El PP quiere un pacto de «no agresión» con Valls en Barcelona

La batalla electoral de Barcelona, en los comicios de mayo de 2019, será una de las más trascendentes de los últimos años. Una eventual victoria de los constitucionalistas pondría contra las cuerdas a los independentistas, y su imagen exterior se vería claramente dañada. Ante esa posibilidad, que no se presenta nada fácil a la vista de los resultados de 2015, el PP quiere llegar a un acuerdo con la candidatura que encabeza Manuel Valls, no para integrarse sino para dejar claro que el objetivo es derrotar a los separatistas y no dañarse entre ellos. Fuentes populares defienden una especie de «pacto de no agresión» con Valls, para que cada uno luche por un espacio político sin tratar de pisarse entre ellos.

El presidente del PP, Pablo Casado, ratificó ayer que su partido se presentará en Barcelona con sus siglas, aunque se mostró partidario de «hablar» entre los constitucionalistas para lograr una «mayoría suficiente». Los populares han rechazado frontalmente una «confluencia» con la candidatura que encabeza el exprimer ministro francés, que supondría diluir las siglas del PP en Barcelona, en un momento de retroceso muy delicado para los populares. Si se abandona ahora ese espacio, advierten, puede perderse para siempre. «Nos presentaremos en todos los municipios y en todas las ciudades y más en Barcelona», advirtió Casado.

El objetivo que se fijan los constitucionalistas no es nada sencillo. Necesitarían 21 concejales, de un total de 41, para alcanzar la Alcaldía de Barcelona. En las elecciones de mayo de 2015, el PP se quedó con tres ediles, el PSC con cuatro, y Ciudadanos, con cinco. En total sumaron 12, pero cuatro años antes el PSC y el PP alcanzaron los 19, e incluso en las elecciones municipales anteriores estos dos partidos llegaron a 21.

Votos rentables

Es difícil, pero no imposible, y en la dirección nacional del PP creen imprescindible que los constitucionalistas no se hagan «la competencia» entre ellos, como entienden que ocurrió en las elecciones autonómicas de diciembre del año pasado, en el caso de Ciudadanos. Los populares defenderán su espacio político, que ven compatible, y complementario, con el de la plataforma en la que se presenta Valls, «Barcelona, capital europea», que apoya Ciudadanos. En 2015, el PP alcanzó el 8,7 por ciento de votos en esta ciudad, pero si se quedara por debajo de la barrera del 5, perdería su representación, y sus votos caerían en saco roto.

Una mayoría suficiente

El pacto de «no agresión» que busca el PP con Valls sería previo a las elecciones, y no se descartan acuerdos futuros. En ese sentido, Casado se mostró partidario de «hablar» entre los constitucionalistas para lograr una «mayoría suficiente» en el Ayuntamiento de Barcelona.

De momento, el PP busca candidato, y no descarta que pueda encontrarlo fuera del partido o en la sociedad civil. La portavoz en el Congreso, Dolors Montserrat, subrayó que su partido presentará «una potente candidatura en Barcelona» para tratar de mejorar el resultado de mayo de 2015. La dirección nacional del PP quiere que todos los candidatos electorales estén ya designados antes de la convención nacional que celebrará los días 1 y 2 de diciembre.

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