El Rey Juan Carlos reaparece un mes después de su operación

J. L. Jiménez

No ha transcurrido siquiera un mes desde que el pasado 25 de agosto se sometiera en el Hospital Quirón a una operación cardiaca en el que se le realizó un triple bypass, pero Don Juan Carlos reaparecerá este sábado para seguir muy de cerca una de sus mayores pasiones desde que se retiró de la vida pública: el mar y las regatas en su particular refugio de Sanxenxo (Pontevedra). No lo hará como competidor, dado que su recuperación de la compleja cirugía por la que pasó así lo recomiendan, aunque sí como espectador de excepción de la competición a la que da nombre, la Regata Rey Juan Carlos, que organiza uno de sus mejores amigos y hombres de confianza, el patrón gallego Pedro Campos. «Como mucho se subirá a una neumática para seguir la regata, siempre que su condición lo permita», comentan desde la organización de la prueba náutica. Su hijo, Felipe VI, cuando lo visitó en el hospital tras someterse a la cirugía, comentó que «hay que tener paciencia, no se puede correr mucho». Esa advertencia parece plenamente vigente en este regreso paulatino a la vida cotidiana de su padre.

Cena en una batea

Don Juan Carlos llegó anoche a Sanxenxo y se prevé que esté en la capital turística de las Rías Baixas durante todo el fin de semana. Desde que esta regata lleva su nombre, en 2015, «no ha faltado ni una edición», y de nuevo mañana domingo presidirá la entrega de premios junto a las autoridades. Lejos de los focos, el Rey aprovechará su estancia en Sanxenxo para estar con amigos y, muy probablemente, «saldrá por las tardes en barco para cenar en una batea» de las muchas que hay por las rías de Pontevedra o Arousa, de manera relajada, «una propuesta diferente y tranquila para tomar algo en el mar», siempre que la climatología lo permita. Además, acudirá por las mañanas al Real Club Náutico de Sanxenxo, como el común de los regatistas. En esta ocasión, a Don Juan Carlos no le acompañará la Infanta Elena, que se ha caido del viaje a última hora, por una leve lesión de espalda mientras practicaba hípica.

Nadie se atreve a pronosticar cuándo volverá el Rey a subirse a su querido «Bribón» 6m, porque todos reconocen que Don Juan Carlos «está hecho de una pasta especial» por la que los plazos de recuperación de una intervención tan grave se aceleran a una velocidad de vértigo. La idea inicial es que «si vuelve a subirse a un barco de regatas antes de que remate este año», esto suceda «entre finales de octubre o ya en el mes de noviembre». Y los mismos comentan que «si se sube a un barco es para competir».

La última vez que Don Juan Carlos estuvo en Sanxenxo fue a comienzos de este pasado mes julio, en una visita que resultó muy especial, ya que era la primera ocasión en que acudía a su refugio náutico acompañado de la Reina Sofía. Junto a los Monarcas estuvo la Infanta Elena, que junto a su padre participó en el Trofeo Almirante Jaime Rodríguez Toubes, una regata de ida y vuelta entre Sanxenxo y la Escuela Naval de Marín, en la que se formó como guardiamarina Felipe VI y que tanta vinculación tiene con la Casa Real. Fue apenas unos días antes de que el Rey levantara de nuevo el campeonato del mundo de la clase 6m, en la que ahora navega, y que se celebró a comienzos de agosto en la ciudad finlandesa de Hanko.

La Regata Rey Juan Carlos, para la que se espera una participación de unas 180 embarcaciones en distintas clases, cierra el circuito de alto nivel de la vela gallega -tras las citas en La Coruña, Bayona y Marín-, y entrega el codiciado Botafumeiro de Plata del Trofeo Presidente de la Xunta al mejor barco y tripulación en la clasificación combinada de estas pruebas. Se da la curiosidad de que de las 19 ediciones del Trofeo, Pedro Campos lo ha levantado en catorce.

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