En la sorprendente Border, los humanos pueden ser los monstruos

Tina (Eva Melander), una oficial de aduanas en la frontera marítima de Suecia, es la inusual protagonista de este film, que acaba de estrenarse en nuestro país, tras ganar la sección Una cierta mirada de Cannes en 2018

Border (“frontera”) fue la pel√≠cula ganadora del a√Īo pasado de Un certain regard, la secci√≥n del festival de Cannes que, como indica su nombre, centra su atenci√≥n en j√≥venes realizadores con una mirada particular. Tambi√©n fue la propuesta de Suecia como mejor pel√≠cula extranjera para los Oscar pero no qued√≥ como finalista (s√≠ obtuvo una candidatura a mejor maquillaje, aunque perdi√≥ ante El vicepresidente, m√°s all√° del poder: es verdad que el monstruo que se ve en esta √ļltima es m√°s atroz, pero no necesariamente m√°s logrado).

Si se considera que la mejor pel√≠cula del a√Īo para la Academia de Hollywood fue Green Book, el fracaso de Border es comprensible: ya desde el t√≠tulo que recibi√≥ en castellano (el impecablemente descriptivo “Una amistad sin fronteras”) la ganadora del premio mayor es el reverso exacto de la pel√≠cula sueca. No s√≥lo porque Green Book nos dice que las buenas personas pueden hermanarse por encima de todas las diferencias, mientras que las diferencias de Border son extremas e irreconciliables, sino -y principalmente-, porque la pel√≠cula norteamericana construida para palmearnos en la espalda por el progreso logrado desde la √©poca de la segregaci√≥n racial. Sus queribles protagonistas solo pueden hacernos sentir reconfortados. Border, en cambio,va por el sentimiento contrario, acaso del mismo modo calculado: se regodea en la fealdad de sus personajes y se sale del camino para inquietar lo m√°s posible a su p√ļblico. Una es edulcorada y complaciente; la otra, precisamente lo opuesto.

A pesar del t√≠tulo en singular, hay varias fronteras presentes en el film. Una es literal: Tina (Eva Melander) es una oficial de aduanas en la frontera mar√≠tima de Suecia. Con su cuerpo macizo y cabeza grande, con arcos superciliares prominentes y ojos hundidos, hacen pensar en alguien que acaba de abandonar de la edad de piedra. “Tengo un cromosoma extra. Soy deforme” explica con un tono resignado al rechazo. Como funcionaria es extraordinariamente competente: un sentido del olfato rayano en lo sobrenatural le permite detectar todo tipo de contrabando, desde bebidas alcoh√≥licas hasta pornograf√≠a infantil.

La relación de Tina con un hombre llamado Vore guarda los secretos de su identidad, que abreva en la mitología nórdica

Sus d√≠as transcurren en una tranquila tristeza, entre el trabajo, las visitas a su padre que padece demencia y una relaci√≥n sin rumbo con un criador de perros holgaz√°n. Esta monoton√≠a empieza a romperse cuando se cruza en su puesto de vigilancia con un hombre que luce como ella, aunque su actitud es completamente distinta: es seguro de s√≠, no hace ning√ļn esfuerzo por integrarse o agradar y parece saber cosas sobre la naturaleza de ambos que Tina ignora. Los sucesivos encuentros con este hombre, llamado Vore (Eero Milonoff), no solo transforman a Tina sino tambi√©n a la pel√≠cula, que deja de ser un curioso escandinoir para volverse tambi√©n un drama rom√°ntico y un relato fant√°stico que abreva en la mitolog√≠a n√≥rdica. El g√©nero cinematogr√°fico no es el √ļnico l√≠mite trastocado, sino tambi√©n el de sus personajes, que lleva a uno de los encuentros sexuales m√°s inc√≥modos que se recuerden en pantalla. Nada en este film es confortable: la pel√≠cula misma camina sobre otra frontera: la del rid√≠culo. Hay una l√≠nea muy delgada que separa aqu√≠ el drama del disparate. Una nota reciente de The New Yorker que la calificaba de obra maestra tambi√©n daba cuenta de la reacci√≥n de algunos espectadores, que comentaban que era la peor pel√≠cula del a√Īo.

