El plante de Aguado a PP y Vox enreda aún más la investidura de Díaz Ayuso

Cuando se cumplen dos meses de las elecciones del 26-M y el electorado ha perdido la cuenta de las reuniones, propuestas y semanas clave para desbloquear la situación en la Comunidad de Madrid, la realidad es que a solo unos días de agosto la gobernabilidad de la región sigue en el aire. El último intento de Isabel Díaz Ayuso (PP) por acercar a Ciudadanos y Vox pinchó en hueso otra vez más, con un plantón de Ignacio Aguado (Cs) a sus interlocutoras. El líder de la formación naranja no asistió a la reunión programada ayer a las diez de la mañana; mientras Díaz Ayuso y Rocío Monasterio (Vox) comenzaban a trabajar sobre el documento presentado el jueves por los populares, Aguado esperaba en la cafetería de la Asamblea, donde después no pasó del saludo. No moverán un dedo hasta tener un texto definitivo.

El nuevo enredo en la negociación se produjo en un día especialmente simbólico. Lo era porque el popular Fernando López Miras fue investido presidente de Murcia con los apoyos de Ciudadanos y Vox, deshaciendo el paralelismo que guardaba con Madrid, y porque solo 24 horas antes PSOE y Unidas Podemos fueron incapaces de formar Gobierno. Así, en contraste con el discurso de Albert Rivera en el Congreso, donde presumió de que el bloque de centro-derecha sí lograba acuerdos, con los presupuestos andaluces como ejemplo, las diferencias en la Comunidad siguen latentes y los reproches a ambos lados del PP van y vienen como en un partido de tenis.

Si bien Ayuso lanzó un mensaje de optimismo y tildó el episodio de la cafetería como una «anécdota», la incomparecencia de Aguado no sentó demasiado bien ninguno de los frentes, considerada en parte como una «ocasión perdida» para retratar a Pedro Sánchez y Pablo Iglesias. Aún así, las palabras de la candidata popular remitieron a su papel de medidadora: «Es cierto que no estaba Ciudadanos, pero también tiene toda la voluntad en que esto salga, por lo que eso es lo de menos. El texto es muy parecido al de Murcia y tenemos que ver ahora si quieren seguir con este o crear otro».

El objetivo de Díaz Ayuso con este documento era el mismo que mantendrá en los próximos días: tratar de acercar a Aguado y Monasterio. Después de que el pasado miércoles Ciudadanos rechazara la propuesta de Vox, calificada como un «retroceso», los populares matizaron el texto. El nuevo articulado, como informó ABC, ya no hace referencias a modificar leyes LGTBI ni a otras cuestiones como el acceso a la información sobre los extranjeros en situación irregular.

Las vueltas sobre el documento, precisamente, son el argumento central para que Ignacio Aguado no acudiera a la reunión. La formación naranja, inmóvil en su discurso, defendió su postura cargando la responsabilidad en Vox, a quien culpó de «montar un circo» y cambiar de parecer en unas horas respecto a la propuesta del PP. Fuentes del partido detallaron que el primer paso para alcanzar un pacto es presentar un texto definitivo, algo que, defienden, aún no ha ocurrido. «Para desbloquear hay que presentar un texto», dicen desde el partido de Rivera.

Pasos a seguir

Cs, no osbtante, sostiene que su ausencia no está reñida con un próximo acercamiento. En las filas naranjas explican que no es estrictamente necesario una reunión para avanzar en ese sentido, ya que hay otras formas de comunicarse como el teléfono o el mail. Aseguran que «no habría ningún problema» si PP y Vox pactan un documento que no chocase con el acuerdo de 155 puntos entre Ayuso y Aguado.

Vox, por su parte, considera la reunión entre Ayuso y Monasterio como un buen comienzo. Basada en la propuesta de Ayuso, creen que su contenido es bueno «en principio», aunque aún hay asuntos que matizar. Así, la intención de la formación de Monasterio es trabajar sobre ese articulado y programar una nueva reunión en la que sí esté Ciudadanos para que pueda incorporar sus apreciaciones.

Lee más: abc.es


Comparte con sus amigos!