Espa√Īa exporta cada vez m√°s talento a todo el planeta f√ļtbol

¬ęCuando decid√≠ irme a Tailandia me llamaron loco. Mi sue√Īo era triunfar en Espa√Īa, pero me inform√© mucho y me pareci√≥ buena idea. Fui el primero en hacerlo y al poco de llegar √©ramos m√°s de diez¬Ľ. As√≠ comenz√≥ Jos√© Pedrosa Gal√°n su aventura por el mundo. Era el a√Īo 2012 y empezaba un periplo por m√°s de diez pa√≠ses. √Čl, como tantos otros, es uno de los cada vez m√°s espa√Īoles que se labran una carrera jugando en el extranjero.

¬ęVer a jugadores que han tenido √©xito fuera ha animado a muchos a intentar lo mismo. Siempre hay alguien que abre el camino y sirve como referencia¬Ľ, dice Gal√°n. El n√ļmero de espa√Īoles ha aumentado de manera significativa en los √ļltimos a√Īos. Si en la temporada 2013/14 hab√≠a registrados 282, en la actualidad son 345 los que se ganan la vida dando patadas a un bal√≥n fuera de nuestras fronteras. Marcharse a miles de kil√≥metros de casa para ser futbolista nunca hab√≠a sido una opci√≥n tan real, y esto ya no solo forma parte del retiro dorado de glorias del balompi√©, sino que es una oportunidad para otros futbolistas que en Espa√Īa no cuentan con las garant√≠as suficientes como para vivir del f√ļtbol.

¬ęLa situaci√≥n va ir a m√°s. En Espa√Īa la Segunda B est√° muerta. Un jugador puede marcharse a Asia y cobrar mucho m√°s. No todos tienen la oportunidad, pero quien la tiene no se lo piensa¬Ľ, cuenta a ABC Pablo Rodr√≠guez, quien ha pisado el c√©sped de estadios de m√°s de una decena de pa√≠ses. Tal y como corrobora Pablo Bl√°zquez, presidente del Badajoz, la categor√≠a de bronce no pasa por su mejor momento: ¬ęA la Segunda B apenas llega dinero. El salario medio es de 2.000 euros al mes y los clubes lo pasan realmente mal¬Ľ. En Asia, un jugador espa√Īol no suele bajar de los 100.000 euros anuales. ¬ęA nivel econ√≥mico es m√°s seguro jugar en Tailandia¬Ľ, asegura David Rochela, quien va camino de su sexta temporada all√≠.

Este crecimiento espa√Īol en el extranjero est√° trayendo consigo un cambio en los equilibrios entre continentes. Europa sigue dominando con holgura, pero en otros territorios los espa√Īoles se han duplicado en los √ļltimos cinco a√Īos. El caso m√°s llamativo es el de Asia, destino cada vez m√°s atractivo por su creciente poder√≠o econ√≥mico: ¬ęHay mucha diferencia entre pa√≠ses. Yo fui el primer espa√Īol en jugar en la India. Llegu√© cuando era algo pionero y desde entonces ha dado un salto enorme. En Singapur, por ejemplo, se cobra menos, y por tanto el nivel es inferior. El jugador va donde gana m√°s. En Asia la calidad de las ligas depende del nivel econ√≥mico de las mismas. Tailandia, Jap√≥n, China e India est√°n en lo m√°s alto¬Ľ, cuenta Rodr√≠guez.

La dificultad de jugar fuera

Pero en el interesante horizonte que se vislumbra tambi√©n existen nubarrones: ¬ęLo m√°s dif√≠cil es adaptarse y la relaci√≥n con los jugadores locales. Adem√°s, a los espa√Īoles, y en general a los extranjeros, se les exige mucho m√°s. En la mayor√≠a de ligas asi√°ticas hay un tope de jugadores for√°neos y estos, casi siempre, cobran m√°s. La responsabilidad es mayor y dentro del vestuario se nota la presi√≥n¬Ľ, cuenta Rodr√≠guez.

Pese a que hay una serie de nombres que inevitablemente se vienen a la cabeza, la realidad es que detr√°s de los Villa, Xavi, Iniesta, Gabi o Torres hay un escuadr√≥n de futbolistas espa√Īoles por distintos puntos del planeta. Gal√°n, Rodr√≠guez y Rochela coinciden en que la victoria en el Mundial de Sud√°frica les ayud√≥, aunque insisten en la dificultad de jugar en estos pa√≠ses: ¬ęEstamos bien valorados, pero tenemos el h√°ndicap de ser extranjeros. Tambi√©n te digo, no hay jugador m√°s profesional que el espa√Īol¬Ľ, reconoce Gal√°n.

Y es que aunque a nivel deportivo Europa sigue lejos del resto, la inversi√≥n en otros continentes est√° reduciendo la distancia poco a poco. Aun as√≠, Gal√°n asegura que no hay que caer en la simpleza de considerar a todas las competiciones iguales: ¬ęHay mucha diferencia. En Qatar o en Jordania, por ejemplo, hay m√°s f√≠sico. En Tailandia o Indonesia son m√°s t√©cnicos¬Ľ. A su juicio, estas virtudes y defectos est√°n marcados por c√≥mo es la sociedad: ¬ęQatar es de los pa√≠ses m√°s ricos del mundo. El futbolista catar√≠ no ha tenido, por norma general, problemas econ√≥micos, y eso se refleja en el campo. No existe una cultura del esfuerzo¬Ľ.

Mucho ha llovido desde que Manuel Cuenca se marchara a jugar a Filipinas en 1970. Algo menos desde que Jos√© Luis Morales cruzara el Atl√°ntico para probar suerte en Estados Unidos a principios de siglo. Ambos fueron pioneros y abrieron la veda del desembarco del f√ļtbol espa√Īol en todo el mundo. Chipre, Inglaterra e India son actualmente los pa√≠ses que acogen a m√°s compatriotas. La idea es tentadora, pero Gal√°n advierte: ¬ęNo todo el mundo vale para jugar en este tipo de pa√≠ses. A veces solo se ve la parte buena, pero es muy dif√≠cil estar fuera, lejos de tu familia y en equipos donde la mayor√≠a son asi√°ticos por ley¬Ľ. Una decisi√≥n complicada, pero que cada vez eligen m√°s espa√Īoles. ¬ęPuedes jugar diez a√Īos fuera y volverte habiendo ganado un dinero que en Espa√Īa nunca hubieses ganado¬Ľ, sentencia Rodr√≠guez.

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