Esperaba ver a los Pumas en un nivel un poco más alto

La patada de Urdapilleta Fuente: AP

Lo destacable del partido contra Tonga es más que nada el resultado: haber podido ganar logrando el punto de bonus.

El desarrollo fue al revés de lo que todo el mundo habría imaginado. Se esperaba un partido más trabado al principio y que los Pumas iban a lograr definirlo en el segundo tiempo, ya con los rivales más cansados. Sin embargo, sucedió todo lo contrario. Los Pumas arrancaron inteligentemente, utilizando el pie para poner a Tonga en su campo, metiéndole una gran presión y aprovechando las oportunidades que se les presentaron. El arma preferida para ello fue la de line y maul. Al cabo de sólo 30 minutos, ya habían logrado marcar los 4 tries, sinónimo de punto bonus. El calor pareció afectar a los tonganos en este principio del partido al ser jugadores pesados y no estar bien preparados físicamente. Parecían estáticos, sin reacción.

Más allá del dominio argentino en ese primer tiempo, lo que me preocupó es que los tonganos tuvieron sólo dos oportunidades en ataque: una terminó en try y en la otra Tomi Lavanini evitó con lo último una acción clara para apoyar en el ingoal gracias a un tackle dudoso.

Me preocupó que en el scrum quebrara mucho al equipo argentino por el centro de la cancha con jugadas relativamente simples. Es inquietante sobre todo con miras a Inglaterra, un equipo de mucho más alto nivel.

Tonga no es más que un equipo ordenado que lo que supo ser, pero sin grandes individualidades. De hecho, la mayoría de sus jugadores más reconocidos se desarrollan en equipos europeos de segundo nivel. Sin embargo, por momentos logró complicar a los Pumas. Es un típico equipo isleño, menos talentoso pero más agresivo que Fiji por ejemplo y más ordenado defensivamente que en otros mundiales. En este aspecto demostraron estar bastante más disciplinados.

Sin ser un equipo extraordinario, Tonga quebró en repetidas ocasiones con jugadas simples por el centro de la cancha al equipo argentino, que volvió a mostrarse inconstante en defensa y con demasiados errores individuales en el tackle. Sobre todo atacando desde el scrum. Es inquietante con miras al partido contra Inglaterra.

Ya en el segundo tiempo con menos sol y menos calor, Tonga tomó mucho más protagonismo. Se largó a jugar y ganó los puntos de contacto. Sin ser un equipo extraordinario, logró quebrar en repetidas ocasiones por el centro de la cancha con jugadas simples al equipo argentino, que volvió a mostrarse inconstante en defensa y con demasiados errores individuales en el tackle. Sobre todo atacando desde el scrum. Es inquietante con miras al partido contra Inglaterra, un equipo de mucho más alto nivel y contra el cual cada quiebre tendrá seguramente mayores consecuencias.

Por el lado de Los Pumas, en el segundo tiempo, a pesar de dominar durante 20 minutos en la posesión y ocupación, se abusó de pases planos buscando jugar con los forwards demasiado arriba contra una defensa organizada y dura en el contacto. Creo que hubiera sido más juicioso jugar juntos con los forwards pero no tan arriba de la línea defensiva y así evitar los knock-ons y las pérdidas de la pelota en el contacto.

Como en el primer partido, los Pumas tuvieron baches psicológicos y sufrieron una inconsistencia en el juego. En el caso de Francia hubo 30 minutos iniciales regalados, y en este, fue lo contrario. El equipo pareció entrar sabiendo a qué jugaba, qué plan de juego buscaba desarrollar, y terminó desarmándose completamente y siendo dominado por Tonga. Cometieron errores en defensa que un equipo de mayor nivel, como puede ser Inglaterra, no va a perdonar. Un 30% de tackles errados en este nivel no perdona….

Entre los cambios de titulares, me pareció que Benja Urdapilleta tuvo un buen juego con el pie en el primer tiempo, para ocupar el terreno y meter presión en el campo de Tonga; parece que eso era lo planteado y lo ejecutó muy bien. Julián Montoya tuvo un buen rendimiento no sólo por los tries, sino también por el scrum y por el 100% de lanzamientos en los lines; además estuvo muy activo y recuperó algunas pelotas muy importantes (como es el caso de la jugada del primer try luego del scrum y posterior rastrón de Cubelli). Tuvo una actuación convincente. Carreras marcó en su debut como titular su primer try, algo muy importante para su confianza. Y Lezana tuvo un desempeño menos vistoso, pero correcto y con mucha actividad.

A esta altura, esperaba ver a los Pumas en un nivel un poco más alto. Dejan dudas por las fallas en el tackle y por las inconsistencias en el juego; les cuesta mantener el nivel durante 80 minutos y esos bajones se notan mucho

A esta altura, esperaba ver a los Pumas en un nivel un poco más alto. Dejan dudas por las fallas en el tackle y la inconsistencia en el juego; les cuesta mantener el nivel durante 80 minutos y esos bajones se notan mucho. En cambio, han mejorado en el scrum y el maul es una buena arma de ataque (dos tries a Francia, otro a Tonga). Algo interesante.

Fragilidad argentina en el scrum, algo preocupante Fuente: AFP

Me habría gustado en este partido, y a partir de haber logrado una amplia diferencia en el marcador desde los 30 minutos, que los Pumas se largaran a jugar un poco más intentando llevar a cabo un juego más dinámico. Pero fue imposible por las muchas imprecisiones con la pelota.

El panorama es complicado, porque lo necesario contra Inglaterra es tener una actuación completa en todas las líneas. Los ingleses son un equipo muy metódico. Saben exactamente a qué juegan en cada momento y controlan muy bien los tiempos de los partidos. Suelen mantener un nivel alto en los 80 minutos y ejecutan a la perfección su plan de juego. Va a ser un partido muy difícil, pero no imposible. Claro que los Pumas van a necesitar una neta mejoría en la consistencia de su defensa y progresar en ataque, frente a una defensa organizada, que intenta ahogar a su adversario y que se reposiciona rápidamente. Hace falta un desempeño casi perfecto para ganarle a Inglaterra.

De los demás, me parece que Irlanda no muestra un juego fantástico pero sí pragmático, usa bien el pie y todos sus hombres saben a qué juegan. Fue una gran sorpresa verlos perder contra Japón después del partido donde dominaron completamente a Escocia. Gales tiene mucha velocidad, dinámica y parece haber llegado muy bien preparado al Mundial. Más allá de esto, no hubo grandes sorpresas salvo Uruguay, que dejó alma y vida, y demostró ser un equipo hiper determinado que sabía perfectamente a lo que quería jugar ante unos fijianos que revolearon la pelota y decepcionaron tras la buena actuación contra Australia.

Por último, me da la impresión que el ambiente del Mundial es, en cierta manera, frío. Por lo menos es lo que parece observarse desde acá y por la comparación que uno escucha de amigos que ya tienen varios mundiales vividos encima. Están sorprendidos, ya que esperaban ver a la gente más fervorosa y apasionada.

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