Ferraz presiona para que los avales del PSOE en Madrid se vuelquen con Pepu

Este martes termina el plazo para presentar los avales de los candidatos a las primarias del Partido Socialista para la Alcaldía de Madrid. Cuatro son los aspirantes en liza, pero uno es el que tiene más fácil la llegada a meta: el exseleccionador de baloncesto Pepu Hernández, la apuesta de Pedro Sánchez para recuperar la confianza de voto entre los madrileños, el hombre por el que el aparato, con sutileza o directamente, pide a sus filas que lo refrenden con su identidad, documento nacional y firma, condenando a los competidores a un apoyo raquítico para dejarles fuera de la carrera interna.

El mínimo para llegar a las urnas de las primarias implica recabar 266 avales (el 5% del censo socialista de Madrid) y un máximo de 531 (el 10%). Ayer, el equipo de Pepu anunció que superaba por «cientos» el límite establecido. Mientras, sus rivales, el histórico Manuel de la Rocha; el concejal del Ayuntamiento de Madrid Chema Dávila, y Marlís González, de las bases, aún continuaban tratando de convencer a compañeros para poder alcanzar los 266. Todos eran optimistas con conseguirlo. Hoy se sabrán los resultados.

Desde estos proyectos adversarios al respaldado por Moncloa y Ferraz reconocen que mucha gente no les ha prestado su rúbrica porque ya se habían comprometido con la de Pepu: «Nos hemos encontrado con decenas de personas que han reconocido que les habían dicho que fueran avales del candidato del presidente». Es algo, reconocen fuentes de sus equipos, que ha ocurrido «siempre». «Cada vez que encontrabas a alguien conocido, que te alababa por haberte presentado, después no te avalaba porque ya había comprometido su voto. Es habitual. Siempre es así. No me extraña», afirman.

«Se ha hecho lo de toda la vida, presionar a quien puedes», dicen; lo que demuestra, a su juicio, que la regeneración que Pedro Sánchez prometió en el 39 Congreso para empoderar a la militancia se reduce a titulares. «Se esperaba que las cosas cambiaran, no ser testigos de un desfile de ministros y cargos orgánicos apoyando al candidato que ha señalado el secretario general», afirman críticos en referencia al acto inédito del 4 de febrero en el Teatro de La Latina, donde Sánchez impulsó a Pepu. Allí, el presidente del Gobierno no disimuló con sus preferencias, pero sí se justificó una y otra vez ante las bases de que las primarias serían «garantistas».

En este sentido, todos destacan «la elegancia» de Ángel Gabilondo, candidato del PSOE a la Asamblea de Madrid, respaldando a todos los postulantes a las primarias, un gesto que afean al secretario de los socialistas madrileños, José Manuel Franco, y al máximo representante de la federal.

Rompen con la tradición

El equipo de Pepu Hernández rompió ayer con la tradición socialista de entregar las firmas de apoyo a la candidatura el último día de esta primera fase y se adelantó al resto en la entrega de avales en la sede del PSOE-M (calle del Buen Suceso). «Han sido cientos los que nos han hecho sobrepasar el número de avales y hoy [por el lunes] nos seguirán llegando más, pero teníamos los suficientes y hemos decido entregarlos hoy mismo», explicó la portavoz de la todavía precandidatura, Mar Espinar, también concejal en el Ayuntamiento de la capital.

Quedan once días para que los 6.000 afiliados socialistas de la región elijan con voto secreto al candidato definitivo que se mida con Manuela Carmena (Más Madrid), José Luis Martínez-Almeida (PP) y, presumiblemente, Begoña Villacís (Cs) para llegar al Palacio de Cibeles el 26 de mayo.

«Puede haber sorpresa»

Dos de los candidatos rivales al nombre oficialista creen que «puede haber sorpresa» y que las bases den un giro a la decisión de Ferraz, como ocurrió con Sánchez cuando se enfrentó con Susana Díaz, con mayor número de avales. Otro opina que los resultados de los apoyos recabados se van a reflejar en los de las elecciones internas. «No hay que olvidar que la gente que se ha dejado convencer esta vez la vuelvan a convencer en las primarias. Aunque la cúpula cambie algo, los hábitos de abajo no se modifican con facilidad. Quizás dentro de tres o cuatro años la gente reflexionará y será más consecuente», sostienen.

El 9 de marzo es la primera vuelta de las primarias con la notificación provisional de los resultados. Tras los recursos presentados, se hace oficial el 14 de marzo. En caso de que el 9 no haya un candidato que haya superado el 50% de los votos, habría una segunda jornada de votación que se celebraría el 16 de marzo y se proclamaría el nombre definitivo el 21 de marzo.

«Da igual quien gane o quien pierda. Lo importante es que se presenten varios candidatos, que haya mujeres, así hacemos partido. Si nos dormimos en el sofá para que el jefe decida a quién poner no avanzamos», manifiestan los equipos de las candidaturas alternativas. Por su parte, los de Pepu, están «esperanzados» de que su proyecto sea el ganador. «Hay sed de cambio y hay ilusión en el PSOE-M por liderarlo después de muchos años sin gobernar en el Ayuntamiento», dijo Espinar.

Como ya avanzó este diario , el «dedazo» de Sánchez con Pepu generó gran malestar dentro de las múltiples familias de la regional. Muchos consideraban que había cantera interna y no había necesidad de traer un fichaje estrella como este. Sánchez ha argumentado que tiene «derecho como militante» a posicionarse «y decir cuál es el mejor proyecto y mejor candidatura de Madrid».

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