicional para hacer el cálculo del monto a retener por la carga fiscal, al menos en los casos en los cuales el período de la suspensión no se tiene en cuenta para calcular el medio aguinaldo. La exclusión de esos meses para estimar el SAC es la regla general, pero existen excepciones, como el caso de la industria automotriz, según señala el abogado laboralista Héctor García.

“Si de abril a junio un trabajador estuvo suspendido, al recibir una asignación no remunerativa no se le descontó Ganancias por el proporcional del SAC por esos meses”, explica Silvio Rizza, presidente de la Federación de Consejos Profesionales de Ciencias Económicas. Y si la persona sí trabajó durante enero y marzo, entonces tiene ya descontado lo correspondiente al impuesto del aguinaldo por lo que corresponde a esos tres meses. “Y puede ser que haya una diferencia a favor en contra, pero sería mínima”, estima.

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