En Córdoba, el boxeo se usa para sacar chicos de la calle y ayudarlos a terminar el colegio

C√ďRDOBA.- Son diez gimnasios distribuidos en barrios vulnerables de la ciudad de C√≥rdoba y un n√ļmero igual en el interior; cada d√≠a cientos de chicos de diferentes segmentos sociales, con distintos atributos y problemas pasan por ah√≠ a entrenar. Los convocan un ring, guantes, bolsas, protectores y un grupo de profesores y entrenadores que, muchas veces, se convierten en padres sustitutos. Ir a la escuela es condici√≥n para poder asistir; en algunos lugares les dan merienda y los ayudan a contar con la ropa que necesitan.

Mas de veinte gimnasios en la ciudad y en el interior de Córdoba, albergan a chicos de la calle que practican boxeo Fuente: LA NACION РCrédito: Diego Lima

Aunque el objetivo no es formar profesionales, salieron algunos y tambi√©n campeones como Leonela S√°nchez, la cordobesa que se convirti√≥ en la primera boxeadora que gan√≥ una medalla de oro en un Juego Panamericano (hace unas semanas en Lima) o Alan Luques, hace dos a√Īos campe√≥n sudamericano en 57 kilos.

“Fomando en el ring” naci√≥ hace una d√©cada como una iniciativa conjunta del Ministerio de Desarrollo Social provincial y de la Agencia C√≥rdoba Deportes; la impuls√≥ Virgilio “Pato” Arauz, un entrenador que lleva 45 a√Īos “en el rinc√≥n”. Aunque ahora el programa se llama “Formando en el deporte”, todav√≠a no se incorporaron otras disciplinas.

Florencia Merlo, integrante de la Seleccion Cordobesa de Boxeo durante jornada de entrenamiento
Florencia Merlo, integrante de la Seleccion Cordobesa de Boxeo durante jornada de entrenamiento Fuente: LA NACION РCrédito: Diego Lima

“Los chicos de los sectores m√°s pobres o juegan al f√ļtbol o ‘pelean’ en la calle -cuenta Arauz a LA NACION-, para los que eligen la pelota hay muchas opciones armadas, por eso propusimos el ring. Arrancamos con siete chicos y sin ninguna seguridad de c√≥mo nos ir√≠a; al poco tiempo eran m√°s de cien. Ahora, por cada gimnasio pasan unos 50 por d√≠a; la experiencia nos pone muy contento”.

Alumnos del programa Formando en el Deporte, junto al coordinador Virgilio Pato Arauz y el profesor Gabriel Tato Cordoba, en el Gimnasio de la Asociacion de Tecnicos de Boxeo
Alumnos del programa Formando en el Deporte, junto al coordinador Virgilio Pato Arauz y el profesor Gabriel Tato Cordoba, en el Gimnasio de la Asociacion de Tecnicos de Boxeo Fuente: LA NACION РCrédito: Diego Lima

El primer lugar fue un tinglado desvencijado en barrio General Bustos, detr√°s de un gimnasio. Lo remodelaron y hoy tiene hasta un departamento chico para que los profesionales (todos tienen otros trabajos) puedan dormir un rato o quedarse sino tienen un lugar mejor. Las puertas est√°n abiertas para todos, a partir de los 12 a√Īos; hay mam√°s y pap√°s que van con algunos m√°s chicos que los esperan jugando mientras ellos entrenan.

“Termin√© el secundario por ‘el viejo’, me oblig√≥ a estudiar para seguir viniendo”, dice Luques. “El viejo” es Araus, as√≠ le dicen todos en los alrededores del ring. Luques ten√≠a 15 a√Īos cuando lleg√≥ y hab√≠a decidido “cambiar el cole por el boxeo. A mi vieja le doli√≥, se puso triste, pero respet√≥ mi decisi√≥n. Yo le dec√≠a que quer√≠a hacer las cosas bien en el deporte”.

Como hab√≠a “muchos Alan” que iban a entrenar, en 2011 Arauz arm√≥ un “aula puente” en el gimnasio. Una mesa de pin pon y ocho sillas. Una tutora, Cecilia Federico, les daba clases y despu√©s rend√≠an; el esquema fue aceptado por el Ministerio de Educaci√≥n. Como cada vez eran m√°s el espacio se mud√≥ a una casa cerca del lugar, a donde llegaron a ser 130. Desde hace un tiempo funciona en el estadio Mario Kempes, pero los entrenadores creen que ser√≠a mejor que se descentralice porque los chicos no van; muchos no tienen ni para el boleto de colectivo.

Chicos que participan del programa Formando en el Deporte, durante sus rutinas de entrenamiento
Chicos que participan del programa Formando en el Deporte, durante sus rutinas de entrenamiento Fuente: LA NACION РCrédito: Diego Lima

CAMBIO DE VIDA

“Ten√≠amos clase cuatro horas y llegaba el almuerzo -repasa Luque-. En dos a√Īos termin√© el secundario y como yo, un mont√≥n. Era divertido, hab√≠a de todo pero nos llev√°bamos bien. Esto nos cambi√≥ la vida a un mont√≥n”.

