El Sevilla, un líder de otro tiempo

El primer tercio del campeonato confirma que estamos ante la Liga más igualada del siglo. Desde la temporada 2001-2002, no había un líder con un puntaje tan menor una vez finalizada la jornada trece. La victoria del Sevilla ayer ante el Valladolid ubica a los andaluces en lo alto de la tabla con 26 puntos. Hace 17 años, era el Deportivo quien ocupaba tan privilegiado lugar, también con 26 puntos. Ese campeonato lo acabó ganando el Valencia, con 75.

Otro dato que nos muestra la singularidad del liderato del Sevilla es la comparación de sus puntos respecto a los primeros posicionados de las grandes ligas europeas: el City en la Premier (35), la Juventus en la Serie A (37), el Borussia en la Bundesliga (30) y el PSG en la Ligue 1 (42).

«Seguramente no estamos llamados a estar en esta posición, pero vamos a pelear. Hemos hecho méritos para tener todos estos puntos y por eso vamos primeros. Históricamente, a estas alturas, los que suelen ganar siempre son los que están posicionados ahí», reflexionó Machín tras la victoria. Después, también mandó un cariñoso mensaje a la hinchada en su cuenta de Twitter: «Afición + equipo, nunca vi una fórmula mejor. Mañana volveremos al trabajo para seguir cumpliendo objetivos, pero hoy disfrutemos de los tres puntos, del trabajo bien hecho y del liderato #vamosmiSevilla».

El solitario gol de André Silva sirvió a los hispalenses para asaltar la primera plaza y corroborar al Sevilla como un serio candidato a llevarse el título, tras un convulso inicio de campeonato en el que se llegó a pedir la cabeza de Pepe Castro, presidente de la entidad. Así de caprichoso y bonito es el fútbol. En la jornada cuatro, los actuales líderes solo sumaban cuatro puntos y habían perdido el derbi en el Pizjuán, motivo de mofa durante varias semanas en la capital andaluza. El primer proyecto de Caparrós se tambaleaba demasiado pronto, pero el director deportivo siempre mantuvo la confianza en Machín y el premio llegó más rápido de lo esperado. La paciencia en el fútbol, aunque este en extinción, suele dar buenos resultados.

El sonado triunfo ante el Madrid en la jornada 6 (3-0) fue un trampolín para el Sevilla, que desde entonces lo ha ganado todo, excepto la engañosa derrota en el Camp Nou (4-2), que bien pudo tener otro resultado si Ter Stegen no hubiera sacado su mejor repertorio.

«Que estemos ahí arriba en la jornada 13 no es casualidad, quiere decir que estamos haciendo las cosas bastante bien. Hay que estar contentos y orgullosos», argumentaba el capitán Escudero. Alavés, Valencia, Girona yAlavés les espera a los de Machín antes de las vacaciones de Navidad, un calendario sin espinas por el camino que puede permitir al Sevilla irse a comer el turrón en lo más alto de la clasificiación.

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