Farinelli vuelve a la vida

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«’‘Farinelli”, ópera de Cavestany y Bretón, fue el segundo estreno de la temporada del Lírico, y se celebró el 14 de mayo. Bretón, que en 1902 ya había obtenido los más grandes éxitos de su vida artística con ”Garín”, ”La verbena de La Paloma” y ”La Dolores”, al componer ”Farinelli” se encontró con un libro en el que, aparte de hallarse falseados los trazos biográficos del protagonista -el famoso cantante italiano Carlo Boschi (Farinello)- no le suministraba situaciones musicales que le permitiesen realizar su labor con desenvoltura y fantasía, por lo que no pudo realizar una obra completa y perfecta, mas sí incluyó en ella varios fragmentos admirables. ”Farinelli” fue representada seis veces».

Son palabras del musicólogo Ángel Sagardía escritas en ABC en 1952, al cumplirse el cincuentenario de la inauguración del Teatro Lírico, un coliseo hoy desaparecido que llegó a ser el teatro más grande de Madrid (tenía una capacidad de 2.900 espectadores); estaba situado en la calle Marqués de la Ensenada (donde hoy está el Instituto Francés), y fue impulsado por el empresario vasco Luciano Berriatúa para ser el hogar de la ópera española, y que dirigió otro compositor: Ruperto Chapí.

En ese contexto nació «Farinelli», una ópera que, tras las seis representaciones referidas por Sagaría, no volvió a los escenarios… Hasta hoy. El Teatro de la Zarzuela ha recuperado este título, una «obra de grandísima calidad y gran valor aún sin descubrir», según palabras de Guillermo García Calvo, flamante director musical del Teatro de la Zarzuela, y la batuta que dirigirá los dos conciertos, el 15 y el 17 de febrero, con los que se exhumará la obra.

La mezzosoprano Maite Beaumont, que debuta en La Zarzuela, interpreta al legendario castrato. Junto a ella, componen el reparto Rodrigo Esteves, Nancy Fabiola Herrera, Leonardo Sánchez, David Menéndez y Manuel Fuentes. Interviene también el Coro Titular del Teatro de la Zarzuela y la Orquesta de la Comunidad de Madrid. «Es una obra coral -aclara Daniel Bianco-. En veinte de los veintiséis números musicales que hay interviene el coro».

Como en otras ocasiones -esta es la décimosegunda «exhumación» del coliseo desde que Bianco asumiera su dirección-, la fórmula escogida para presentar la obra es el concierto, en el que a los cantantes se suma el actor Emilio Gutiérrez Caba, que narrará el texto en el que María Velasco ha resumido el libreto de Juan Antonio Cavestany.

No puede hablar con más entusiasmo Guillermo García Calvo de «Farinelli». «Me ha cambiado los esquemas con respecto a la música española, que creía conocer. Ésta es una obra singular, de una calidad comparable a cualquier ópera europea; tiene cuatro fragmentos concretamente que son de lo mejor del género».

No comprende el director de orquesta que nadie haya desenterrado esta obra ni que no existan grabaciones de algunas de sus arias: «El aria del tenor es igual que la de ”El caballero de la rosa”, solo que Richard Strauss la escribió nueve años después. ”Farinelli” es como las ruinas del Machupichu, que estuvieron ocultas por la selva hasta que alguien las descubrió; solo que no sabemos qué selva ha ocultado esta joya de nuestra ópera. Eso nos tiene que llevar a la reflexión».

Portada de ABC el día de la muerte de Bretón
Portada de ABC el día de la muerte de Bretón

«Tomás Bretón murió angustiado porque a él le hubiera gustado ser recordado por sus óperas», dice Daniel Bianco. Y es que el autor de «La verbena de La Paloma» vio como en vida -e incluso hoy en día-, esta composición ha eclipsado toda su producción, que incluye obras como «Los amantes de Teruel» o «La Dolores».

Musicalmente, «Farinelli» reúne, según García Calvo, dos estilos. «Por una parte, revive la época de Carlo Broschi con un estilo neobarroco, que recuerda a la música del XVIII, pero al hablar de las emociones de los personajes la partitura se vuelve postromántica, incluso postwagneriana. Es algo muy novedoso, que no se ve en otras obras; quizás en ”Andrea Chenier”».

«Bretón -concluye el director de orquesta- es un genio; cada una de sus obras tienen un lenguaje propio. Su discurso musical en ”Farinelli” es absolutamente coherente y no sobra nada. Y destaca por la introspección psicológica de los personajes que lleva a cabo a través de la partitura. Emplea de forma magistral los recursos cromáticos y armónicos para describir a esos personajes».

Radio Clásica grabará el concierto del lunes 17 para emitirlo próximamente, en el que será el único registro de la obra existente.

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