El PP se plantea ir con Ciudadanos en el Senado si ve la mayoría en peligro

La mayoría del Senado quita el sueño en el Partido Popular. Nunca había sido tan importante la Cámara Alta como en esta legislatura que está a punto de acabar, porque fue ella la que aprobó las medidas excepcionales del artículo 155 de la Constitución en Cataluña. Pablo Casado ha prometido que en el primer Consejo de Ministros que presida iniciará los trámites para aprobar un nuevo 155, más duro y extenso que el anterior. Pero para ello necesitaría mantener la mayoría del Senado, algo que hoy por hoy no tiene garantizado ni mucho menos. En esta situación, los populares no descartan buscar fórmulas antes de las elecciones para unir fuerzas con Ciudadanos, y evitar así una fragmentación del voto de centro derecha que en el Senado resultaría letal. Fuentes populares admitieron que las listas conjuntas podrían ser una solución.

De momento es solo una posibilidad. En el PP admiten que ni siquiera lo han hablado con Ciudadanos, aunque este partido ya ha mostrado su recelo a ir junto a los populares. Pero en Génova reconocen su preocupación por lo que pueda pasar en el Senado, donde el sistema mayoritario de elección prima al partido vencedor y castiga al segundo, y mucho más al tercero de cada circunscripción. En el Congreso el centro derecha puede sumar una mayoría para llegar al Gobierno, aunque gane el PSOE, pero en el Senado si no son la lista más votada tendrían poco que hacer.

Pedro Sánchez ya ha dicho que no quiere otro 155. Al contrario, sus guiños a sus socios independentistas continúan, y no descarta volver a pactar con ellos para seguir en La Moncloa. En esa situación, el PP está dispuesto a aprobar otro 155 sin el PSOE, como informó ABC. Pero para ello necesita ganar las elecciones al Senado.

Los populares van a estar muy atentos a la evolución de las encuestas en las próximas tres semanas. Si la tendencia no les convence y ven la mayoría de la Cámara Alta en peligro, buscarán fórmulas para aglutinar el voto del centro derecha, y evitar que su fragmentación impida actuar en Cataluña para «restablecer el orden constitucional y la convivencia», como subraya Casado.

Fuentes de Génova reconocen que si llega ese momento se plantearían abrir un diálogo con Ciudadanos para ir juntos en las listas del Senado. En cualquier caso, los populares parten de la idea de que sus siglas mandarán. «El liderazgo del PP si se produce esa posibilidad está fuera de discusión, nosotros somos los que tenemos ahora mayoría absoluta en la Cámara», comentan en el gabinete de Casado.

Los populares tienen a su favor que Ciudadanos también apoya una nueva aplicación del 155, para poner fin, de una vez por todas, al desafío independentista. Las fuentes consultadas subrayaron que la opción de ir unidos se circunscribe, en caso de producirse, a Ciudadanos.

«Más de 134 diputados»

Por ahora, Casado se muestra optimista, y ayer, en la reunión del Grupo parlamentario Popular en el Congreso, apostó por que lograrían más de los 134 diputados actuales en las próximas elecciones. Pero insistió en la importancia de unificar el voto de centro derecha. Así, apeló al voto suficiente, fuerte y necesario frente a los experimentos, en referencia a Vox pero también a Ciudadanos, que no han gobernado nunca: «Quien quiera experimentar con su voto va a tener que vivir de ese experimento los próximos cuatro años».

El presidente del PP pidió a los suyos que se centren en los ejes de la campaña: la defensa de la Constitución y la unidad de España, junto a la economía y el empleo, y no se «despisten» en esos objetivos. En los últimos días, los populares se han enredado con varias polémicas sobre la ley del aborto, convenientemente provocadas y alimentadas por parte de sus adversarios.

«Nos jugamos la propia continuidad histórica de la España constitucional», advirtió Casado en el Congreso, para subrayar bien cuál es la prioridad. Lo que está en juego, insistió, es que en España se admita el derecho de autodeterminación, o que se acepten mediadores internacionales para las relaciones con partes esenciales del Estado, como son las autonomías. Casado aprovechó para criticar a Sánchez por su viaje a Francia, donde quiso rendir homenaje a Azaña, Machado y al exilio español. «España tendría que haber pedido perdón mucho antes», aseguró el presidente socialista.

Según Casado, lo que hizo Sánchez en Francia «fue a poner en duda que la Transición estuviera acabada y la democracia española culminada». A su juicio, pretendió «establecer la coartada de lo que quiere volver a hacer».

El líder del PP denunció el intento de Sánchez de instrumentalizar La Moncloa y el Congreso para aprobar decretos pese a las elecciones:«Es como quien invita a una ronda en el bar y se va por la puerta de atrás sin pagar».

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