El PP pide al PSOE «elegir Galicia» en un debate sin grandes consensos

El debate evolucionó según pasaba la mañana de la casi plena falta de atención al orador desde la bancada a un rifirrafe entre oradores y grupos, que mostró de manera gráfica las dificultades para llegar a consensos amplios que existen en la Cámara gallega. El Debate sobre el Estado de la Autonomía se cerró tras una tercera y última jornada de votaciones con 57 propuestas aprobadas (además de las 33 sin modificar y las 7 transaccionadas del PP, destacan los hasta 10 consensos del PP con el Grupo Mixto), y tan solo unanimidad en temas como el Brexit y sus efectos ante la posible salida sin acuerdo del Reino Unido y también sobre las consecuencias de este acontecimiento para la pesca. Hubo acuerdo completo en cuestiones sobre movilidad, con la mejora de las conexiones ferroviarias de la Comunidad, la siniestralidad viaria y la conexión de los puertos como grandes protagonistas o sobre el glifosato, un polémico pesticida, y el acceso a la tierra para la producción de alimento. Pero hasta ahí. En otros temas de vital importancia global o solo para Galicia no hubo esta oportunidad.

Finalmente se aprobaron propuestas relativas a la emergencia climática, la violencia machista o la deuda del Estado con Galicia, pero en gran parte han sido las propuestas del PP, que no necesitaba del apoyo de otros grupos al contar con mayoría absoluta, algunas con el apoyo de otros grupos. Por una parte, salió adelante la propuesta popular de declarar la «emergencia climática» en Galicia, al recibir el apoyo de su bancada y la abstención del PSdeG y el BNG. Mixto y Común da Esquerda votaron en contra, aunque sí apoyaron las propuestas sobre emergencia climática de otros grupos de la oposición.

En el apartado de la violencia machista pudo aprobarse la propuesta del PP, pero este grupo volvió a quedarse solo en el «sí»: el Grupo Mixto votó en contra y el resto de la oposición se abstuvo. Estos grupos fueron muy críticos con el PP en este punto, ya que la formación incluyó en su propuesta la «condena a los intentos de patrimonialización partidista de los avances en la lucha contra la misma». La diputada del BNG Olalla Rodil pidió al secretario xeral del PPdeG, Miguel Tellado, que no le diese «lecciones» sobre este tema, mientras que el portavoz socialista, Xoaquín Fernández Leiceaga, acusó al grupo mayoritario de «poner en el mismo ámbito» a las organizaciones feministas y a Vox. Este momento fue uno de los más agitados en el hemiciclo, que se convirtió en una marabunta de reproches mutuos que provocaba en algunos momentos que hubiese complicaciones para escuchar a quien tenía la palabra.

En el asunto de los 700 millones, más bronca. Tellado acusó a Leiceaga de no hablar del tema durante sus intervenciones, y al mismo tiempo reclamó evitar los «riesgos» del Gobierno de Pedro Sánchez en esta cuestión, pero también en otras como la situación de la industria o el empleo. Finalmente, la propuesta del PP solicitando al Ejecutivo central el pago de los 700 millones de euros salió adelante con el voto afirmativo de populares, del Grupo Mixto y del BNG. El PSdeG y el Grupo Común se abstuvieron. También se abstendrían los socialistas a una propuesta parecida del Grupo Común, que contó con el apoyo del PP, que la transaccionó, y del Grupo Mixto. En la abstención encontró acomodo el BNG.

De acuerdo

En otras propuestas el PP y el PSdeG encontraron más consenso, como en una presentada por los populares sobre la condena del terrorismo, haciendo referencia a «la desarticulación de grupos terroristas […] vinculados al secesionsimo gallego y catalán». El resto de la oposición se movió entre el «no» de los comunes y la abstención. Rodil acusó al PP de «querer criminalizar al independentismo y el nacionalismo», ya que «todos rechazamos todo tipo de violencia». También en Venezuela el bipartidismo estuvo de acuerdo: tras una transacción socialista a la propuesta del PP, salió aprobada con sus votos y los del Mixto un texto sobre la situación en el país latinoamericano, en el que también residen muchos gallegos.

Por lo demás, el debate continuó como la segunda parte de la miniserie iniciada el martes, aunque los principales actores de cada partido no participaron en el día de ayer. El enfrentamiento más potente fue entre PPdeG y PSdeG, con un Tellado que se refirió directamente al secretario xeral del PSdeG, Gonzalo Caballero, a pesar de que tomó la palabra Leiceaga. Y lo hizo para reclamarle más atención a Galicia y menos a la sede del PSOE en Madrid, ya que lo considera un «sucursalista de Ferraz». Tenía más argumentos en la mochila Tellado, que tildó al líder socialista de ser «follower» de Sánchez, algo que la Comunidad no necesita, ya que Galicia necesita «liderazgo», ser un «influencer». Esa referencia a la jerga de las redes sociales venía tras la crítica del martes a un tuit hecho por Tellado.

Con anterioridad Leiceaga había utilizado de nuevo la papeleta Vox para descalificar al partido de Gobierno, remarcando que «gobiernan en Madrid» con un partido que se ha mostrado en contra de las autonomías. Así remataba un último Debate sobre el Estado de la Autonomía que ha servido a los partidos para debatir -mucho- y no tanto para conseguir acuerdos de calado.

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