Son las siete de la tarde y el d√≠a est√° fr√≠o. Hay unos 40 j√≥venes haciendo gimnasia a las √≥rdenes de Ana P√©rez; en media hora hay recambio de grupo. Se saludan, bromean y se dan consejo para el pesaje que habr√° el viernes. “Todos” advierte Gabriel “Tato” C√≥rdoba uno de los entrenadores del programa. Controla cada “guanteo” desde arriba del ring, les da indicaciones.

“Nos cuida”, define Florencia Merlo, 24 a√Īos, integrante de la Selecci√≥n de C√≥rdoba. Como profesional, hace doble turno y en el medio trabaja en una helader√≠a. “Vivo en la otra punta, pero ac√° est√°n ‘el viejo’ y Tato”, repite.

“El Negro” es un conocido de todos, no porque hayan compartido con √©l sino porque conocen su historia. Se sum√≥ al gimnasio cuando era parte de un programa para dejar las drogas. Los profes relatan que la primera vez que entr√≥ empez√≥ a pegarle a la bolsa “a mano limpia”. Dec√≠a que era lo que “siempre” hab√≠a querido.

Empez√≥ a asistir y a las semanas le cont√≥ a Arauz que “nadie cre√≠a” en √©l. Como no ten√≠a un peso, “el viejo” le propuso un trato: darle dos pasajes de colectivo por d√≠a; para ir y volver. “Nunca falt√≥. Cumpli√≥ siempre, meses y meses. Los padres estaban asombrados. Al tiempo dijo que si tuviera una bici, la usar√≠a para venir al entrenamiento. La conseguimos; una hora de la casa ac√°. Era feliz”.

El coordinador del programa Formando en el Deporte Virgilio Arauz (izq) y el profesor Gabriel Cordoba, en el Gimnasio de la Asociación de Técnicos de Boxeo de Cordoba
El coordinador del programa Formando en el Deporte Virgilio Arauz (izq) y el profesor Gabriel Cordoba, en el Gimnasio de la Asociación de Técnicos de Boxeo de Cordoba Fuente: LA NACION РCrédito: Diego Lima

“El Negro” termin√≥ la escuela en el aula puente (80 chicos se recibieron durante la experiencia) y decidi√≥ seguir estudiando. Le gustaba Derecho, pero como estaba convencido de que el deporte lo hab√≠a “salvado” hizo el profesorado de Educaci√≥n F√≠sica y un instructorado en Nataci√≥n. Trabaja, sigue en contacto con todos y se alegra de que, a algunos, les sirva para ver que “se puede salir”.

SALIR DE LA CALLE

La difusi√≥n de la historia de las hermanas S√°nchez, tanto de la ganadora del Oro como de su hermana Dyana, hace que muchos se acerquen al gimnasio de la avenida Alem en barrio Geral Bustos a preguntar. Las chicas tienen una historia dura, durante a√Īos durmieron sobre cartones en casas usurpadas y sufrieron con un padre violento.

“Tenemos chicos judicializados, chicas de una residencia, algunos que intentan salir de la droga, otros que no tienen para comer, pero todos tienen la posibilidad de estar, de compartir con otros, de conversar”, describe Arauz.

Mas de veinte gimnasios en la ciudad y en el interior de Córdoba, albergan a chicos de la calle que practican boxeo
Mas de veinte gimnasios en la ciudad y en el interior de Córdoba, albergan a chicos de la calle que practican boxeo Fuente: LA NACION РCrédito: Diego Lima

En Colonia Lola (un barrio perif√©rico de C√≥rdoba), por el esfuerzo unido de las secretar√≠as de Derechos Humanos de la Naci√≥n y de la Provincia, dos veces por semana reparten s√°ndwiches de milanesa, jugo y fruta. Todos los profesores est√°n muy comprometidos; la mayor√≠a no s√≥lo trabaja sin sueldo sino que organizan actividades en otros gimnasios para recolectar ropa y zapatillas. “No quieren que nadie deje de venir porque no tiene un pantal√≥n”, reconoce Arauz.

Para seguir formando gente la Asociación Civil Entrenadores de Boxeo de Córdoba tiene un curso reconocido por la Federación Argentina de Boxeo y lo dicta tanto en la capital como en el interior provincial. Muchos de sus egresados colaboran con el programa.

Los que practican coinciden en que el boxeo los “orden√≥”. “Terminas tan cansado que te acostas temprano; no quer√©s joder m√°s. Yo no tomaba alcohol ni me drogaba, pero veo c√≥mo varios van cambiando”, apunta Luque.

Mas de veinte gimnasios en la ciudad y en el interior de Córdoba, albergan a chicos de la calle que practican boxeo
Mas de veinte gimnasios en la ciudad y en el interior de Córdoba, albergan a chicos de la calle que practican boxeo Fuente: LA NACION РCrédito: Diego Lima

En la ronda que se arm√≥ en el gimnasio, todos dicen que hacer guantes no incita a la violencia, que -por el contrario- les ense√Īa a ser respetuosos, a seguir las reglas. “Todos se cuidan porque saben que no toleramos malos comportamientos; si no se cumple lo pauta, no se puede seguir”, aporta C√≥rdoba.

“Hay dos opciones -subraya Arauz-. O abrimos m√°s gimnasios que fomenten el deporte social en los barrios perif√©ricos o ampliamos los institutos para menores. Hay que hacer un trabajo con todas las √°reas de Gobierno y destinar recursos porque son para que haya mejores vidas”.

ADEM√ĀS

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