La tercera frontera del film es metaf√≥rica. la que divide a Tina y Vore de quienes los rodean, la que los convierte en “otros” y refleja la dificultad de la integraci√≥n de cualquier diferencia pero, m√°s espec√≠ficamente, teniendo en cuenta que se trata de una pel√≠cula de origen sueco, la cada vez m√°s problem√°tica de los inmigrantes en la sociedad escandinava. As√≠ como Green Book pone la segregaci√≥n en el pasado -represent√°ndola de modo que resulte inocua para el presente- Border plantea que la plena integraci√≥n del otro no siempre es posible, que la existencia de otro implica convivir con diferencias que no van a ser limadas.

La presencia de estos “otros” es la mayor constante en los relatos de John Ajvide Lindqvist, autor de “Grans”, el cuento en que se basa el film. La otredad de los personajes del escritor es radical porque, como opera en el g√©nero del terror, se da con respecto a lo humano: sus protagonistas son vampiros, zombis, demonios, seres mit√≥gicos: en suma, todo tipo de monstruos cuyos h√°bitos, en particular su sexualidad, suelen encontrarse descriptos con detalle.

Tras doce a√Īos trabajando como mago (Lindqvist cuenta que empez√≥ a escribir para tener algo que decir durante su acto), pas√≥ a hacer stand up y a componer guiones para TV, hasta que, finalmente, salt√≥ a la fama por su primera novela, publicada en 2004 y traducida al castellano como D√©jame entrar. Su t√≠tulo original era una cita del tema de Morrissey “Let the Right One Slip In”, de quien Lindqvist es un confeso fan√°tico, al punto de que escribi√≥ otra novela, Puerto Humano, en la que buena parte de los di√°logos son referencias a temas del cantante.

D√©jame entrar fue llevada al cine dos veces, con mejores resultados la primera vez, con direcci√≥n de Tomas Alfredson y guion del propio Lindqvist (la segunda fue la remake norteamericana de este film). La novela y la pel√≠cula tratan sobre la amistad de un chico y un vampiro centenario que tiene el cuerpo de una ni√Īa y es asistido en su b√ļsqueda de sangre humana por un sufrido maestro ped√≥filo. El √©xito dispar√≥ su carrera como escritor y lo volvi√≥ asombrosamente prol√≠fico. Por su regularidad al publicar y la conjunci√≥n de lo horrible con lo cotidiano en su obra, fue llamado “el Stephen King sueco”.

Su segunda novela, Descansa en paz, narra el brote de una epidemia zombi en Estocolmo: tras una ola de calor, los muertos empiezan a volver a la vida, aunque sus cuerpos contin√ļan deterior√°ndose. El texto no se concentra en los zombis como fuerza que lo consume todo (al modo de George Romero) sino que se pregunta por las consecuencias que tendr√≠a la reinserci√≥n de los ya fallecidos en las vidas de personas normales. Su √ļltimo trabajo a la fecha es una trilog√≠a que comenz√≥ en 2014 con Himmelstrand (el apellido de un cantante mel√≥dico sueco de los 70) y concluy√≥ el a√Īo pasado con X Den sista platsen, en la que una caravana de casas rodantes es transportada a una dimensi√≥n paralela donde solo existe una pradera interminable y un cielo plomizo sin sol. Pronto, empiezan a descubrirse cosas horribles, como que en la radio solo se escuchan temas de Himmelstrand o que el pasto de la pradera consume sangre.

Border nos ofrece una otra incursión en el mundo de este escritor poco traducido al castellano, que nos suele revelar que humanos y monstruos coexisten, que la convivencia de ambos es imposible pero no tenemos más remedio que afrontarla y que ser humano o monstruo depende exclusivamente de la tribu que desde la que se mire.

Lee m√°s: lanacion.com.ar


Comparte con sus amigos!