Éstas son algunas tiendas que ya cobran por probarse o entrar en el establecimiento

Las declaraciones de este pasado martes de la consejera de Economía y Hacienda, Pilar del Olmo, en las que ponía como ejemplo cobrar por probarse la ropa en las tiendas para reforzar el comercio de proximidad fue rechazado por la gran mayoría de comerciantes y partidos políticos, tildando la idea incluso de «patochada».

Lo cierto es que esta polémica medida ya la llevan a cabo ciertos establecimientos que, por unas razones u otras, han decidido establecer una tasa por entrar a su tienda o por probarse alguna de sus prendas. Es el caso de una zapatería de Estados Unidos, que por calzarse sus modelos sin llegar a comprarlos cobran 20 dólares, al igual que una tienda de quesos de Asutralia, que hartos de «mirones» decidieron cobrar una entrada de 5 dólares.

Pero no solo en el extranjero se dan este tipo de casos. En Burgos, la empresa Tecnisport advierte que cobran solo por la prueba de un producto, las botas de nieve, por la sencilla razón de que estudian el pie del cliente, le ponen varios modelos y pueden estar hasta una hora y media para dar con el par adecuado. En el caso de que el comprador no las adquiera, tiene que pagar 30 euros por probárselas.

Por su parte, la cadena Beso Beach Playa, con chiringuitos sofisticados en algunas de las playas más de moda, piden 20 euros solo por estar en sus establecimientos aunque no se consuma nada.

Asimismo, algunas agencias de viaje en España ya han empezado a cobrar a los potenciales clientes que se acercan a sus instalaciones en busca de información sobre vuelos y destinos turísticos. Lo llaman «tasa de asesoramiento» e intenta ahuyentar a los clientes que se organizan su viaje en internet. La tasa, de unos diez euros, se devuelve si el viajero contrata su viaje.

Por último, la cadena O2 Centro Wellness, con gimnasios por toda España, no facilita información de sus servicios sin antes obtener los datos personales de los potenciales clientes, incluido el teléfono móvil y correo electrónico. En este caso, se cobra por preguntar en especie, con datos que se cotizan al alza.

Lee más: abc.es


Comparte con sus amigos!